Aliento y unidad canaria frente a la crisis
Altakay Ayt Daute
Está de más, creo yo, citar la profunda
crisis del capitalismo global que vivimos actualmente y de la que algunos
países se recuperan incipientemente, mientras que España, y por consiguiente
Canarias, gracias a la casi inexistente labor económica y el rumbo perdido del
gabinete de Gobierno de Rodríguez Zapatero, cada vez está en peor situación: se
eleva el número de parados, crece el déficit y el diálogo social es poco menos
que inexistente. Los sindicatos mayoritarios españoles callan y los
empresarios, gracias al neoliberalismo, “se ponen las botas” con despidos
rápidos y fáciles a veces sin ton ni son. ¿Y qué pasa mientras tanto con
Canarias?
Empecemos por el principio: somos un territorio
dependiente casi al 100% (por no decir en su totalidad) del exterior,
importando petróleo y alimentos (alimento que podríamos producir nosotros, los
canarios, pero como un buen amigo me dijo, desde España se nos “instó” a
abandonar el sacho y coger la palangana para limpiar bien a los turistas, dicho
así por guardar las formas y no decir lavarles el culo). Una tierra que podría
generar muchísima energía renovable por el disfrute de sol todo el año, de los
vientos, de las mareas y del calor proveniente de los volcanes, malgasta su
salud natural y su entorno en energías finitas con ocasos más que marcados en
el tiempo como son el petróleo o el gas (sin hablar del petróleo canario que no
podemos disfrutar nosotros, los canarios). Y todo con un fin: dejarnos
castrados para tener que servir a un único señor: el sector turístico.
Ya un señor lumbreras dijo no hace mucho que
para que España saliera de la crisis debía agarrarse fuerte a Francia y
Alemania (en alusiones al sector turístico) y aprovechar el empuje. Con esta
frase quiso atraer una vez más la importancia del sector en la economía de
España. Pero señores, ¿quién va a sufrir esta explotación para realzar la
economía, sino Canarias, destino turístico número uno de los territorios bajo
dominio español? ¿Se hacen a la idea de los DESTROZOS que se ocasionarán en el
ambiente?
Otro punto es el del nuevo rearme mundial:
potencias de todo el globo se vuelven a alinear contra o con los EEUU de América, por lo tanto, la OTAN no deja de estar
vigente (organización a la que Canarias dio un clarísimo NO, pero que sufre el
sí español en sus tierras, con bases y lanzaderas propias de una película de
Star Treck que matan a animales y plantas y nos
afectan a nuestra salud). Esto quiere decir que las maniobras y demás artimañas
militares de toda la OTAN se recrudecerán en territorio canario, con
consecuencias claramente devastadoras.
Penúltimo asunto de este artículo de
opinión: el empleo en España y Canarias. Día a día cantidades ingentes de
trabajadores son despedidos, agravando las listas del paro. Son más de 200.000
parados en Canarias y más de 400.0000 en territorios españoles. Esto es gracias
a la burbuja inmobiliaria creada por los dos partidos mayoritarios españoles (PP y PSOE), que debido a la caída económica, vio su final,
estallando en Madrid y salpicando a territorio africano. Y Canarias, como no,
sufriendo continuas urbanizaciones y construcciones de chalets donde antes
habían montañas y bosques. Una pequeña anécdota relacionada con esto es que,
como vivo fuera de Chinech, volví de vacaciones y
cuando fui al sur de la isla, me encontré con que una montaña había
literalmente desaparecido bajo los picos y las palas de las empresas
constructoras. Entonces, canarios, teniendo estos puntos sobre la mesa, ¿no creen
que los monopolios económicos no son buenos? ¿no pasó esto ya con la cochinilla, el tomate, el plátano y
ahora con el mundillo del cemento y el ladrillo?
Por último, sin deseo de extenderme
demasiado en mis opiniones, quiero tocar el tema de los obreros. Obreros canarios: ¿cómo pierden su
empleo y se quedan en el sofá viendo la televisión, muertos de asco y de
vergüenza? ¿Dónde ha quedado el sentimiento proletario, la idea de que un mundo
y unas Canarias, pueden ser mejores? Compañeros, les pido en este momento
UNIDAD, unidad frente a aquellos que llevan siglos y siglos demostrándonos que
la situación del obrero canario les importa un ladrillo. Salgamos a la calle a
reivindicar nuestros derechos.
CONVIRTAMOS EL MUNDO,
POR NUESTROS DERECHOS, EN UN 1º DE MAYO ETERNO.