A.F.I.S. ¡Qué miedo!
CARLOS CASTAÑOSA
(*)
Acaban de vendernos una máquina de ciencia
ficción que permite sustituir el control de aeropuerto por un sistema
sofisticado y vanguardista, de alta tecnología, que permite sustituir la figura
del controlador donde se prevea una afluencia de tráfico de menos de 50 aviones
al día. A.F.I.S. no es ningún instrumento ni consola
mágica I+D+i para jugar a los marcianitos. ¡No es una máquina!... Simplemente
se trata de las siglas de un servicio: Airport Flight Information System. Léase: "sistema de información de vuelo de
aeropuerto".
Este procedimiento era el utilizado en los albores de la Aviación, cuando no
existía la profesión de controlador. Consistía en un informador que daba datos
de meteorología, pista en servicio y de posibles tráficos en la zona. Con una
preparación técnica muy somera, sólo tenía que saber manejar la emisora y un
nivel de inglés elemental. No controlaba ni autorizaba movimientos que quedaban
al albur y buena vista de los pilotos que, entre ellos, se responsabilizaban de
mantener las separaciones adecuadas de seguridad. Ni permisos de aterrizaje ni
autorizaciones para entrar o no en pista. Este sistema de información sigue en
vigor en determinados ámbitos y circunstancias.
Por ejemplo, en Estados Unidos, donde la aviación privada tiene una
implantación muy desarrollada, se da con frecuencia la existencia se pistas de
aterrizaje en fincas particulares para vuelos VMC
(condiciones visuales). Del mismo modo que en un improvisado campo de
fumigación o de prácticas deportivas, como el vuelo sin motor, se requiere un
mínimo de seguridad, ésta se contempla con un elemental equipo de radio y un
informador que se comunique con el piloto que despega o vaya a aterrizar. Éste
es el milagroso sistema A.F.I.S. Pero en un
aeropuerto comercial, independientemente del número de movimientos, este
sistema de información, que no de control, sería inviable por insuficiente
garantía de la Seguridad. ¿En La Gomera y en El Hierro?... Pueden estar tranquilos
ambos presidentes de Cabildo y los potenciales usuarios. Prescindir del control
de torre, supondría el cierre del aeropuerto. Y eso no va a suceder.
El órdago lanzado por el señor Ministro indica que no está demasiado preparado
en aspectos técnicos o, cuanto menos, va muy mal asesorado. Si ha sido una
maniobra para amedrentar a sus controladores, no ha conseguido su objetivo,
sino que ha creado una alarma social que, en virtud del reguero de pólvora en
que se ha convertido, quizá le sirva para desviar la atención de la verdadera
papa caliente que tiene con AENA y las transferencias
de la gestión aeroportuaria…
* Ex comandante de Iberia
Publicado en La Opinión de Tenerife, 15-01-2010