14*

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES

Por Víctor Ramírez

 NOTA PREVIA: Hoy rescato las seis entregas del artículo décimo cuarto de SUSURROS DE SOLEDAD. Y en la agenda pergeñé lo siguiente:

Lunes 27 de Mayo: San Agustín de Cantorbery (sic). "Clases". "Escribo y llevo Sobre odios 2". "Sale Odio 1 y un artículo del facha contra mí: no lo leo (Miro en el cuaderno donde pegaba los artículos publicados y no veo este artículo; me arrepiento hoy, pariente, de no haberlo conservado -como sí hice con otros, pocos, un par de ellos. Y no recuerdo quién me lo escribió)".

"Mando carta a José Ignacio Díaz (El Mexicano, que vivía -y sigue viviendo- en Holanda)), I(sabel) Hdez Prieto (una señora madrileña que, por lo visto, gustaba de mis escritos y a la que nunca conocí personalmente) y Danilo Manera (el profesor italiano que quiso y logró montar altruistamente un INSTITUTO CANARIO en la UNIVERSIDAD DE MILÁN por su enamoramiento de nuestra Literatura, que vino acá pagándoselo todo de su bolsillo, habló con <gente decisoria o representante> del "gobierno", "cabildos", "universidades" ofreciéndole el montado Instituto <grautitamente> para que se "vendiera" toda la <cultura canaria> y recibió el silencio despectivo esbirril por respuesta. Hoy está volcado en la literatura caribeña -la dominicana principalmente, cuando pudo haber sido la nuestra- y las traducciones de autores caribeños al italiano, además de encuentros culturales y demás, no cesan).

"Escribo (la entrega de la novela El oscuro origen del) Largo (camino sin fin) 34 y artículo mañana". "Llamo a Eva Hormiga (éste no es su apellido; era la novia -y hoy la mujer- de Antonio Félix Martín Hormiga): recibieron diskett y hay que esperar para sacar libro (¿a cuál libro se refería? ¿Acaso -recordando vagamente- a LA VEZ ENTRE DESPUÉS Y AHORA?)".

***

Martes 28 San Justo. "Escribo y llevo Largo 34 y Odio 3". "Idaira (mi primera nietita, con las otras aún sin nacer) en casa". "Sale (el programa radiofónico "Que te vaya) Bonito 184 (último de Negrete, 12)", "(Programa radiofónico de tertulia) "Plazoletilla (Isleña) 31: sólo Juan Cabrera y yo", "con (el periodista) Jorge Suárez hablando de sus fiestas", "Corrijo Cartel 247. Sale Odio 2". "En casa de (mi cuñado) Antoñín y (en la de su hija) Estrella".

*

Miércoles 29 San Félix. "Escribo y llevo Odio 4". "Sale Hijo Pueblo 46: Juan Valentín y Hermanas Padilla". "(Mi concuño) Valde(moro) llama (al complejo de apartamentos) Águila Playa". "(Una) Mujer llama (para) alquilar (el local de mi madre donde había una) tienda (tienda sobre la que vivo acualmente y en la que hube conocido despachando, con diecisiete años yo, a quien sería mi mujer)".

*

Jueves 30 San Fernando. "NO HAY CLASES". "Escribo y llevo Satisfacciones 5. Sale Satisfacciones 4". Con Juani (mi mujer) Valsequillo: Carmelo Fermín y cronista Jacinto Suárez Martel 705015". "Comemos Pizza Canteras". "Tenampa 102 NO (al ser fiesta)".

*

31 Mayo viernes. La Visitación de la Stma Virgen. "Mañana: casa de mi madre". "Mujer bingo dice comprarnos (un local comercial". "Escribo y llevo Satisfacciones 6". "Rincón Cantina 7: (canto) <Retirada>, <Canta canta> (o <Si tú también te vas>), Llegó borracho (el borracho) y <Se me olvidó otra vez>".

"(En el programa <<Parranda>> de Emilio Gómez en el Club de Prensa Canaria) <Rincón José Alfredo> (canto): <La estrella de Jalisco>". "Cobro N 120" (¿qué significará esto, pariente?). "Hablo con Antonio Sánchez pintor y (por teléfon0) Juan Manuel Torres Vera: tuvo un hijo hace 11 días: Abián"

*

Sábado 1 Junio San Justino. "Escribo y llevo Susurro Te matarían 1". "Estoy y almuerzo en Corte Inglés con Manuel Osorio (el padre del entrañable amigo Paco Osorio) y el canariocubano Ramiro García Medina (autor del interesantísimo libro "INMIGRACIÓN CANARIA EN CUBA"). "Con (la escritora y editora) E(lsa) López hablo (por teléfono)". "Sale Satisfacciones 6".

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 1 -

"Hace tiempo que no lloro porque prefiero cantar; son muy profundas mis penas pero me las sé aguantar". Así dice la copla que cierta noche improvisé para entrometerme a una isa en "Las Parrandas" del isletero Club Victoria.

Recordé esa copla porque días atrás un amigo periodista me contó que había estado de conferencia en la agrupación socialista de Guía, citándome él dos o tres veces. Y, por lo que me dijo, alguien del público asistente (luego, en el coloquio informal que se monta tras el acto) le manifestó que parecía yo sentir demasiado odio escribiendo. Lo más seguro es que ese alguien se fundamentaba en la lectura de pocos de mis artículos -no en todos ni en la mayoría de ellos, por supuesto.

Y lo afirmo porque estoy convencido de que a escribir me mueve casi exclusivamente el amor, en especial un cada vez más intenso y dolido amor por mi Patria Canaria. Si la vida humana consiste esencialmente en responder al llamado del futuro, amar es el sentimiento que mayores raíces tiene agarradas al porvernir.

Cuando amas a un hijo -por ejemplo-, lo que te llena de temerosas preocupaciones y de anhelos benéficos es precisamente la necesidad imperiosa de que el futuro para tu hijo sea lo mejor, sea lo menos malo posible: así de sencillo y grave.

