ARRIAR,
NO IZAR, LA BANDERA ESPAÑOLA
Breve
historia del colonialismo español
El
15 de diciembre de 2008 España presentó en la sede de la Organización de
las Naciones Unidas (ONU) su candidatura para presidir el Consejo de
Derechos Humanos a partir de la primavera de 2010.
Cuando
Franco intentó salir del aislamiento internacional al que estaba sometida su
dictadura fascista recibió la negativa por respuesta por parte de UNO (por
sus siglas en inglés de United Nations Organization): “Si ellos tienen UNO
nosotros tenemos Dos” vociferaba el régimen ante la población para
justificar su fracaso.
Antes
de morir restauró la monarquía
borbónica en
la figura de Juan Carlos I, jefe de un estado antidemocrático, monárquico,
un borbonato (sería la única monarquía democrática en la historia de la
humanidad), sin embargo el dicho estado se autodenomina democrático, falso de
toda falsedad, pues desde el año 1939 (eso fue no ya en el siglo pasado sino
en el anterior milenio) hasta el actual, o sea durante la friolera de 71 años,
sólo ha tenido dos (2) jefes de estado: Franco, de cuyo nombre los españoles
en general (dicho sin segundas) y los canarios en particular no queremos ni
acordarnos y el actual monarca, Juan Carlos I de España (y nada de Alemania
que dijo alguien), Don Juan Carlos I y Doña Sofía después, según la frase
del genial humorista Coll, heredero del régimen franquista anterior: Juan
Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias.
En
la Historia de la Conquista
de las Siete Islas de Canaria, de Marín de
Cubas, página, 16, ed. Globo (1993) podemos leer:
"Jerónimo
Zurita (Li.b 2 cap.1) dice que Don Luis de España y Cerda, conde de Talamont,
se crió en la casa del Rey D. Pedro IV de Aragón, y que en año de 1345, en
las fiestas de Navidad tuvo el rey D. Pedro embajada del papa Clemente VI,
dos Nuncios, el arzovisto de Neopatria y Rodolfo Loifera, pedían licencia que
Luis, Príncipe de la Fortuna, hiciese cierta armada de gente y navíos para la
conquista de la Gran Canaria y
de las otras islas que antiguamente se dijeron las Fortunadas, cuya conquista le
había dado el papa, feron estos embajadores muy bienrecibidos y hospedados, y
dióseles todo lo que pidieron"."Dice el mismo
autor que un año después vino a Aragón Don Luis de la Cerda a visitar al Rey
Don Pedro, que asistía en Poblete por estar la Reina convaleciente de acerba
enfermedad y empezó a tratar de armar gentes á la empresa de las Islas
Fortunadas de que el Papa le había hecho merced".
En
la misma página podemos leer:
"Galeno
de Betancourt, en su Tratado de las Navegaciones de Francia en el Océano, dice
que el Príncipe fortuna tuvo el dominio de estas Islas, coronándole por Rey el
Papa solamente para predicarles la Fe, y habiendo hecho armada de genoveses y
catalanes la envió á ellas y él se ocupó en el servicio del Rey de Francia,
y esta Armada llegó á la Isla Gomera, quedándole después la permisión de
estas Islas al Rey Don Pedro IV" (redactado en castellano
antiguo en el original).
Ya
desde 1343, dos años antes, hay referencias que podemos corroborar en la página
15 del mismo libro del siguiente tenor literario:
"...la
Reina Doña Juana de Nápoles, que después de su abuelo Roberto en este año de
1343, luego hizo donación del derecho(¿?) que dice tenía a
la conquista de las Islas Fortunadas, y era suyo por donación del Papa a su
abuelo, y por ella á su sobrino Don Luis de España y Cerda porque tenía larga
noticia de dichas Islas por un navio suyo que las aportó de Lancelot Mailesol
napolitano que estuvo en ellas de pas y trato y comercio en el año 1320, y por
este tiempo las frecuentó hasta el presente de 1344 que el Papa Clemente VI
le dio la investidura y luego Don Luis envió Armada a ellas""En
tiempo del rey don Pedro de Aragón, que decían el serenísimo, hijo del rey
don Alonso IV de Aragón, que comenzó a reinar año de 1346 y reinó nueve años
en Aragón, vino a la corte de este rey don Pedro el conde Talamón o
Claramonte, dicho don Luis de la Cerda, príncipe de las islas Fortunadas, y le
pidió le hiciese merced darle lugar en los puertos de sus reinos, donde pudiese
armar algunos navíos de gente y prepararse de municiones y bastimentos, para ir
en demanda de las islas Fortunadas, por concesión que dellas le había hecho el
papa Clemente sexto, francés de nación, que a esta sazón estaba en Aviñón,
tomando posesión de ella, que se la había dado la reina doña Juana de Nápoles,
cúya era, por el feudo que pagaba a la Sede apostólica, donde tuvo noticia de
estas islas Fortunadas, de un navío francés que con temporal a ellas arribó,
y vió algunas de ellas".
