Respuesta a
la carta abierta “Otra Canarias es posible”
Una
iniciativa que desde la debilidad ideológica
mantiene a nuestro pueblo a los pies del
capital
No es la primera vez que desde determinados ámbitos
difusos de la sociedad se lanza una bienintencionada propuesta para encaminar
la situación de nuestro pueblo fuera de las cotas de miseria y desarticulación
social a que la dominación caciquil-capitalista lo ha llevado[1].
Este tipo de llamamientos suelen contar con cierto apoyo de
los medios de comunicación del sistema, viven un efímero ciclo de actualidad y
luego desaparecen sin dejar más rastro. Sus protagonistas vuelven a sus rutinas
de siempre sin pagar ningún precio por su estéril iniciativa, hasta la próxima
“primavera”. Otra vez nos encontramos con la repetición de este fenómeno
producto de nuestra desarticulada y desideologizada sociedad, y el papel que
cierta clase media se autoasigna una y otra vez.
Un movimiento que tiene como condición previa la no
aparición de partidos políticos, aunque muchos de sus protagonistas son
votantes declarados del PSOE -“para que no gane la derecha”-, o de otras
expresiones políticas del sistema capitalista (NC o CC).
En esta ocasión el movimiento bebe de las fuentes de Toni
Negri y sus teorías del “movimiento de movimientos”, base teórica sobre
la cual se liquidó a la izquierda italiana, y cuya última expresión es el
fracasado Partido de
Este marco teórico desconoce las categorías del estado como
elemento de violencia de la clase en el poder, niega el papel del mismo como
legitimador necesario de la actual hegemonía e inventa la ciudadanía global como
la gran categoría superadora de los marcos nacionales de opresión y represión;
que no son otra cosa que los marcos nacionales de la revolución. Claro que la
“carta abierta” no pasa más allá de la revolución burguesa -libertad, igualdad,
fraternidad- esconde todo lo que el movimiento obrero ha realizado desde sea
fecha en el camino hacia su emancipación.
A esta formulación nihilista se suma la negación de los
sujetos políticos históricos, y se sustituye a las clases oprimidas por la multitud.
Extraña construcción social de Negri y Hart, unificada por el carácter
superador del imperio -que no el imperialismo- y la ciudadanía global.
Es esa multitud el nuevo sujeto histórico que niega la lucha de clases y
la contradicción capital-trabajo y que unifica los intereses de sectores
amplios de la sociedad en declaraciones bienintencionadas pero totalmente
vacías de contenido transformador1.
El contenido de la carta no se sustenta sobre
categorías anticapitalistas, sino de cambio de modelo energético o alimenticio
-en última instancia cambio en el sistema pero no de sistema-, y mucho menos
coloca en este contexto histórico la salida de la sociedad socialista como
único marco superador de la presente crisis.
Estas formulaciones crean ilusiones de resolución de la
opresión de nuestro pueblo en el marco político actual, desarman por tanto su
capacidad de rebeldía frente a las brutales condiciones de explotación, y
revalidan -quieran o no- la supremacía del bloque caciquil que controla y
ejerce el poder.
Por todo ello no es posible aceptar este proceso como un
marco de política de alianzas sustentado sobre un programa de mínimos.
Cualquier acuerdo que tenga hoy esa aspiración no puede eludir la cuestión del
carácter integral de la crisis del sistema capitalista y la necesidad de que la
salida superadora será la sociedad socialista; ahí sí, con todas sus fases y
alianzas de carácter táctico y estratégico.
Tampoco es posible negar la necesidad de las organizaciones
políticas del pueblo y de la clase para organizar el proceso de acumulación de
fuerzas y para trazar la estrategia de la toma del poder. Esa actitud no es
otra cosa que la aceptación de la derrota como premisa previa a la iniciativa
tomada.
Por tanto entiéndase también este escrito como una
propuesta de carácter unitario para organizar un proyecto por la defensa de los
intereses de nuestro pueblo y de la clase obrera canaria. Un proyecto de
futuro, de ruptura y de poder.
PARTIDO
COMUNISTA DEL PUEBLO CANARIO
Septiembre, 2009