Igual que con ese hijo amado del ejemplo, me ocurre con mi querida Patria Canaria, sometida y amordazada -cada vez más extorsionada por el poderío metropolitano español.

No puedo eludir que me preocupen sobremanera los inexorables males que, indefensos, nos esperan si continuamos sometidos a España. Anhelo con incontrolable pasión ver arriar la bandera invasora e izar la nuestra liberadora, tricolor con sus luminosas estrellas verdes.

(Yo, que casi me burlaba e ironizaba de banderas y pendones, no puedo menos que actualmente sentir temblar de emoción mi alma cuando la distingo pegada en el cristal de algún coche o cuando la veo colgar de cualquier muro de azotea o en el mástil del balcón de un edificio independentista. Por algo serán esos temblores).

Y el mejor futuro que mi amor otea para nuestra Patria, el único futuro no perverso, arranca ineludiblemente del deber de iniciar la emancipación, la liberación, la recuperación de la soberanía (para así poder practicar lo único verdaderamente humano: la responsabilidad individual y colectiva en la vivificación de nuestra querida Patria. No hay mayor honor para lo canarios, no.

Si nos atenemos a lo que comúnmente manfifestamos por odio (repugnancia o aversión hacia algo o alguien), tengo que admitir como incontestable verdad que el odio provocado en mi alma es -digámoslo así- directamente proporcional al amor que siento por el objeto amado cuando éste es sorroballado.

Si algunos escritos míos parecen cargados de odio hacia los poderes metropolitanos, esa repugnación o aversión tiene que ser entendida como la natural reacción al agravio que observo hacer contra Canarias...

¿O también pretenden los invasores hacernos creer -a punta de pistola, como suelen- que los colonizados estamos incapacitados para amar a nuestra Patria, amarla con todos los sentidos y deseos de verla libre?

Como Ibrahim Oramas Gómez escribiera en uno de sus cuadernos, "siento tanta satisfacción en tener la suerte de amar lo benefactor como en odiar lo pérfido. Ahí, en el objeto que amas y odias, radica que sea la biofilia o la necrofilia lo que se imponga en tu existencia.

>>Pues tanto en la finalidad de tu odio (aquello que deseas hacer desaparecer --y no tienen que ser personas, sino más bien situaciones o circunstancias y factores adversos) como en las ansias de tu amor (ese anhelo de mejorar lo amado) están los motores existenciales".

Tenía razón el padrino de mi amigo Amazigh. Siguiendo el ejemplo del hijo querido, se nos van las energías y el tiempo más en odiar lo pejudicial (procurando su desaparición) que en disfrutar sensible e intelectualmente de ese hijo.

Cuando miramos hacia atrás, observamos que apenas sí dedicamos esas energías y ese tiempo a estar con él y gozar de su compañía. Ello se debe a que eran demasiados los factores perjudiciales que su futuro le presentaba, y muy pocos los benéficos.

Así, nuestro amor se realizaba con el odio, con la aversión o repugnancia hacia lo negativo para la felicidad de nuestro hijo. Y no puedes menos, así y todo, que sentirte satisfecho de ese odio biófilo.

Lo mismo me ocurre amando a mi Patria Canaria: casi tan sólo tengo motivos para odiar lo que la mantiene sojuzgada y caquéxica, casi ni me siento con humores para disfrutarle sus bellezas y bondades.

27-mayo-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 2 -

Pero la inmensa mayoría de mis satisfacciones no derivan de ese sentir negativizador (aunque sea un sentir biófilo) que, a fin de cuentas, resulta ser el odio: la aversión o repugnancia hacia cuanto daña al objeto amado, como es mi caso con lo que daña a mi Patria Canaria -el poderío español.

Entendiendo la satisfacción como "estado del que está satisfecho" (es decir, complacido y contento por el bastante hacer -por el satis facere) y como "cumplimiento del deseo o del gusto", puedo asegurar que casi todas mis tantas satisfacciones proceden de ese estado y de tal cumplimiento...

Mas siempre soportando -y procurando no dejarte aplastar por- el peso de la tristeza del ver a tu Patria sometida, amordazada, paralizada, vendida por codiciosos compatriotas a cambio de unas esterilizantes monedas y de unas corruptoras prebendas.

Días atrás entré en el departamento de archivos del periódico <<La Provincia>>, aprovechando para saludar al amigo Fermín López. Y allí se encontraba, aguardando algo, el joven y tan eficiente periodista Antonio G. González.

El saludo de éste fue mirarme significativamente cariñoso y admirativo, para decir: "Estoy releyendo <<Nos dejaron el muerto>>. ¡Qué gran novela!" y para de inmediato preguntarme, sinceramente interesado, si pensaba yo escribir alguna historia ubicada en la realidad actual urbana.

(Es el mismo Antonio que -según me contara- recibió de su novia, como regalo navideño, mi disco <<Que te vaya bonito>>, y que al son de algunas de mis canciones bailaron ella, él y varios de sus amigos). No puedo menos, con vivencias de éstas, que sentirme vanidosa y responsablemente satisfecho.

Al día siguiente recibiré carta del profesor italiano Danilo Manera, desde Sarzana de Spezia. "Acabo de conocer en Milán a Osvaldo Rodríguez, entrañable y excelente compañero, con el cual he hablado de la necesidad de estrechar relaciones entre las instituciones académicas y autómicas canarias y el grupo de estudio sobre literatura canaria que se ha formado en mi universidad. Le di un ejemplar de mi antología y le envié otros".

