VENEZUELA, AMENAZAS,
OPORTUNIDADES Y ALCANCES
DE SU REVOLUCIÓN
PACÍFICA (III)
Andrés García Montes
Terminamos la entrega dos
manifestando lo inconcebible de las contradicciones entre la realidad que se vive
a diario y lo que pregona una oposición enceguecida por el odio y el fanatismo,
no dejando otra opción sino recurrir a la historia para tratar de conseguir una
respuesta lógica y creíble a tan descomunal controversia.
Al recurrir a la historia
surge una posible explicación, es lógico pensar que del conjunto de métodos del
que dispone el imperio y sus aliados para acabar con Chávez y la Revolución
Bolivariana, el más
costoso y peligroso por las implicaciones que pueda tener, es la invasión
directa, de allí, que agoten otros métodos antes de recurrir al señalado, como el magnicidio, o crear una
guerra con Colombia, originar una fuerte perturbación interna que le permita
alegar que está en peligro la democracia en Venezuela y aplicar la llamada
Carta Democrática de la OEA
entre otros, como todos tienen sus fuertes riesgos, parecen que en este caso la
estrategia va dirigida como fase culminante a lo que se ha dado en llamar el
“Síndrome de Nicaragua”. Como se recordará la Revolución
Sandinista que surge a la caída de la dictadura de Anastasio
Somoza y que logra frustrar el imperio al mantener una guerra civil durante 5
años con un ejército mercenario y criminal que desangró al pueblo nicaragüense.
El imperio y la oligarquía
nicaragüense logran montar unas elecciones en la cual el pueblo en un acto
desesperado de acabar con la guerra votó por
Violeta Chamorro la candidata del imperio y la oligarquía. Así estos
aliados pudieron detener la Revolución Sandinista por un período de unos 17
años.
Hay razones para pensar que la
campaña que centra su atención en la inseguridad y la descalificación del
Presidente Chávez, persigue el mismo objetivo para las elecciones
presidenciales del 2012. Lo que plantea el fuerte incremento que habrá en el
tiempo que falta, del crimen organizado. Esto sin negar que pueden haber otros
métodos que aplique en estos 3 años que faltan para las elecciones
presidenciales en Venezuela, entre ellos si logran crear convulsiones internas
que le permitan aplicar la Carta
Democrática de la
OEA que básicamente plantea que cuando en un país miembro
esté en peligro la democracia, se formará un ejército mancomunado de los países
miembros e intervendrán para llevarle la democracia. Queda sobrentendido que es
la democracia que le gusta al imperio.
Los acontecimientos se han
precipitado en estas últimas semanas de mediados del mes de julio del 2009, una
precipitación que no sólo confirma que la Revolución
Bolivariana está en la mira de la oligarquía internacional,
sino que esa derecha parece no estar dispuesta a esperar los 3 años que nos
separan de las elecciones presidenciales en Venezuela, la feroz y sistemática
campaña de asociar a Chávez a lo que ellos tildan de terroristas, la guerrilla
colombiana y el narcotráfico, declarando a Venezuela como narco-país,
a todas luces excelente excusa para justificar cualquier agresión. Que Colombia
sea el principal productor de drogas y que Estados Unidos sea el principal
consumidor, no impide que estos señores en el colmo de las desfachatez acusen a
Venezuela de ser el culpable. Se cumple lo que ya señalamos como una marcada
característica del racismo, el creer que los seres humanos que no pertenecen a
su origen etnocultural somos mentalmente inferiores, su condición reaccionaria
no les permite aprender de la experiencia y de la Historia que hace mucho
tiempo enterró esa concepción de la superioridad de las razas.
Que los gringos mueven sus
tentáculos de guerra se pone de manifiesto al imponerle a Colombia la
instalación de 7 bases bajo el peregrino y estúpido argumento de incrementar la
lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, después que estos males se han
venido incrementando en estos últimos años porque ellos precisamente, son los
narcotraficantes y los terroristas. Baste saber como el imperio utiliza los
beneficios del tráfico de drogas para ayudar a tapar los huecos de su muy
deficiente presupuesto.
Hasta el más distraído
observador se da cuenta que esas bases es parte de una decidida estrategia
dirigida a someter a la Revolución Bolivariana por la fuerza, política
donde participa la reacción internacional. Los ataques que nos llegan
principalmente de España y los estados Unidos, son claras y muy diáfanas, ya
hay pruebas que el sionismo tiene también
sus sucias manos metidas en la conspiración, pues ya Chávez está también
siendo acusado de proteger a Bin Laden y
Al Qaeda, todo lo que indica que se está preparando la opinión pública para que
acepte cualquier monstruosidad.
