“A PESAR DE TODO, CASTILLOS EN EL AIRE

 

Milongo Blutarsky

 

Así diría Jaime Urrutia -peninsular por cierto- en un buen tema suyo. Desde hace unos meses, regularmente leo los editoriales del periódico El Día. Vaya por delante que no estoy de acuerdo en algunas cosas de las que expresan en dichas editoriales y como las expresan, pero de ahí a dejar en el sancta sanctórum de lo inmaculado a un periódico como Diario de Avisos, retrogrado con su tierra, que acoge en sus páginas a personajes tan carcas y recalcitrantes como el Sr. Arencibia, va un gran trecho.

 

Dice verdad El Día en que Canarias, le pese a quien le pese, es una colonia pura y dura. Búsquense excusas, que el genocidio de los aborígenes canarios y pobladores anteriores fue hace 6 siglos -así sean cien, entérense bien algunos- fue hace mucho tiempo y demás “que de los guanches no quedo ninguno” etc., y un  montón de excusas, mentiras y falsedades que esconden los que quieren vender otra historia y otra realidad, de un país, España, que no es el nuestro, garbanzero y de pandereta, que quiere perpetuar su chiringuito particular a 1500 Km. de su territorio en otro continente…, dando publicidad inmensa a estrategias de Mesías salvadores - léase Zapatero y su Plan Canarias- con la llantina eterna de que mantienen a Canarias, cuando lo único que hacen es llevarse todo a saco, vía hacienda publica española y demás sucursales nacionales en esta colonia, públicas o privadas, y dejar aquí migajillas envueltas en oropel y mentira sobre mentira.

 

Las personas sensatas los conocen y se les ve el plumero de lejos. Mentalícese, Sr. Cabeza de Vaca, que el que no verá mas la bandera rojigualda va a ser usted en esta islas y, a pesar de que el periódico El Día pierda las formas, ustedes son mucho peores, quieren que el pueblo canario siga con la venda en los ojos. Afortunadamente yo ya me he desconectado de esa red neural inmensa que es España y su infame colonialismo a todos los niveles: social, político, cultural, histórico, etc., y no nos vendan más castillos en el aire, y por mucho que tapen la realidad y la oculten, Canarias será libre.

 

Desde La Palma, ansias de libertad que no caben en sí.