Se refiere Danilo al libro <<L'OCEANO, LA CHITARRA E I VULCANI: NARRATORI DELLE ISOLE CANARIE>>, en que se ha traducido al italiano narraciones de nuestros escritores hermanos Luis y Agustín Millares Cubas (<<RITORNO A CASA>>), Angel Guerra (<<AFFETTO ETERNO>>), Alonso Quesada (<<I SUICIDI DE PERKINS>>), Claudio de la Torre (<<PIOGGIA DE SABBIA>>), Alfonso García Ramos (<<IL CANDIDATO>>), Isaac de Vega (<<OLEOSITÁ>>), Pedro Lezcano (<<LA BARACA>>), Rafael Arozarena (<<LO STRANO CASO DEI TIMONIERE>>), Emilio Sánchez Ortiz (<<UN UOMO CON UNA FERITÁ>>), José Zamora Reboso (<<DEDICA>>; <<LA SCACCHIERA MAGICA>>), un servidor (<<DA UNA PIETRA CAVI MOLTO MENO>>; <<LO SCRITTORE E UNA PAURA IN PIÚ>>; <<LA COSA PIÙ BELLA DELLA MIA VITA >>), Alberto Omar Walls (<<LEI>>; <<IL TUO AMOREIMPOSSIBILE>>), Sabas Martín (<<LA CIVETTA>>; <<L'ARTE DELLA CACCIA>>), Domingo-Luis Hernández (<<L'UOMO SFATTO>>), Antonio Félix Martín Hormiga (<<LE CAVALLETRE>>; <<IL CORTILE DI DIETRO>>), Ervigio Díaz Marrero (<<OGGI: IL DEMONIO IN CASA>>) y Anelio Rodríguez Concepción (<<GULASH>>; <<UN'AVVENTURA DI ZORRO>>; <<COMUNICAZIONE UFFICIALE>>).

Esto también me produjo una inmensa vanidosa responsable satisfacción. Porque -además de Danilo iniciar afectuoso trato con Osvaldo gracias a mi común amistad con ambos- todo esa dedicación deferencial hacia nuestra literatura en Italia comenzó tras haber comprado el profesor Manera mi librito "Cada cual arrastra su sombra" en Madrid, cuando preparaba él su doctorado.

Tanto le gustó el relato, que vino hasta nuestra Patria para conocerme e invitarme a su casa. Aproveché para aperarle -como diría el amigo chileno Luis Sepúlveda- de libros de nuestros escritores.

Ahora, gracias a ello, se ha publicado la antología (a voluntad italiana, sorpresivamente, sin ninguna pretensión ni interferencia por parte de ninguno de acá, mucho menos mía; nunca le pedí ni insinué nada a Danilo; todo hay que debérselo a él y a quienes le apoyaron y colaboraron allá.

Ahora también se ha creado en la Universidad de Milán un Instituto dedicado exclusivamente a Canarias, por iniciativa de un grupo de profesoras y profesores italianos -encabezados por Maríateresa Cattaneo (creo que directora de Lenguas Hispanas de la Universidad), cautivada ella por nuestros modos de escribir- y a instancias del mentado profesor -antes intérprete en el Senado romano- Danilo Manera.

Y todo comenzó, sí, con la compra del pequeñito <<Cada cual arrastra su sombra>>. Es para sentirse vanidosa responsablemente satisfecho -es decir, complacido y contento por el "bastante hacer" sin más pretenciones que cumplir honestamente con la vida, cumplir eligiendo la decorosa llamada de la búsqueda de la verdad y desechando con repugnancia la llamada de la corruptora cortesanía, cuplir poniendo mis humildes talentos al servicio de mi pobre Patria colonizada como único se pueden poner: pugnando pacífica--amorosa--contundentemente por su liberación cuanto antes, ya mismo.

28-mayo-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 3 -

Y añade el profesor Danilo Manera en su breve carta: "he pensado en la posibilidad de reunir algunos cuentos tuyos que he ido traduciendo (desde <<Arena Rubia>> a los tres de la antología) además de otros, en un libro con un nuevo editor, cercano al que publicó la antología, y que promete ser distinto (por lo menos se trata de un socio de importancia), nada más que para que se te pueda leer y encontrar en las librerías".

El editor -Claudio María Messina- que en Roma me publicó <<Ognuno trascina la sua ombra>> está en dificultades económicas: por lo que no va a poderme publicar más, como el pobrecillo tenía pensado...

...Ni pagarme una sola lira por la anterior publicación: lo que en verdad me importa poco o nada. A fin de cuentas los colonizados independentistas carecemos de derechos nacionales e internacionales, y debemos consolarnos con las atenciones milagrosamente recibidas por ahí fuera, consolarnos como quien recibe una no pedida limosna, y asombrarnos de que se nos llegue a conocer por nuestra obra, a conocer aunque sea un poquillo.

Mas el amable Danilo continúa en su empeño de sacar algo mío en Italia. Es para sentirte satisfecho, y alegrarte cuando lees que le "gustaría venir a Canarias en septiembre, hacia la segunda semana" con sus padres... y "en el inviernos próximo vendría con la directora del grupo, Mariateresa Cattaneo, para un paso oficial".

Los responsables del recién creado Instituto dedicado a Canarias en la Universidad de Milán pretenden establecer contactos con instituciones políticas y culturales y universitarias aquí, en nuestra colonizada Patria.

Ellos están ilusionados con la idea de que fructifique una relación que beneficie nuestras artes, historias, literaturas y demás expresiones culturales allá.

En lo que a mí respecta, y sabiendo y sintiendo cuánto se ningunea nuestra creatividad artística y literaria entre los poderes isleños, sigo siendo pesimista. Ojalá me equivoque, pero...

...Recordé al pronto lo que por teléfono me dijo el amigo pintor Orlando H. Díaz: que a la conferencia del escritor mexicano Sergio Pitol fueron menos de diez personas en el Centro Insular de Cultura.

Casualmente aquel mismo día se publicaba un artículo mío en que me dolía del despilfarro económico en la traída de extranjeros a dar charlas o conferencias: lo que no sería tan malo si los artistas y escritores y demás creadores canarios tuviéramos un trato mínimamente parecido al de los fuereños -que suelen acabar diciendo auténticas nimiedades o lo que mejor se leería en sus buenos libros- y no el desprecio cargado de odio con que, desde los papanáticos poderes políticos y culturales y universitarios, se nos trata abusando de nuestras indefensión e indigencia.

Aún estoy esperando que se me comunique si se me paga o no una charla de hora y media que pronuncié, hace un mes, para casi un centenar de universitarios -alumnos de Eugenio Padorno- que, pese a ser las dos y pico de la tarde, parecían querer que no se acabara.

