CUANDO ANACEF HABLA, TIEMBLA CANARIAS

 

Antonio Rodríguez de León *

 

   En el verano del pasado año se firmó el acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Mauritania, por un valor de 516 millones de euros para un periodo de seis años. Se autorizaba la pesca de peces demersales, crustáceos, cefalópodos, túnidos y peces pelágicos.

 

   El número de licencias por países autorizados fueron: 81 España, 25 Francia, 22 Holanda, 5 Italia, 4 Portugal, 2 Malta, Inglaterra 1 y Grecia 1.

 

   Mauritania, como Estado soberano, tenía firmado acuerdos de pesca con otros países no comunitarios, dejando claro a la Unión Europea que el tratamiento de las normas de pesca era igualitario para cualquier flota extranjera sin excepción alguna. Las nuevas normas mauritanas era añadir una segunda parada biológica. Anacef exigía ventajas para sus flotas de cefalópodos, como poder pescar pulpos de reducido tamaño, y mantener el mismo número de barcos desde 2006 hasta 2012, con solo una parada biológica de dos meses.

 

   Ante la presión exigente de Anacef para que la Unión Europea forzara a Mauritania, el Consejo Europeo decidió reunir a un grupo de biólogos marinos de la propia Unión Europea, de Mauritania, Marruecos y Senegal, convocada a los efectos de evaluar la petición de Anacef. Dichos expertos concluyeron que no era aconsejable la reducción de la talla mínima establecida. La Unión Europea tampoco consiguió reducir a una sola parada biológica, como tampoco consiguió que Mauritania aceptara que pescaran el mismo número de barcos durante los seis años. Fue la primera lucha perdida por Anacef en sus negociaciones pesqueras en África.

 

   Aún no se ha curado de dichas heridas. El pasado año Mauritania sufrió un golpe de Estado militar, circunstancia que aprovecha Anacef para solicitar a la Unión Europea que congelen al pago de los 86 millones de euros, correspondiente a dicho año. En un principio el Consejo de Europa aceptó la sugerencia de Anacef, congelando el pago correspondiente. Mauritania protestó de la ilegalidad de dicho procedimiento, finalmente el consejo de la Unión Europea tuvo que rectificar, pagando los 86 millones de euros. Anacef  sabe perfectamente que tiene una cuenta costosa y antigua con el Gobierno Mauritano por haber accedido a los caladeros mauritanos, con varias decenas de barcos cefalopoderos portando licencias falsificadas en Las Palmas.

 

   El gobierno de Mauritania no le va a permitir a Anacef, que actúe de la misma forma déspota y engañosa que hace con Marruecos, éste tiene motivos para acceder a los caprichos de Anacef, siempre que siga apoyando a Marruecos en su camino hacia la entrada de la Unión Europea. También en el apoyo para acceder a la soberanía marroquí de las aguas canarias. Cuando lo consiga, Marruecos le dará una patada en el trasero a Anacef.

 

   Al igual que Anacef habló ante el golpe de Estado de Mauritania, ahora habla ante la huelga de estibadores. Son expertos en pescar en ríos revueltos. En el año 1992 habló Anacef para que se le reconociera como empresas exportadoras, provocando una huída engañosa a otros puertos, acusando la carestía sobre los costes por descargas, y lo consiguió.

 

   En el año 1994 volvió hablar Anacef para que se firmara el acuerdo con Marruecos, diciendo que no aceptaría descargar sus barcos en Marruecos. Engañó a toda Canarias, en especial a los exportadores de tomates, a sabiendas que era el último que se firmaba.

 

   Y así se viene repitiéndose el atropello contra las pesquerías de Canarias en los caladeros Sahariano-Mauritano a lo largo de toda la historia. En 1976 unos avispados gallegos se apoderaron de AGRUPESCA, formada por empresas foráneas llegadas a Canarias en los años 39-40 del pasado siglo. Esos nuevos colonizadores constituyeron una federación de barcos bajo el paraguas de Anacef, cuyo control no era de aquellos que llegaron al final de los años 30, sino que llegaron con escasos recursos a finales de los años 60, fueron agraciados de poseer una gran influencia sobre políticos canarios, durante el abandono del Sahara por parte de España, y sus posteriores negociaciones para la renovación y reconversión de nuevos barcos para  la flota pesquera canaria.

 

   Si Anacef se atreve hablar una vez más de la carestía del puerto, cuando tienen sus barcos descargando lejos de Canarias, pongámonos a temblar. Tendremos que averiguar sus intenciones. Yo creo que detrás está su apoyo incondicional a Marruecos para extenderse por todo el Magreb en sus relaciones comerciales. En esta operación el Gobierno de Canarias, como siempre, está siendo el tonto útil.  Pronto veremos una segunda manifestación de protesta contra los portuarios, con Fontán y Goiríz en la cabeza de pancarta.

 

* Presidente Plataforma por el Mar Canario