Algunos sectores de la
sociedad venezolana manejan la esperanza que el gobierno de Colombia no permita
un acto humillante y un pisoteamiento tan bestial y descarado de su soberanía,
a lo que se une que una parte importante de la oligarquía colombiana se ve
afectada al romper el intercambio comercial con Venezuela que representa más de
7 mil millones de dólares anuales. Estos señores ignoran que para las castas
dirigentes colombianas sus nexos con el imperio es cuestión de vida o muerte.
Hagamos un poco de Historia.
Socialmente hablando la
sociedad colombiana es una de las más evolucionadas de América Latina. Ya el
Libertador lo destacaba, al comparar a Colombia con una Universidad y a
Venezuela con un cuartel. El conjunto de habilidades, destrezas conocimientos,
que maneja un artesano colombiano, no es común encontrarle en el resto de Latinoamérica,
para mediados del Siglo XX cuando América Latina se debatía en dictaduras y
fraccionamientos, la sociedad colombiana tuvo la capacidad de parir un líder de
ideas muy avanzadas que preocupó a la retrógrada, oscurantista y conservadora
oligarquía colombiana, pero la correlación de fuerzas en el campo internacional
les era muy adversa, recién había terminado la
II Guerra Mundial y las potencias
vencedoras ejercían una total hegemonía. Así esa oligarquía con su socio los
EUA, no les fue difícil asesinar en 1948 a Jorge Eliécer Gaitán, estos asesinos no
contaban que ese crimen al no resolver los graves problemas sociales que
padecía la sociedad colombiana, determinaba la pérdida del control de la
sociedad por parte de esas castas dirigentes y su repudiable crimen, iba a
generar una convulsión que 60 años después les sigue desafiando. Esa sociedad
con un alto grado evolutivo tuvo la capacidad de organizar una resistencia a
través de las guerrillas que años después se colocó a la altura de derrotar al ejército
y cuando amenazaba con dar el salto al poder, la oligarquía y su socio
recurrieron a conformar un ejército de mercenarios constituidos por criminales
y asesinos previamente entrenados que no se iban a enfrentar a la guerrilla, su
campo de acción iba dirigido a atacar la base que alimentaba a las guerrillas,
el campesinado. Nacen así los paramilitares; los crímenes sin nombre y las
horrores que este ejército de monstruos
ha cometido entre el campesinado colombiano aún está por escribirse,
baste saber, que se habla de más de 3 mil fosas comunes y más de 4 millones de
desplazados, esto condiciónó el crecimiento de la
guerrilla y le ha venido dando oxígeno a un ejército que ha logrado mantenerse
gracias a la ayuda sin fronteras del imperialismo yanqui y del ejército de los
paramilitares. Aunque lo nieguen y lo desmientan, ésta es aproximadamente la
verdad, de allí, el Plan Colombia y otros inventos. Si estas es la verdad, ¿Qué
opción puede tener esa oligarquía, ante una exigencia de sus amos? En estas condiciones,
no 7 bases, todo el territorio de Colombia está a merced del imperio y la vida
y existencia de esa oligarquía apátrida depende de la decisión del imperio. El
día de ayer 17 de agosto del 2009 el Presidente de Colombia Alvaro Uribe lo
ratificó, al declarar que lo de las bases, no tiene vuelta atrás.
Uno de los más prestigiosos
analistas que tiene la Revolución Bolivariana, Antonio Aponte, dice en
el Diario Vea del 26/07/2009, pág. 7. “aquí en el país, la oligarquía se quitó
el antifaz y se declara con el mayor descaro golpista no reconocen la
legitimidad del Gobierno Revolucionario y van a gritarlo a las organizaciones
internacionales…”
“Los medios de información
arrecian su campaña, crean fricciones que nos debilitan, preparan el día del
desenlace”
“El hedor conspirativo
fascista está en el aire, se sienten las nubes que anuncian tempestad”.
Continúa: el autor se pregunta: “¿Qué debemos hacer los revolucionarios?” y
responde: ¡prepararnos! “no tenemos otra opción”. El autor da un conjunto de
orientaciones para que la
Revolución se defienda de la inminente arremetida que se
espera. Desde comienzos del año 2003 que terminó la última embestida golpista
con el sabotaje petrolero, el imperio y sus aliados no han pasado de campañas
publicitarias.
