EL
NUEVO ACUERDO PESQUERO UE-MARRUECOS
Antonio
Rodríguez de León *
En febrero [2011]
está prevista la firma de un nuevo Acuerdo
Pesquero entre la Unión Europea
y Marruecos, que, de ratificarse con el ámbito de jurisdicción de zonas de
pesca igual a los dos anteriores (1995-1999) y (2007-2011), puede ocurrir dos cosas:
primero; que con la entrada del nuevo acuerdo pesquero invalidaría la Ley de Aguas Canarias, ya que
a Marruecos se le reconoce jurisdicción de 200 millas marinas, así que
la Ley de Aguas
Canarias solo se aplicaría desde Punta Teno hasta la isla del Hierro, o sea, el
espacio marítimo interinsular entre La
Palma, Gomera y el Hierro, el resto de aguas interinsulares
desde Cabo Jubi hasta Punta Teno quedará bajo la
jurisdicción de Marruecos, por aplicación del nuevo Tratado de Pesca con la
Unión Europea.
Por ello, me
dirijo al presidente de la Comunidad
Autónoma Canaria, quien deberá estar ojo avizor al texto del
Acuerdo Pesquero, no vaya a suceder que Marruecos invalide la Ley de Aguas Canarias con
dicho Tratado de Pesca. Sería el momento ideal para que el Gobierno de Canarias
exija a España el reconocimiento internacional de las fronteras marítimas
alrededor del archipiélago, cueste lo que cueste.
En los dos
acuerdos de pesca anteriores, España no presentó alegaciones de queja alguna,
al considerarlo beneficioso a los intereses españoles. Serán intereses para
gallegos y andaluces, pero fueron perjudiciales a los intereses canarios por el
abandono de los barcos españoles de los puertos canarios (era la supuesta flota
congeladora canaria). Provocando, además, el desguazándose del 95% de la flota autóctona
canaria. Este nuevo Acuerdo de Pesca será la puntilla para la desaparición
total de la exportación de productos hortofrutícola no más allá del año 2015.
El Acuerdo
de 1995-1999, anunciaba el final de los puertos base a los pesqueros españoles,
a quienes se les obligaba al cambio de bandera si querían seguir faenando en
las aguas del Sahara. Cosa que hizo la patronal Anacef
de inmediato, para seguir con el monopolio de la exportación de los
cefalópodos, fijando su base en el puerto de Agadir. Lo más relevante de este
Acuerdo de Pesca son entre otros, los siguientes
puntos:
1º).- España
le reconoció a Marruecos la jurisdicción de una zona económica exclusiva que se
extiende hasta las 200
millas marinas de sus costas, dentro de la cual ejerce
sus derechos soberanos a los efectos de la exploración, explotación,
conservación y gestión de los recursos de dicha zona, que incluirían las aguas
canarias y las del Sahara.
2º).-
Marruecos, muy astutamente, separó la
Zona norte atlántica y
mediterránea, la cual es su territorio soberano, pero la Zona sur (Canarias y
Sahara), que son espacios marítimos ocupados ilegalmente, por razones obvias,
las incluyo al señalar el ámbito de aplicación al sur del paralelo 32N.
3º.-
Marruecos vinculo las negociaciones pesqueras con las del Acuerdo de Asociación
para conseguir mayores concesiones agrícolas, fijando este como el ultimo
acuerdo pesquero que firmarían con la Unión Europea.
4º.- Marruecos consiguió la reducción al 50%
del esfuerzo pesquero de la flota española,
el desembarco de la pesca en sus puertos y la obligatoriedad de embarcar
hasta un 40% de la tripulación con pescadores marroquíes.
5º.- Marruecos obtuvo contrapartidas
millonarias en ayudas financieras, duplicando a las del acuerdo pesquero de
1992.
España no
presentó queja alguna, y la Confederación Canaria de Empresarios se plegó en
la defensa exclusiva a los intereses de la patronal pesquera Anacef, se confió en que Anacef defendería
el Tratado de Asociación hortofrutícola y paso todo lo contrario, Anacef a quien defendía era a Marruecos, y la Confederación Canaria
de Empresarios en su afán egoísta de abrir su comercio con Marruecos,
especialmente en el Sahara, fueron cómplices del genocidio cometido con el
sector de pesca y de agricultura de Canarias.
El objetivo
final de la patronal pesquera era que Marruecos reformara su Constitución
condicionada a los intereses particulares de su patronal pesquera, a la que les
interesaba la liberalización de las trabas financieras para marroquizar
y trasladar las empresas y barcos pesqueros desde el puerto de la Luz, al puerto de Agadir.
Condición principal exigida a Marruecos por Anacef
para que los puertos canarios dejaran de ser puertos base de los barcos que
faenaban en caladeros pesqueros del Sahara y de Mauritania.
El Tratado
Pesquero de 1995 fue el inicio de la gran traición a Canarias, luego llegó el
de 2007, donde Marruecos consiguió marcar el camino en la liberalización a su
mercado hortofrutícola de exportación a Europa. Este próximo Acuerdo Pesquero
de 2011 será definitivamente el último para barcos bajo pabellón europeo. A
partir de 2015 Marruecos obtendrá el libre comercio con Europa, nacionalizando
el 100% del sector pesquero marroquí.
Definitivamente,
los empresarios tomateros canarios, hoy lloran por lo que no supieron defender
en 1995. Algunos listillos están cultivando y exportando desde Marruecos. Serán
los mismos que convertirán al municipio de la Aldea en el nuevo dorado del turismo, quienes
utilizarán la oportunidad el turismo como alternativa a la ruina del sector
hortofrutícola. Y lo que sucederá será el efecto contrario; la destrucción de
la supervivencia de Canarias en pesca y agricultura.
Al Sr.
Rivero, le rogaría que esté pendiente, y ojo avizor, a la entrada del nuevo
Acuerdo de Pesca entre la Unión Europea y Marruecos, cuya fecha esta
prevista para el 1 de marzo del presente año. Puede suceder que su Ley de Aguas
Canarias no llegue a la fecha prevista del 1º de abril de 2011 para su entrada
en vigor.
Si Marruecos
acepta dentro del Convenio de Pesca la zona marítima que establece la Ley de Aguas Canarias, sin
fijar la mediana correspondiente, habría gato encerrado y peligro para la las
aguas del exterior de las islas de zona económica exclusiva de Canarias. Lo grave
es entonces Ud. ha sido partícipe con Zapatero, con
el trueque del reparto de la Ley
de Aguas Canarias. Esta Plataforma ya publicó en años anteriores la sospecha de
un cambio de cromos entre España y Marruecos, referente a la zona económica
exclusiva y el petróleo en Canarias, estableciendo una mediana con carácter
bilateral y pactada en términos mercantilistas.