AISLADOS
COMO RATAS
Jennifer
Guerra Hernández
En estos últimos días ha salido a la palestra la
problemática que se vive en Tenoya a raíz de los
trabajos que se efectúan en
A pesar del rosario de afectados, el que estas obras
se realicen para mejorar el tráfico rodado en la zona era aceptado por la
mayoría de conductores, pero por supuesto nadie mencionó el impacto
medioambiental -y ni hablamos del paisajístico- además de los daños
irreparables ocasionados a bienes de carácter etnográfico de nuestro pueblo y
alrededores. Tenoya ha sufrido y seguirá sufriendo la
construcción de dos viaductos, además de la construcción de la consabida nueva
vía. Para más inri se han rellenado y estrechado los cauces
de los barrancos que nos hace plantearnos a algunos, cuando se cumpla la
predicción de los especialistas de que Canarias tendrá que ir acostumbrándose a
los temporales por que se harán frecuentes, por donde pasará semejante caudal.
Por eso, cada vez que nos hablan de la más mínima obra que se vaya a realizar
en la zona, muchos nos tememos lo peor puesto que cualquier intervención supone
dar rienda suelta a la masacre.
La próxima víctima, con toda probabilidad, será el
antiguo túnel de Tenoya. Emblema característico de
nuestro pueblo desde su construcción por Juan de León y Castillo, seguramente
se resquebrajará ante el paso de excavadoras y perforadoras que llevarán a cabo
los trabajos para el nuevo túnel a escasos diez metros. Hecho de menos, en este
aspecto, que
Por si esto fuera poco, el Gobierno de Canarias, con
su acostumbrada sensibilidad, pretende que las personas que viven y pasan por Tenoya para desplazarse por carretera demos un rodeo de
En definitiva, mi pueblo a una distancia aproximada de
unos
Deseamos recuperar nuestra tranquilidad, que desde
hace unos años se ha visto perturbada por el incremento del tráfico rodado, y
que la antigua vía, con su antiguo túnel, siga dando su servicio para los
vecinos o quienes viven en las cercanías. No faltan voces que dicen que debemos
progresar, a lo cual yo contesto: ¿progresar hacia dónde, hacia el cemento? La
verdadera realidad es que en el siglo XXI, los
numerosos avances tecnológicos podrían facilitar mucho la vida de los
ciudadanos que viven en localidades lejanas de las grandes urbes, pero que no se
realizan por que no son rentables a corto plazo.
Finalmente, ante la manifestaciones de los vecinos y
vecinas de Tenoya, que algunos intentan ya tildar de
desmedidas, he de decir que las apoyo. Estamos hartos de que todo lo que no se
quiere en Las Palmas de Gran Canaria se derive a los distritos de Tenoya –Tamaraceite– San Lorenzo
y Ciudad Alta, es decir al Municipio de San Lorenzo, con un mínimo -por no
decir nulo- beneficio para quienes vivimos aquí. Tal vez si nos manifestáramos
más y le diéramos más leña al zapato, habría menos atropellos a nuestros
derechos como ciudadanos por parte de las administraciones públicas.