Bajarse del carro colonial
Antonio Cubillo Ferreira
El rey de la España colonial, en el
discurso de Navidad de este año 2008, ha pedido a los españoles ‘que hay que
tirar juntos de su carro para salvar la economía’ de la metrópoli; sin embargo
este discurso debemos nosotros los canarios interpretarlo de otra manera, pues
somos la última colonia de España y lo que tenemos que hacer es bajarnos del
carro español si queremos salvarnos del desastre económico que se avecina en la
metrópoli. A los españoles que quieran, que sigan tirando del carro, que
nosotros los canarios estamos con otra perspectiva, es decir estamos a la
búsqueda de nuestra soberanía.
No nos extrañó que el
representante de la
Monarquía no hubiese tenido unas palabras referente al derecho
que tiene su última colonia de acceder a la independencia. La Corona y el Gobierno
español se empeñan en ignorar nuestros justos y legítimos derechos nacionales,
en tanto que Pueblo colonizado desde hace seis siglos. Ignoran también que las
Naciones Unidas han fijado un plazo, el 2010, para que todas las viejas
potencias colonialistas descolonicen sus últimos territorios de ultramar. La Asamblea de las NU, por
Resolución 48/52 del 10 de diciembre de 1993, reafirmó su Resolución 43/47,
sobre la Década
de descolonización prevista y exigió a todos los Estados colonialistas, a
descolonizar, lo antes posible, y a aplicar la Declaración 1514 (XV) de 1960, sobre el Derecho de los Pueblos a su Libre
Determinación. Posteriormente estableció una nueva Década que termina en el
2010, es decir, dentro de un año y meses.
Esperemos que el
comportamiento del Gobierno colonial español no llegue a los extremos que puso
en práctica Francia en Argelia, después de la Declaración 1514 (XV) de 1960, de las NU En respuesta a la Declaración de la Asamblea General
de las NU, con motivo de la guerra de liberación en Argelia, el gobierno
francés decidió la creación de milicias urbanas de los colonos. Ya se ha
vertido mucha sangre, había dicho la
ONU. El gobernador francés en Argelia, Lacaste, dice: Creemos
milicias. Cese el fuego, aconseja la
ONU, Lacoste vocifera: Armemos los civiles. ¿Solución
democrática?, aconseja la ONU.
De acuerdo concede Lacoste, comencemos por suprimir
físicamente a los argelinos. Para ello, armemos a los civiles y dejémosles
hacer y así empiezan las matanzas. La
ONU aconseja detengan el derramamiento de sangre, Lacoste
responde, el mejor medio para lograrlo es que no haya más sangre que derramar.
El pueblo argelino es entregado a las hordas del general Massu
y sus milicias. Después viene la
OAS y sus crímenes. Francia no obedece a la ONU. Pero al final
pierde.
Recordamos todo esto a
título de ejemplo histórico, pensando que el Gobierno español no va a seguir el
ejemplo francés y adoptará una solución más civilizada. Los tiempos han
cambiado, ya no estamos en el siglo XV ni cuando el
reparto de África a finales del siglo XIX, donde una
columna de soldados y mercenarios europeos podía ocupar inmensos territorios,
Congo, Nigeria, Costa del Marfil, etc. Actualmente, nuestra lucha contra el
colonialismo se inserta en un contexto internacional. Hace siglos Canarias fue
una colonia de esclavos y de productos elaborados, azúcar de los ingenios,
tintes como la orchilla, vinos, maderas, tomates, flores, plátanos etc., para
ser vendidas en los mercados europeos. Ahora se ha convertido en un mercado
pues la población colonial está obligada a comprar sus productos y a recibir a
los turistas europeos, a través de hoteles y cadenas extranjeras que controlan
las ganancias y plusvalías. El colonialismo español va a seguir ignorando las
decisiones de la ONU
o empleando métodos de terrorismo de Estado, para evitar la pérdida de esta
colonia, claro que los tiempos han cambiado. Sin embargo, Madrid no se atiene a
razones y busca mantenerse aquí por todos los medios, a través de sus partidos
y sindicatos españoles, PP, PSOE, UGT, CCOO y de los grupos de la burguesía canaria que siempre
han colaborado con el colonialismo. En estos momentos, Madrid está empleando
una guerra psicológica soterrada, a todos los niveles, contra los periódicos
independientes u otros medios de información que ya no controlan, como el
periódico EL DÍA, desarrollando las contradicciones entre islas y los pleitos
insulares. Ya hemos dicho, en un artículo anterior[1], que Madrid ha lanzado una campaña cultural contra el
inquebrantable deseo de soberanía de nuestro pueblo, contando con los
colaboradores que se han prestado a ello. Hay también otro método para captar a
la burguesía nacional y a los empresarios canarios que aún no han tomado
conciencia nacional y están dudosos en unirse a la causa por nuestra soberanía.
Esta burguesía aún no ha tomado conciencia histórica, como sucedió en las
colonias americanas de España y puede que pierda para siempre la oportunidad
que se le presenta ahora. Nuestra burguesía tiene mentalidad de hombres de
negocios rápidos o vendedores de frutas pero no de capitanes de futuras
industrias como sucedió en las 13 colonias americanas que se sublevaron contra
Inglaterra. No es capaz de tener perspectivas para crear una Nación y de esto
se aprovecha Madrid.
Todos los patriotas
canarios y los comprometidos con nuestra causa y con la idea-fuerza que
representa la independencia, debemos exigirle a España que ponga en ejecución
las resoluciones de las Naciones Unidas, antes que termine el año 2010 o al
menos que así lo manifieste públicamente adoptado una actitud diferente a la
que adoptó Francia durante la guerra de Argelia, que al final perdió.
* Presidente del Congreso Nacional de Canarias, (CNC), brazo político del MPAIAC
[1]La batalla cultural del
colonialismo
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cubilloantonio@hotmail.com