Me he resignado a esperar que no se me pague; a fin de cuentas estoy acostumbrado a ello y siempre lo he hecho con gusto y por patriótico imperativo políticomoral. Mas aprovecho para ingenua y dolidamente preguntar si sería posible que de vez en cuando -trimestral o semestralmente- se publicare alguna relación de gentes fuereñas y paisanas que dan charlas o conferencias por nuestros centros oficiales e instituciones universitarias: haciendo constar también el dinero público pagado.

También me dice el profesor Danilo Manera en su carta que conoció en Milán a "una joven investigadora, Selena Millares, pariente de los antiguos escritores antologados". Se refería a los Hermanos Millares, y me pregunto de quién será hija Selena -¿Acaso de Agustín Millares Sall?).

Sí, produce satisfacción el enterarte de que Danilo ha recibido carta de varios escritores canarios, nombrando a "Isaac de Vega y Alberto Omar Walls por ejemplo".

He tenido la suerte, no sólo en este caso, de servir de puente para bastantes amistades fructíferas; disfruto compartiendo los amigos. Y ello satisface más que el también satisfactorio odio biófilo.

Por fortuna éste lo practico casi exclusivamente contra los factores y comportamientos que mantienen a mi Patria colonizada, y jamás contra personas: gracias a Dios y a la madrita mía del Pino no soy fascista, sino canario independentista -lo más grande que pude alguna vez soñar.

29-mayo-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 4 -

Otras muchas satisfacciones han sido proporcionadas por mi labor divulgadora y acicateadora de bastantes de nuestros escritores, apoyado y en colaboración con Rafael Franquelo algunas veces. Esa labor se ha concretado en varias antologías y en las páginas periodísticas de <<Cartel de las letras y las artes>> del DIARIO DE LAS PALMAS, amén de algunaS que otras charlas académicas.

Se llena el alma de alegría cuando alguien te comunica que se interesó por tal o cual escritor canario, por incluso nuestra literatura en general, gracias a ti. O como cuando Ricardo García Luis te refirió la gratitud que has inducido en un hijo de José Rial Vázquez por haber escrito un artículo sobre éste y por haberle publicado en <<Cartel>> su novela corta <<ISLA LE LOBOS>> -hijo del que ignorabas que existiese. (Para los biófilos inducir gratitud -de los más nobles sentimientos- es una satisfacción y provocar celos o envidias resulta doloroso).

No, tampoco olvido que, de entre mis más entrañables satisfacciones, está la alegría que provoqué en el escritor tinerfeño Antonio Bermejo Barrera -hombre de corta pero importantísima producción cuentística- antes de que falleciera. Con mi inexistente pecunio -firmando letras- y por puro afán justiciero, a principios de los ochenta le publiqué un libro de cuentos (los que pude rescatar de periódicos viejos) titulado <<LA HUIDA>> y con portada del gallego Castelao.

Ese libro -según supe luego- lo pasearía Antonio Bermejo orgullosamente bajo el brazo: no había él publicado nunca. Luego, ya fallecido, le editó el Ayuntamiento Santacrucero. <<LA HUIDA>> asombró por su tremenda calidad y ha sido objeto de estudios académicos.

Ese libro -el publicado por mí en PLANAS DE POESÍA- confortó en algo los últimos días de aquel irreducto bohemio que fue Antonio Bermejo, un Antonio Bermejo que no salía de su asombro cuando periodistas, profesores y alumnos universitarios comenzaron a acercársele para entrevistarlo e indagarle su vida, vida que él -como tantísimos valiosos compatriotas- ya consideraba un puro fracaso.

También a Isaac de Vega, cuando se encontraba éste totalmente desanimado y había decidido no escribir más porque ninguna editora le hacía caso a sus obras concluidas, le publiqué -también firmando letras- su libro <<VIENTO>>. Gracias a esa publicación volvieron los ánimos a Isaac y retomó la escritura con bríos.

Pronto nuestro gran narrador disfrutaría de las ediciones en España de sus tremendas novelas <<PULSATILA>> y <<TASSILI>>. Sí: Es para uno sentirse vanidosa responsablemente satisfecho.

*

Varios estimables colaboradores de nuestro periódico lo son merced a mi intervención y a mis animosas insistencias. Y tengo la obligación moral de alegrarme orgullosemente por ello -¿o las castradoras falsas modestias nos lo impiden?

Comprendo cuán esterilizante es toda frustración, comprendo que la vida suele acabar siendo un tremendo cúmulo de frustraciones. Por fortuna ése, hasta ahora, no es mi caso. Por fortuna he sido una persona que se preocupa en escuchar al futuro, que no se ha paralizado regodeándose en la impotencia que te producen los ignominiosos pasado y presente de nuestra colonizada Patria (como parece ser que se han paralizado tantos valiosísimos y admirados compatriotas nuestros, incluyendo prestigiadísimos historiadores).

Por fortuna soy una persona que confía plenamente en que nos emanciparemos del cruel poderío metrolitano. Soy una persona que confía plenamente en que Canarias será soberana para que las frustraciones entre nuestros compatriotas disminuyan o desaparezcan, para que los tantos talentos canarios no se pudran como hasta ahora se han podrido impotentes para realizarse y desarrollarse: por culpa de la sibilina y corruptora represión que es toda situación colonial (situación en que sólo se potencia el esbirrismo y la castradora sumisión, situación en que especialmente se premia la traición y la mediocridad paralizante).

Y escuchar al futuro, aquí y ahora, es luchar con tu obra y tu ejemplo y tu solidaridad por la mejoría de la Patria. Y la mejoría de ésta cuando está colonizada es prioritariamente su independencia cuanto antes. Para ser un Estado soberano, repito, tenemos de sobra los dos elementos indispensables: un territorio delimitadísimo y un personal preparado para cualquier tarea pública.