No deja de ser una inocentada
el creer que los poderosos enemigos del progreso de los pueblos se cruzarían de
brazos y se conformarían como perros rabiosos en ladrar a través de sus
orquestadas campañas publicitarias. Lamentablemente los poderosos intereses en
juego, chocan de frente con las apetencias de quienes no se conforman con otra
cosa que con la total hegemonía y poder, para apropiarse por la fuerza de las
riquezas ajenas, acostumbrados al robo y al saqueo de los más débiles y
oprimidos y a ello le deben su supuesto desarrollo, no se conforman con menos.
Esta realidad es la verdadera y auténtica generadora de violencia y
magnicidios. Esta reiterada verdad pone de manifiesto la extraordinaria visión
estratégica del Presidente Hugo Chávez y su equipo asesor en la política
exterior que ha venido implementando la Revolución
Bolivariana, que dentro del gran propósito de unir a la América Latina
entran un conjunto de aspectos que crean solidaridad y solucionan ingentes
necesidades que de otra forma crearían problemas casi insolubles, como los
altos precios del petróleo que muchos de estos países lo han resuelto a través
de Petrocaribe, el intercambio de sus productos sin necesidad de recurrir a la
compra-venta donde el dólar incrementa costos, organismos como el ALBA,
MERCOSUR, Banco del Sur, entre otros, que si bien son organismos incipientes
ayudan y facilitan la solución de múltiples problemas a estos empobrecidos
países. Pero esa visión no se ha quedado en Latinoamérica, ha ido más allá,
pues la firma de numerosos contratos para la explotación de los campos
petrolíferos con varios países entre ellos con China y Rusia, dos potencias que
hacen respetar su voz en el contexto internacional. China es un país que
compite con Estados Unidos en la necesidad de petróleo y posiblemente a corto o
mediano plazo lo superará. En consecuencia, no verá con indeferencia que EUA
controle las cada vez más recudidas existencias del mismo y menos en el
principal reservorio del mundo. Necesario es señalar que China tiene en sus
manos lo que quizás sea el arma más poderosa que puede condicionar las
actuaciones del imperio norteamericano sin necesidad de recurrir a guerras o
enfrentamientos de altos costos. Sabido es que China es y ha sido el principal
comprador de los documentos (bonos, letras del tesoro) que los Estados Unidos
de América ha venido vendiendo para cubrir los escandalosos déficits de su
deficiente presupuesto, más los miles de millones de dólares que anualmente
exporta al mercado estadounidense, es con mucho el país que más dólares guarda
en el mundo.
Con sólo poner esos dólares en
el mercado mundial, más las graves consecuencias que esto originaría en la
sustitución del dólar del mercado internacional, como el cambio de las reservas
en dólares y otros aspectos, generaría que esa inmensa masa de dinero ingresará
al circulante de los Estados Unidos provocando irremediablemente una
hiperinflación tan descomunal, que la compra de un caramelo podría exigir el
pago de 50 ó 100 dólares. Lo más probable es que el imperio no pueda sobrevivir
a una hecatombe de esta magnitud.
Es cierto que con una maniobra
de este género, China perdería su mejor mercado, lo mismo que las graves y
funestas consecuencias que todo esto podría generar en el mercado internacional
a escala planetaria, lo cual no es poca cosa, pero de que es un arma que puede
condicionar al imperio, no hay duda.
Esta acertada e inteligente
política exterior de la Revolución Bolivariana, no sólo ha permitido el
incuestionable avance de las postradas fuerzas progresistas después de la
disolución de la Unión Soviética, sino que también el prestigio y
esperanza que hoy a nivel internacional ha despertado esta Revolución, que
junto con un líder de prestigio mundial ha impedido el aislamiento de
Venezuela, pero uno de los éxitos más importantes radica en que por muy brutos
que sean los imperialistas tienen que pensar que una agresión a Venezuela
perjudica y molesta los intereses de muchos otros pueblos, que a no dudarlo, no
se quedarán de brazos cruzados.
(continuará…)
Capítulos anteriores:
Venezuela:
amenazas, oportunidades y alcances de su revolución pacífica (II)
Venezuela:
amenazas, oportunidades y alcances de su revolución pacífica (I)