En
la página 196 del libro de Marín de Cubas encontramos un magnífico ejemplo de
los pactos con los que el colonialismo se ha perpetuado en nuestra Nación Canaria:
"Pasados
algunos días se vinieron los guanches (habitantes de Canarias) haciendo
señas de paz á pactar con Alonso de Lugo que les guardase la palabra de no
hacerlos esclavos ni sacarlos fuera de la isla, y aquí dio fin la conquista de
Tenerife, día 26 de julio, domingo por la mañana, año de 1495. Diose luego
aviso á sus Altezas enviando á España siete guanches los más notables, y
dejando Alonso de lugo bastante guarnición, dio la vuelta á La Palma sobre
ciertas discordias que luego apaciguó".
Habían
transcurrido 151 años desde que el papa Clemente
VI dio la investidura (licencia para enviar la armada) hasta el
tramposo pacto de Don Lugo.
El
Papa Alejandro VI
concedió
a Fernando II de Aragón
el
título de Rey Católico, en 1496, la historia y la costumbre han
popularizado como Reyes Católicos conjuntamente a Fernando y a su mujer, Isabel I de Castilla.
La
pareja se casó el 19 de octubre de 1469, ella con 18 años y él con algo más
de 17. Con la invasión de Granada, Navarra, Canarias, Melilla y otras plazas
africanas se anexionaron los territorios que hoy conforman España
(Wikipedia).
El
21 de noviembre de 1488 tiene lugar la rebelión
de los gomeros. Serían ejecutados todos los varones de los bandos de Ipalán y
Mulagua mayores de quince años, y sus mujeres e hijos vendidos como esclavos. El
mercenario Fernández de Lugo tendió una emboscada al líder Atanausú embarcándolo
hacia España, cuando lo había convocado para pactar la paz. Atanausú se negó
a ingerir alimentos durante el viaje y murió de hambre y sed. Dos terceras
partes de la población fue asesinada. Muchos fueron vendidos como esclavos en
los mercados españoles, entre los que se incluían niños y niñas como
Itahisa, de seis años, Sasa, de cinco, Cathaisa de siete.
El
régimen de Franco instauró aún más el terror en Canarias, a consecuencia del
cual el juez Garzón ha recibido hasta la fecha una lista con 2211 personas desaparecidas. Entre los asesinatos se encuentra el
compatriota canario Juan García Suárez, conocido como el “corredera”,
asesinado a garrote vil.
La
represión se extiende hasta la actualidad. Juan Carlos I de Borbón es el
actual Rey de España y jefe del estado, proclamado como tal el 22 de noviembre
de 1975 tras la muerte de Francisco Franco, de acuerdo a la Ley de Sucesión en
la Jefatura del Estado (1947).
El
29 de octubre de 1975 fue asesinado en los calabozos de la policía española el
obrero canario Antonio González; el 24 de septiembre de 1976 asesinaron a tiros
en su domicilio al estudiante, también canario, de 21 años Bartolomé García
Lorenzo; el 12 de diciembre de 1977 fue asesinado a tiros por la guardia civil
en las puertas de la Universidad de La Laguna el estudiante canario Javier F.
Quesada, crimen que aún no ha sido juzgado en los tribunales de justicia; el 5
de abril de 1978 el líder independentista Antonio
Cubillo fue acuchillado en Argel en un acto juzgado como de terrorismo de
estado según sentencia
de
la audiencia nacional precisamente para impedir su viaje a la sede de las
Naciones Unidas, para llevar ante el comité de descolonización de los 24 el
caso de Canarias, siendo innumerables los atentados y asesinatos “para que
parezcan un accidente”.
El
marco de represión en el que se desarrolló este régimen de dominación
colonial ya es conocido a través de sus consecuencias. En 1492 había
aproximadamente cien millones de indígenas viviendo en América (76.5 millones
en Sudamérica; 13.5 en América Central y 10 millones en Norteamérica). Cien años
más tarde el equilibrio demográfico se había roto de tal manera, a causa de
las guerras, las enfermedades y las matanzas, que los habitantes indígenas de
Suramérica se redujeron en 40 millones de personas. En 1652, los 13,5 millones
de indios centroamericanos se habían transformado en 540.000. Y en 1692, en el
segundo centenario del desembarco español en América, la población indígena
total superaba apenas los 4.5 millones de habitantes, según datos
proporcionados por la organización Suvival Internacional. Durante el mismo período
(1503-1660) las remesas totales de metales preciosos embarcados desde América
hacia España alcanzaban los 181.333 kilos de oro y 16.886.815 kilos de plata
según la constancia oficial registrada en los Libros de Cuentas y Razón y
Cargo y Data de la Casa de Contratación. Indudablemente, entre esos datos no se
cuenta las cargas de los navíos clandestinos que no figuraban en los listados
de navegación de la Casa de Contratación, ni las inversiones realizadas por
los nobles burgueses españoles en castillos y mansiones en el propio territorio
americano.