Sólo necesitamos la corajuda voluntad de encararnos al poderío español, por muy asustadoramente cruel que haya sido éste. Vivir es caminar respondiendo la llamada del futuro, y no sentarse o arrodillarse para justificar nuestras ignorantaciones y cobardías escarbando en el pasado y cerrando los ojos al presente.

Grande es nuestra responsabilidad y grande será nuestra culpa si continuamos potenciando la situación colonial de nuestra Patria... ¿En verdad hay mayor satisfacción para un canario que ser independentista, que ansiar la liberación de Canarias?

30-mayo-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 5 -

A un buen amigo, colaborador de nuestro DIARIO DE LAS PALMAS, alguien dijo más o menos: "me extraña que personas como tú y Alfonso O'Shanahan estén (o colaboren) con Víctor Ramírez". He de suponer que ese alguien se lo diría sin la asqueante frivolidad del hombre insatisfecho por cobardía -y pese a poseer algún poderío burocrático o dinerario.

Tales tipos de frivolidad se dan bastante entre nuestros compatriotas con esa clase de poderío, compatriotas casi todos esterilizados moralmente debido a su acobardamiento -acobardamiento normal en gentes colonizadas por una metrópoli muy zafia y tremenda y cruelmente abusadora.

Ese buen amigo le contestó rápido, también más o menos: "pues da la casualidad de que ha sido Víctor Ramírez el único que me ha ayudado y está ayudando en mis tareas literarias". Lo que también produce su satisfacción: saber que tienes amigos que no se cortan en su gratitud, y pese a lo peligroso que pueda parecer para su <<prestigio>> tu amistad.

Y sus muchos lectores deben también saber que disfrutan de sus tan didácticamente benefactores artículos -además de muy principalmente por su natural talento y su adquirida heroica bondad anímica- porque lo acicateé majadero a introducirse en nuestro DIARIO y porque siempre ha contado él con mis insistentes ánimos y mi gran respeto a la superior calidad literaria y sociológica de sus escritos, y especialmente con mi admiración por su valentía -valentía tan impropia en un intelectual canario.

Ese amigo es -tengo que citarlo aunque él quiera que no se le mencione en asuntos así- Lorenzo Doreste Suárez, catedrático de la todavía no nuestra Universidad de Las Palmas de Gran Canaria). Sí, es para sentirse muy satisfecho por la fortuna de contar con amistades como Lorenzo -y admitiendo sin melancolías que todo se acaba en este mundo más pronto que tarde, prioritariamente lo bueno.

*

Desde hace tiempo, y por confrontación con las hipocresías corruptoras, tengo por norma enorgullecerme abiertamente de las bondades realizadas por otros y por mí. A veces incluso siento la obligación de airearlas con cierta desfachatez.

Y las aireo, primordialmente, porque el fascismo sibilino ha conseguido que casi exclusivamente se airee y entronice la <<autoridad>> emanada del violento impune y del parásito excelso -sea éste monarca o futbolista o cantante o banquero o literato...- y se menosprecien y se miren con repugnos las obras verdaderamente benéficas, las obras emanadas del sorroballado trabajador -trabajador que es el genuino creador de tus pequeños o grandes bienestares: desde el más humilde lavacoches hasta el equivocadamente soberbio burócrata oficial. La bondad existe, pero jamás en los parásitos exaltados ni en los tiranos sahumeriados.

Inesperadamente, y <<después de viejo>>, me he encontrado con otras satisfacciones apabulladoras: las ocasionadas por la canción mexicana, interpretándola personalmente o favoreciendo su escucha. Jamás imaginé que iba yo a propiciar en tantas personas esos ratitos de felicidad con mis programas radiofónicos <<Que te vaya bonito>>, del que ya pasan de doscientas sus emisiones -y sin haber cobrado una perra, y gastándome un dinero del que incluso casi siempre ando carencial.

Apenas me dejo ver por ahí, absorbido como suelo andar: por mi trabajo de maestro, por mis escritos periodísticos y literarios, por mis colaboraciones radiofónicas... Así y todo, no he podido eludir emocionados encuentros con oyentes de <<Que te vaya bonito>>.

Esos emocionados encuentros van desde un capitán de la policía llamada nacional hasta un guardacoches, pasando por el fiscal jefe y un maitre de restaurante prestigioso y por ... tantos y tantos otros paisanos y paisanas. (Uno de los penúltimos fue Pepe Rivero, nieto del grandísimo poeta Domingo, que no podía simular la emocioncilla que le había producido el haber escuchado -después de muchísimo tiempo- <<La burrita>> cantada por Jorge Negrete y compuesta por Ventura Romero).

No hay más que mirarles la cara para saber con total certeza de que habían sido dichosillos durante el ratito que escuchaban mi programa. Sí, es para sentirte satisfecho, contento de aprovechar las oportunidades y poner algunas de tus cualidades al servicio de la alegría ajena.

Por cierto: un jefe vecinal de Tenteniguada me ha propuesto pronunciar el pregón de las fiestas precisamente porque me empezó a conocer oyendo <<Que te vaya bonito>>. A mí eso de los pregones me produce cierta grima, y a punto estuve de negarme. Pero no me atreví: porque a fines del siglo pasado el guanche padrito (Antonio Abad Rodríguez Macías: Cho Ban) de mi abuela materna (Constanza de Jesús Rodríguez Mayor) llegó a Cueva Grande desde Correa, barrio de Valsequillo, cruzando por Tenteniguada.

31-mayo-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 6 -

En la misma emisora Onda Isleña, y con otros compañeros, tengo un programa de tertulia los martes a partir de las seis y cinco: "La Plazoletilla Isleña". Juan Cabrera Santana y Manuel Meneses Jiménez son los más asiduos tertulieros. A veces aparecen por allí Lorenzo Doreste, Alfonso O'Shanahan y algún otro.

En la Plazoletilla, como se suele en este tipo de programas, abordamos y reflexionamos oralmente sobre asuntos que nos atañen y que consideramos de interés. Sabemos que son bastantes los radioyentes que, con nosotros dialogando desde una perspectiva distinta -por lo netamente canarista-, se ayudan a ver de otras maneras no habituales la realidad de nuestra colonizada Patria.

