Aportaciones al anteproyecto de Constitución

de la República Federal Canaria (I)

 

Eduardo Vera *

 

He leído en primera instancia el anteproyecto de la Constitución de la República Federal Canaria[1]. Tiene partes interesantes pero en otras merecen reconsideración. Al igual que cualquier otro tipo de texto constitucional merece ser consensuado.


A primera lectura, he encontrado algunos datos que probablemente no deberían de estar en una carta magna sino en un texto alternativo que desarrolle reglamentos.


Entiendo que nuestra Constitución de la República Federal Canaria deba tener personalidad, lo que no comprendo y desconozco es que las constituciones de países descolonizados tengan tantos vicios de animadversión y desprecio hacia sus colonizadores.


Es cierto que el trato del Reino de España hacia Canarias durante siglos ha sido horroroso, dando lugar a un Statu Quo (político, social y económico) lamentable; con claro riesgo de consolidarse como una Comunidad Autónoma neocacique.


Me preocupa enormemente que después de vivir tantos siglos ninguneando África, vayamos ahora a dar espaldarazo a Europa. La Unión Europea es galante de un nivel social y económico del que depende nuestra estructura económica y social, así se ha confeccionado. No es prudente ni de buen recibo plantear una Constitución de acoso y desprecio sistemático a todo lo que sea europeo u occidental. Esta postura es absoluta y tajantemente despreciada por buena parte de los isleños, del mismo modo que va en contra de la comunidad internacional ya que pasamos momentos donde los pueblos tendemos a estar cada vez más interconectados, la Constitución de nuestra República debe de ser lo más integradora posible.


Es totalmente entendible que en primera instancia se tengan que realizar unas políticas dirigidas a fortalecer la estructura económica y social de Canarias, para ello aprecio aspectos positivos en el anteproyecto que favorecen la identidad de las islas y los nacidos e hijos de nuestra tierra; es la única manera de librarnos de un diseño a dedo de "señoríos y realengos" que desprecian y perjudican a los isleños, dejado a un lado las oportunidades y el interés general de la ciudadanía canaria; debemos desde la paz, el diálogo y el consenso luchar por la libertad de nuestro pueblo.


Aunque la Constitución Española es un avance muy importante de las relaciones entre Madrid y el resto de los españoles, desafortunadamente en la negociación del Estatuto de Autonomía de Canarias se han recibido presiones para que no se desarrolle en mejores condiciones para los canarios y al mismo tiempo, desde las Islas Canarias, han habido personas que no han sabido ni negociar el Estatuto ni tampoco desarrollarlo, teniendo como resultado el lamentable Statu Quo mencionado para nuestra tierra, víctima al mismo tiempo de una ley y topes electorales discriminantes y antidemocráticos.


Escribo todo esto plenamente convencido, después de haber sufrido como canario el ser un mero espectador de la economía isleña y estar cansado de no ser partícipe en la sociedad.


Mi próxima aportación estará relacionada con Internet, LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA VIRTUAL, el marco donde los habitantes de la República estaremos unidos. Las nuevas tecnologías de la SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN sería un impulso de calidad de vida y estándares de futuro para nuestra patria.
 
* Diplomado en Empresas y Actividades Turísticas.

 

[1] Anteproyecto de la Constitución de la República Federal Canaria

 

 

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