Atropello
brutal y desmedido contra el medio ambiente
Marco Morgenthaler García
Una vez más, canarios, tinerfeños, y residentes en las
islas de cuantas nacionalidades provengan asistimos mudamente a un atropello brutal
y desmedido contra el medio ambiente y entre otros contra el protocolo de
Kioto.
El Plan Territorial Especial de Ordenación de
Residuos, aprobado por "unanimidad" en el Cabildo, contempla como
solución al grave problema de los residuos la instalación de una incineradora.
Sabemos que numerosos estudios a diferentes niveles desaconsejan de una manera
contundente el uso de incineradoras de residuos. Está demostrado
científicamente que tales instalaciones tienen una incidencia directa sobre las
poblaciones afectadas, con un aumento en el número de casos de enfermedades
respiratorias, cánceres y enfermedades cutáneas, entre otras, en una larga
lista que también incluye malformaciones del feto. El impacto medioambiental en
forma de gases tóxicos y de efecto invernadero está también demostrado y
trabaja directamente en contra del protocolo de Kioto, y a favor del
calentamiento global, y por consiguiente de nuestro bienestar personal a medio
plazo. Hasta aquí, la evidencia científica.
Se entiende, que el problema de los residuos es uno de
los más grandes a los que se enfrenta nuestra sociedad, no sólo en Canarias,
sino a nivel global. La basura, generada por un consumo irresponsable,
inconsciente y no selectivo de la gran mayoría de los productos del mercado,
por parte de la gran mayoría de la población, nos plantea un rompecabezas en el
que faltan miles de piezas, que, difícilmente, se pueden suplir con una
incineradora. Este gigantesco problema global tiene ramificaciones y
consecuencias que aún desconocemos. Pero existen alternativas muy positivas a
la gestión de residuos, alternativas reales, que entre otras cosas, en periodo
de crisis, pueden dar un empujón positivo a la economía.
Una y otra vez oímos al señor Zapatero decir que España ha de salir reforzada
de la crisis invirtiendo en alternativas más conscientes con las nuevas
necesidades del planeta. La instalación de una incineradora es completamente
opuesta a esta idea. El reciclaje, mucho más allá de ser algo en lo que
invertir unos millones de euros en publicidad, es una fuente generadora de
riqueza, y desde luego, la alternativa correcta para todo aquel que desee, o
tenga la más mínima esperanza de salir de esta crisis de basura, reforzado de
alguna forma. El reciclaje en sus diferentes ramificaciones, y planteado
correctamente, se ha demostrado a sí mismo como una alternativa rentable y
fuente importante de ingresos, con la que afrontar también, además de la crisis
económica, la crisis energética supliendo parcialmente la dependencia del
petróleo, no mediante incineradoras, sino mediante la correcta utilización de
la energía producida por la biomasa en plantas de compostaje.
Guardo la esperanza, de que Canarias, y en especial,
nuestra clase política, por una vez, tome la decisión de estar a la cabeza y no
la zaga en materia ambiental, y ser pioneros en la solución de ésta compleja crisis
de basura, sacando un verdadero beneficio al respecto, redefiniendo el
casi inexistente sector secundario canario y nuestra frágil y dependiente
economía terciaria, en una política de inversión activa en el reciclaje, que a
la larga, es la única solución, y además la una que ofrece un margen de
rentabilidad aceptable, que parece ser lo único que mueve la consciencia de
nuestro gobierno.