Si no surge ningún contratiempo, pronto comenzaremos otro programa junto a participantes asiduos y eventuales -programa de música en directo. Todo esto es para sentirte humilde y vanidosamente satisfecho.

*

"Ser feliz es revolucionario en mundo como el nuestro, donde se enaltece y se institucionaliza la violencia entristecedora" dejó escrito Ibrahim El Omeya en uno de sus cuadernos. Puede que tuviera razón el padrino de cuartas nupcias del amigo Amazigh.

"Quien quiera dar luz y calor tiene que quemarse. Y en nuestra Patria Colonizada muy pocos son los que en verdad se han quemado" también leí en uno de los cuadernos de Ibrahim. Quema lo suyo, pero con gusto, el -encima- tener dos programas en la onda libre y comunitaria <<Radio Guiniguada>> (F.M. 106).

Uno de ellos se llama <<El Tenampa>>, donde solito -antes me acompañaban José Miguel Cuenca y José Almeida- reflexiono comentando sobre temas que me preocupan en ese momento. Entre comentario y comentario pongo un par de canciones mexicanas (canciones que llevo grabadas en cinta, e interpretadas por un cantante o conjunto <<invitado>> y por mí). Ya pasan de cien el número de <<tenampas>> realizados. Lo titulé así por una ranchera de José Alfredo Jiménez del mismo título.

<<El Tenampa>> era, y acaso siga siendo, una cantina de la ciudad de México donde se emborrachaba la gente mientras oía mariachis. <<El Tenampa>> se emite los jueves al mediodía. (Así se emborracharon y se desgañitaron, muy mucho, José Alfredo y Chavela Vargas y Alvaro Carrillo y Tomás Méndez y... tantos de los queridos y afamados musiqueros mexicanos).

Y el otro programa que llevo en Radio Guiniguada (donde soy socio pagando una módica cuota mensual) lo comencé recientemente, y se titula <<El rincón de la cantina>>. En éste un grupo de amigos interpretamos, a lo vivo y directo y sin concesiones a cómo tengas la voz, diferentes tipos de cantares.

Los fijos o casi fijos, además de un servidor, son el tenor y compañero de trabajo Federico Santana (a quien acompaña a la guitarra Julio Paz, y que interpreta principalmente canciones de nuestro folclor y románticas) y Oscar Valencia, el afortunado creador de <<Soy aldeano>> y que, con su órgano electrónico, es variado en la elección de temas a cantar.

Por el <<rincón>> ya han pasado, además, los amigos Paco Hernández Hormiga a contarnos sus chistes de salón y su hijo Paco Hernández Medina con su limpia voz interpretando boleros y canciones melódicas caribeñas. Y pasaron Maxi Rodríguez y José Julio Aguilar -con quien nos congratulamos de que, tras tantas agonías, haya dejado al entrañable Artesano en la Tercera División.

También nos acompañó el <<granjero cardonés>> Paco Rodríguez Padrón, y frecuentemente el magistral guitarrero Pepe Pérez. Esperamos y deseamos que vuelvan estos amigos reseñados a visitar <<El rincón de la cantina>>, y esperamos y deseamos que vaya aumentando el elenco de rinconeros. Satisface humildemente ser feliz a lo sano, sí, y ver felices a los amigos ahí -al ladito tuyo.

*

Donde también me he llenado de satisfacciones es en el programa <<Parranda>>, de Emilio Gómez y Optica Jaén. Este programa se realiza en el Club de Prensa Canaria los viernes a las ocho y media de la tarde. Y en este programa he participado cordialmente interpretando canciones al calor del cariño de un público fiel y afectuoso. Por <<Parranda>> han pasado, en sus más de ciento sesenta sesiones ya, lo más granado de nuestros artistas musicales.

Allí se han iniciado en la interpretación pública bastantes cantantes y bastantes conjuntos. Allí comencé el hermoso corto camino que, inesperadamente, me condujo a la realización de un disco-compacto con canciones de mi maestro José Alfredo Jiménez y titulado, cómo no, <<Que te vaya bonito>> -editado por el Centro de la Cultura Popular. Allí, sobre todo, he tenido la inmensa fortuna de incrementar sustanciosamente el número de mis amigos. Y, en mundo como el nuestro, es motivo de satisfacción.

1-junio-1996

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 7 -

No esperaba yo que ese disco-compacto <<QUE TE VAYA BONITO>> (las diez y ocho canciones grabadas a contrapelo en sólo dos sesiones vespertinas sin descanso, a partir del mediodía y tras haber trabajado normalmente por la mañana) me fuera a dar tantas satisfacciones. Tampoco es que uno pretendiera -¡válganme Dios y nuestra madrita del Pino!- hacer competencia de valía artística a los tantos magníficos intérpretes profesionales de la linda amada canción mexicana.

Unicamente aproveché la ocasión que me brindó el Centro de la Cultura Popular Canaria -pues la iniciativa pertenece a su director, a César Rodríguez Placeres- para dejar osada constancia de agradecimiento al que considero mi verdadero maestro, el guanajuatense cantaautor José Alfredo Jiménez Sandoval, que en paz descanse.

Y el mejor modo de dejar esa constancia era cantar sin artificios, <a lo bravo> y como si estuvieras en reunión de amigos o pleno campo a la luz de las estrellas, canciones suyas -y gracias a las magníficas guitarras de Emilio Gómez, José Pérez y Oscar Valencia, al asesoramiento artístico del sabandeño José Manuel González Ramos y a las buenas mañas de los técnicos de 'Discán' en Telde.

Me consta que el disquito va gustando por ahí a algunos -y supongo que malquistando a otros su existencia, claro. Entre las anécdotas que llegaron a mi soledad estuvo la de cierto jefe sindical de un departamente municipal que, cuando se hallaba en su casa, se apropiaba casi en exclusiva del aparato musical para ponerlo una y otra vez -con la lógica rabieta de sus jóvenes hijos.