Más
de 70.000.000 de seres humanos muertos por la espada y la cruz. Esclavizados,
robados y asesinados, el genocidio más grande de la humanidad. El asesino Hernán
Cortés secuestró y mató a Moctezuma a pesar de que los aztecas pagaron un
rescate de toneladas de oro y plata. Lo mismo hará su compañero Pizarro con
Atahualpa en el Perú. La conquista le costó a América 80 millones de vidas
que quedaron en las minas, en los obrajes, en las haciendas, para enriquecer al
reino de España.
“entraban
los españoles en los poblados y no dejaban niños, ni viejos ni mujeres preñadas
que no desbarrigaban e hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quién de una
cuchillada abría un indio por medio o le cortaba la cabeza de un
tajo…arrancaban a las criaturas del pecho de sus madres y los lanzaban contra
las piedras, a los hombres les cortaban las manos, a otros amarraban con paja
seca y los quemaban vivos…para mantener a los perros amaestrados en matar, traían
muchos indios en cadenas y los mordían y los destrozaban y tenían carnicería
pública de carne humana”. Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de
crueldad nunca vistas ni oídas. “ellos construyeron una picota lo
suficientemente larga como para que los pies pudieran tocar el piso y de esta
forma prevenir la estrangulación y así, los colgaban de a trece indios por
vez, en honor de nuestro salvador Jesucristo y los doce apóstoles…después la
paja era envuelta alrededor de los cuerpos destrozados y quemados vivos” Fray
Bartolomé de las Casas, breve relación
de la destrucción de las Indias.
Las
islas Filipinas recibieron ese nombre en honor del rey Felipe
II de España, que poseyó un imperio
donde
no se ponía el sol, y es considerada como la única nación hispánica de Asia,
tras casi cuatro siglos de colonización española.
Canarias
posee el desgraciado honor de constituir el primer país colonizado. La
colonización española en África incluye los siguientes territorios africanos
bajo soberanía o protectorado español, especialmente aplicada a las dependencias
coloniales
del
Protectorado Español de Marruecos,
que incluye el Rift, primer lugar del mundo en el que se utilizó la guerra química
por parte de España, África Occidental
Española, Guinea Española (actual Guinea
Ecuatorial) y Cabo Juby. Las
islas Canarias, Ceuta y Melilla, así
como las demás plazas de soberanía
conforman
junto a las demás entidades territoriales y con integridad plena, el territorio
estatal de España.
Nos
es precisamente izar la bandera franquista lo que necesitamos los canarios, sino
todo lo contrario, arriar esa bandera e izar la bandera canaria, blanco, azul
celeste y amarillo, con siete estrellas verdes y España, en vez de utilizar
fraudulentamente a los jugadores canarios de fútbol para presumir en los foros
internacionales, proceder a la Descolonización e Independencia del Archipiélago
Canario, con las correspondientes indemnizaciones por los daños y perjuicios
ocasionados a nuestro pueblo y a nuestro territorio, en base a la Resolución
1514 (XV)
de
la Asamblea General de las Naciones Unidas y demás normas que la desarrollan,
cuyo apartado 1 declara: La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación
y explotación extranjeras constituye una negación de los derechos humanos
fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la
causa de la paz y de la cooperación mundiales, y el apartado 7: Todos
los Estados deberán observar fiel y estrictamente las disposiciones de la Carta
de las Naciones Unidas, de la Declaración
Universal de Derechos Humanos y de la presente Declaración sobre la base de
la igualdad, de la no intervención en los asuntos internos de los demás
Estados y del respeto de los derechos soberanos de todos los pueblos y de su
integridad territorial, así como también en base al mandato de la Asamblea
General de descolonización de todos los países y pueblos coloniales antes del
presente año 2010.
Nota:
En
el siguiente enlace aparece una encuesta con una propuesta algo más que obscena
del muy español, católico y apostólico partido monárquico PP:
http://comunidad.laprovincia.es/servicios/encuestas/comun/ver_encuesta.jsp?pIdEncues
ta=8060&pIdPortal=13
