Jaime
Richart *
Lo peor del capitalismo, después de joder a la mayor parte de la humanidad, es
que aburre a las cabras.
Ahora los gobernantes y los políticos en general son
empleados de limpieza que tratan de barrer, sin éxito, la basura dejada por los
puercos de la peste financiera. Pero aburren. Y aburren, porque ni se creen en
absoluto lo que se dicen unos a otros, ni nadie fuera de su entorno les cree.
Es patético. Y aburren además, porque en el lenguaje políticamente correcto
llaman "errores", a lo que en roman
paladino son crímenes sin paliativos.
Abu Grahib fue, por lo visto, para ellos un
"error" que hay que restañar pero no reparar (nadie, ni Obama ha hablado de resarcimientos). El Reino Unido detuvo
a cientos (¿no son miles?) de inocentes tras el 11-S. Dos tercios de los 1.417
detenidos (oficialmente) entre 2001 y 2008 fueron liberados. ¿Se les ha
indemnizado que es lo que debe hacer
Ahora que sabemos que el 11-S fue un montaje de Bush, de su pandilla y de los neocons; que Bin Laden no pintó nada en el asunto; que si
pintó, es una miserable política de políticos depravados masacrar al pueblo
afgano primero y luego al iraquí. Ahora que sabemos todo eso ¿cómo se atreven
en Estados Unidos y en España principalmente, foco del Mal de Aznar, a mirar a
la cara a la humanidad doliente? ¿Quién puede creer a un Obama
que da una de cal y dos de arena en todo cuanto promete, dice y se desdice? Los
"errores" de las torturas apoyado/as por ambos partidos, el
republicano y el demócrata, no son más que fórmulas ideadas por todo el pueblo
estadounidense. Es lo que hemos de creer si es cierto que el pueblo está
representado por los partidos y sus líderes, como Roma no eran sólo sus
Césares, sus tribunos y sus cohortes sino también el pueblo que los
vitoreaba...
Ahora la pregunta de academia es: ¿cómo se las van a arreglar Obama y los dos hemisferios politicastros yanquis para
conciliar los Derechos Humanos, el respeto al pensamiento del socialismo real,
el interés económico, su prestigio que en otro tiempo se fundaba en la venta de
libertad y que ahora está por los suelos, el sentido común y espantar del mundo
la idea que Estados Unidos no es el Estado terrorista por antonomasia, ni su
sociedad una tribu criminal? ¿Cómo se las arreglarán
el de
Estados Unidos, la política norteamericana, sus políticos diseñados por el más
abyecto de los Maquiavelo, los cantores de todo lo que huele a yanqui, los
medios que dedican infinitos recursos a analizar a unos estadistas criminales
cuya definición se agota por sí sola, aburren. De modo que lo mejor que podrían
hacer los medios si no quieren hacerse oficialmente cómplices de unos delincuentes
contra la humanidad, es ignorarles: la condena a que sometían en
Ya que no hacen lo que debieran, por lo menos dejen de hablar de ellos y
aburrirnos. Ya tenemos bastante con la bazofia de la televisión, de los
parlamentos y de la publicidad que, al final, me sospecho está detrás de todo…