La traición del falso nacionalismo
El editorial de hoy
nos lo inspira, en primera instancia, un artículo de Juan Jesús Ayala publicado
el jueves último y titulado "La deriva de los nacionalismos".
Menciona inicialmente Ayala, presidente del PNC en Tenerife,
Debemos decirle en
primer lugar a Juan Jesús Ayala que nos parece bien intencionado su concepto
acerca del nacionalismo canario, si bien lo consideramos totalmente erróneo. En
Canarias se ha querido disfrazar el anhelo de independencia con un nacionalismo
trucado. Así se le hizo creer al pueblo, que al final resultó engañado. Los
auténticos canarios, los que aman la libertad de su tierra, pensaban que
quienes se presentaban ante ellos como nacionalistas tenían por objetivo
liberarla del yugo colonial. Sin embargo, esos nacionalistas traicionaron sus
esperanzas, sus ilusiones y sus ansias de libertad, y se convirtieron en
odiosos españolistas por cuestiones de bolsillo. Son españolistas interesados,
ya que en conciencia todos saben que no son españoles. Y saben también que los
españoles se ríen de los canarios que se consideran españoles.
No nos queda más
remedio que decir que los nacionalistas de CC y los del PNC, partido integrado
actualmente en CC, han sido desleales con el concepto de nacionalismo. Todos
ellos, lo repetimos aunque no les guste, se han entregado a la defensa de los
intereses de
Por ejemplo, escribe
Juan Jesús Ayala que "por otro lado está el catalanismo, que el pasado
sábado, conmemorando
¿Qué tenemos que ver
nosotros con todo eso, don Juan Jesús? Los vascos, catalanes y gallegos están
muy lejos de nosotros. Están inclusive en otro continente. Si ellos, integrados
en un territorio que forma una unidad geográfica, se sienten legitimados para
tener sus propios estados, cuánto más nosotros que estamos a
Pese a lo manifestado
anteriormente, acierta Ayala cuando dice que también está el nacionalismo
canario, "el cual debería (¿cuándo comenzará ésta?) someterse
a una profunda transformación ni más ni menos que por pura supervivencia. Las
perplejidades y los contubernios que se pudieran dar
deben orillarse y tener perfectamente claro por todos aquellos que así se
denominan cuál es el objetivo y, sobre todo, cuando los acontecimientos que nos
rodean se precipitan de manera alarmante y de un día para otro. Y, además,
definirse. Un nacionalismo canario sin definición clara y concreta, con
ambigüedades, será siempre una criatura que no termina de estirarse porque
precisamente desde dentro se fabrican los argumentos que atan y dificultan el
crecimiento".
A nuestro entender, la
reforma más importante que debe abordar el nacionalismo canario es desprenderse
de la morralla y dar paso a hombres y mujeres con ideas nuevas; personas
amantes de su tierra, que prefieran la libertad de Canarias antes que llenarse
los bolsillos. Mencionábamos en nuestro comentario del viernes que los puertos
y aeropuertos canarios, es decir, las puertas de entrada y salida de las Islas,
dependen de lo que le apetezca a un ministro como José Blanco o a quien lo
sustituya. Eso es para llorar. Don Juan Jesús: lo elogiamos, pero no se
equivoque. No yerre en la geografía y la historia. España está en un continente
y Canarias en otro.
En este punto, nos
parece oportuno recordarle a un godo repugnante y perjuro, que compara los
porcentajes de Arenys de Munt
con la realidad geográfica e histórica de Canarias, y que olvida, porque le
conviene, la forma criminal en que fueron conquistadas estas Islas, así como
los padecimientos a que fueron sometidos sus habitantes. ¿Qué relación tiene
todo esto con un municipio del territorio continental español?
No nos extraña la
actitud de este desaseado, pues morder forma parte de la naturaleza de las
víboras. Sí nos ha sorprendido la infidelidad personal y la desvergüenza
profesional de una periodista, que se ha unido al primero para prestar falso
testimonio. Esta última quedará marcada para siempre ante la sociedad, sus
colegas y su propia familia, y junto con el godo carente de aseo será
denunciada.
No queremos concluir
este editorial sin comentar un artículo de Infante Burgos, colaborador de EL
DÍA, publicado el pasado miércoles con el título "Campesinos, granjeros y
el campo". Escribe acertadamente que "a partir del sometimiento ?que
comenzó antes del siglo XIV hasta la última ba- talla de Acentejo en 1496? de
las poblaciones existentes en las Islas, se siguieron produciendo escaramuzas,
rebeliones y alzamientos en diferentes zonas. Se recogen abundantes testimonios
escritos. Islas enteras, como
Eso es lo que ocurrió
realmente en Canarias durante las décadas inmediatamente posteriores a
Qué tristeza: personas
obligadas a robar lo que era suyo para no morir de hambre. ¿Seguimos teorizando
o ponemos fin a seis siglos de silencio criminal sobre un infame holocausto?
Señor Ayala: lo mejor que pueden hacer por Canarias usted y los que se
denominan nacionalistas es ir con sus escritos a
Lean este párrafo
contenido en la entrevista a Andrés Souza que publicamos hoy en la página 26:
"Con referencia a las fechas 2000 y 2010 propuestas por