Algo parecido pasó con el amigo historiador Julio Hernández -según éste mismo me contó días atrás cuando estuve en el Ateneo lagunero participando en el homenaje al independentista Hermógenes de la Cruz Alfonso <Hupalupa>. Ni podían simular su regocijo aquellas alumnas mías que me dijeron que un sábado por la mañana habían escuchado varias canciones emitidas por una emisora -creo que Radio Faycán de Telde. Satisface, sí, y te vuelves a repetir que valió la pena tal osadía musiquera.

*

Escribió Ibrahim Oramas en uno de sus cuadernos que, a poco que te descuidares, la felicidad te volverá reaccionario, te paralizará las ansias de justicia y libertad, <<puedes acabar cerrando los ojos del alma a esos inacabables muchos abusos normales que se cometen en tu derredor, pues te insensibilizas adormeciéndote inteligencia y voluntad>>. Como en tantas otras ocasiones, tiene razón El Omeya.

Es más duro mantener la lucha por no colaborar y oponerte al aumento de la miserabilización de tu colonizada Patria Canaria desde la felicidad, desde el bienestar anímico producido por tantas satisfacciones, que desde la indignación y la rabia. Se te amansa el espíritu, acabas fácilmente dejándote arrullar por la modorra de la desidia y justificando todas las codicias y traiciones que mantienen aherrojada y de rodillas a nuestra querida Canarias.

(¡Qué asco produce el enterarte de asuntos como el fax del Saturno y la oscura compraventa multimillonaria de la montaña majorara de Tindaya con dinero público -exprimido al pueblo indefenso y cada vez más miserable- para que, además, un escultor fuereño aumente su riqueza dineraria fabricando allí vete a saber qué faraónica e inútil obra artística! ¡Y qué suerte ha tenido uno al no haber sucumbido nunca a la esterilizante y traicionera codicia dineraria!).

*

Recuerdo al pronto -y tras haber estado en una sucursal bancaria donde más de la mitad de los oficinistas eran fuereños, españoles, en detrimento de los canarios, que acabaremos siendo obligados otra vez a emigrar- que, en el número cinco de <EL GUANCHE>, fechada su publicación el 6 de febrero de 1898, un artículo sin firma y titulado <<DESPOBLAMIENTO DE CANARIAS>> terminaba así:

"Hermano mío: hay que resolverse pronto porque la gravedad creciente del mal así lo exige. Hay que escoger entre la colonia española, la emigración y al fin la factoría inglesa (hoy podríamos decir el indiscriminado y explotador dominio económico del dinero europeo aprovechando la normal descapitalización del canario) y la independencia, el bienestar, el gobierno propio, la población creciente. Tú dirás".

El reto del "tú dirás", casi cien años más tarde, queda aún en pie. ¿Ya no nos queda la mínima energía libertaria a los canarios? ¿Tan profundas son nuestras cobardías e ignorantaciones? ¿Tan sordos estamos a la llamada de un futuro en justicia y libertad, sin dominios ni abusos metropolitanos? Tú dirás, tú dirás... -es lo que no ceso de susurrarme desde la soledad.

4-junio-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 8 -

Pero más profundas satisfacciones que la Literatura y la música (y el mismo fútbol cuando lo jugaba) me ha producido mi actividad de maestro. Nada hacía presagiar, cuando por conseguir coyunturalmente unas perritas comencé a impartir clases particulares y en academia hace treinta años, que iba a terminar aceptando la enseñanza como exclusivo medio de ganarme económica y moralmente la vida. (Por eso, a veces, tiene uno el pálpito de que un destino especial marca tu existencia, un destino que te invoca hacia la felicidad).

Recuerdo que en la academia daba matemáticas y física elementales a un grupito de maestras que preparaban oposiciones. Cierta noche, en medio de la clase, una de ellas me sugirió por qué no sacaba yo el título de maestro. Y lo saqué por libre. Es una de mis mejores suertes: el haber tenido tantos alumnos y alumnas que acabaron encariñándose conmigo. Y también son muchas las anécdotas que confirman esto.

Una de esas estimulantes anécdotas ocurrió hace sólo un par de lunes, a media tarde. Y te la cuento por lo significativa. Después de echar unas cartas entré en la pastelería <Morales>, de la calle Viera y Clavijo, a tomar un café con leche y un dulcito de manzana.

Cuando salgo, me detengo un instante en el umbral: a recolocar un periódico bajo el brazo. Y caigo en la cuenta de que, a pocos metros en la acera, hay parada una mujer joven que me mira fijamente; la acompañaba una señora mayor -su madre. El rostro de la joven me resultaría lejanamente familiar, y le pregunto casi afirmando si la conocía.

Entonces ella, sonriendo y sin poder atajar el júbilo, levantó la voz: usted es Víctor Ramírez. "Lo que va quedando de él" respondí como suelo. ¡Mi profesor preferido, déjeme darle un abrazo! -y se me abrazó. Yo quedé azorado, y la madre sonreía y dijo: lo nombra a usted cada momento.

Se trataba de una antigua alumna de aproximadamente quince años atrás, cuando se impartía clases de Graduado Escolar por la noche en la Universidad Laboral. Intercambiamos algunas palabras durante pocos minutos (estaba ella casada y tenía hijos). Y no dejaba de piropearme, de mirarme con un intenso cariño. Hasta que no tuve más remedio que despedirme por el tanto azoramiento.

No quiero decirte cómo se llama esa antigua alumna. Sólo que, casualmente, su primer nombre es igual al de mi mujer. Y el segundo es como el del personaje de aquella vieja canción que decía: <<doctor, mañana no me saca usted la muela/ aunque me muera de dolor>>.

*

Suelo asustarme cuando se me trata así, con tales muestras de afecto -y pese a haber transcurrido bastante tiempo y a tan sólo haberle impartido una clase diaria durante no muchos meses. Sé (y lo afirmo con ese susto producido por la responsabilidad y el natural e inevitable engreimiento) que son muchos los alumnos que me quieren de veras; no puedo menos que notarlo -los sentimientos son difíciles de simular.

Y pienso que mi trabajito ha meritado la pena, que no he errado en la elección de profesión, que ha sido una tremenda fortuna el haber ejercido y ejercer de maestro. Ojalá siga pensando y sintiendo lo mismo. Es para sentirse satisfecho, sí.

Como lo fue aquella vez que, en un bar frente a la Clínica de Santa Catalina -adonde entré con el amigo José Miguel Cuenca a echarnos una cerveza tras haber estado en las oficinas del Socaem-, encontré a otro antiguo alumno nocturno (acaso de la misma clase que la alumna anteriormente referida), que ya en aquel entonces trabajaba en el Ayuntamiento y que ahora ocupaba un puesto de máxima responsabilidad en el Mercado de Vegueta.

Estaba él con un señor al que, después del normal saludo y del normal intercambio de unas pocas frases amables, más o menos le dijo (para mi asombro y regocijo): <<yo deseaba terminar el trabajo para subir a las clases de don Víctor>>.

Me costaba creerlo, me costaba admitir que un hombre joven casado y con dos hijos gustara de -seguramente agotado tras una jornada de trabajo- asistir a clases nocturnas porque en ellas se sentía bien aprendiendo. Como costará creer que, en junio de 1982, había alumnas de quinto curso de básica que me soltaron con indisimulable sinceridad (y para mi estupor): ¡qué pena, ya van a empezar las vacaciones! (¡con lo que yo las anhelaba!.

5-junio-1996

* * * * * *

SOBRE ODIOS Y OTRAS SATISFACCIONES - 9 -

Si muchas satisfacciones me han sido producidas por la fructífera práctica literaria, por las reconfortantes experiencias radiofónicas y musicales, por la enriquecedora profesión docente y por otras tantas vivencias deportivas y familiares y amistosas (incluyendo en éstas las vividas en mi estadía madrileña cuando estudiaba), pienso que no hay ninguna más dignificadora que la satisfacción de ser un canario independentista. Esto equivale, con las lógicas salvedades, a sentir noblemente un intenso amor y ser noble e intensamente correspondido.

Pienso, sin el mínimo margen a la duda, que en Patria colonizada no hay mayor honra que luchar abiertamente por su independencia. Pienso que anhelar la soberanía para tu pueblo colonizado es el más sublime de los sentimientos, pues ese anhelo acaba iluminando de solidaridades esperanzadoras todas tus demás acciones.

Ya no serás el mismo desde que te descubres independentista, desde que con humilde gallardía osas exteriorizar tus ansias emancipadoras donde y cuando puedas. A pesar del sordo dolor de saberte sometido por un inclemente poderío colonial y de saberte pertenecido a un pueblo mayoritariamente desconscienciado y temeroso, no puedes menos que experimentar una especie de sobria alegría al descubrirte amando a tu colonizada Patria por encima de todo y con un sentimiento aglutinador y mejorador de tus demás sentimientos, con un sentimiento que anula las codicias dinerarias y las apetencias falsamente honoríficas, con un sentimiento que estimula altruismos y arrojos antes ni sospechados.

*

Y aprovecho (como un gesto más de satisfacción y como un rendido homenaje a los tantos canarios que han vivido y viven este sentimiento de amor liberador por nuestra aherrojada Patria) para reproducir algunas expresiones manifestadas literariamente hace casi un siglo. Están extraídas del número 5 de la revista <<EL GUANCHE>> -fechada en Caracas el 6 de febrero de 1898. Pertenecen al bienhadado compatriota Secundino Delgado Rodríguez, y son las que siguen.

"Si tan pequeña es nuestra Patria, tanto mayor será la abnegación que despleguemos. En vano buscará el español una mordaza para nuestras bocas y una losa para nuestros corazones.

>>¡Ah! Nuestras bocas lanzarán su queja por sobre las murallas de un presidio, y el viento la esparcirá. Y nuestros corazones oprimidos por la tiranía serán el motor que sacuda y despierte del letargo a nuestros hermanos en desgracia (...).

>>Cuanto más dura sea la prueba, más energía y tesón mostraremos al enemigo. No importa que sus ataques sean viles; los nuestros serán dignos de la idea que defendemos.

>>Es verdad que todo conspira contra nosotros, desde la influencia de la nación que guarda las llaves de nuestros grillos, hasta la obcecación de hermanos nuestros ya envilecidos por la sumisión y las cadenas (..)

>>¿Qué importan los sacrificios si algún día llega a alumbrar en nuestra Patria el sol de la libertad? ¿Qué nos importa la herida que nos produzca algún canario si nuestra conciencia nos manda luchar en beneficio de él mismo?

>>Es doloroso ver hermanos nuestros por quienes derramaríamos gustosos hasta la última gota de sangre, laborando contra nosotros, y sirviendo de instrumento al adversario común, quien se esfuerza por lanzarnos al abismo".

*

Recordemos que las palabras anteriores tienen casi un siglo. Y por mi parte sí lo puedo afirmar sin tapujos, con modesto orgullo y desde la extraña bendita ternura que me inunda desde que soy abuelo de Ana Idaira -con sangre materna bimbache.

Sí puedo afirmar que en mí no imagino mayor fortuna moral actualmente que la de poder hacer mías esas palabras de Secundino Delgado, esas palabras que cada vez sienten como propias más y más compatriotas canarios -compatriotas que hasta hace más bien poco tiempo las ignoraban, compatriotas que hasta hace más bien poco tiempo no tenían más futuro que el de seguir soportando desesperanzado la tiranía colonial española.

Para concluir este breve memorando de satisfacciones iniciado con la satisfacción de odiar cordialmente lo que ha mantenido y mantiene a nuestra Patria colonizada, brindo de nuevo la palabra al bendito Secundino:

"Nosotros, los que nos consideramos esclavos pero rebeldes, los que no queremos pactos con el dominador, hemos de ser consecuentes con estos infelices hermanos aun cuando hagan de nuestras espaldas una alfombra y de nuestra vida honrada una leyenda vandálica. En su ignorancia, al querer escupirnos se escupen a sí mismos".

6-junio-1996

* * * * * *