La Bandera Nacional Canaria en el Santiago Bernabeu

 

Felicidades a los compatriotas canarios que exhibieron nuestra bandera en el Santiago Bernabeu en el partido Real Madrid-Barça

 

No sabemos si los compatriotas son aficionados del Real Madrid o del Barça, y tampoco nos importa, lo que si han dejado claro es que son unos patriotas cuyo comportamiento nos ha embargado de emoción, de emoción y de alegría al ver como nuestra enseña nacional, la bandera tricolor de las siete(7) estrellas verdes ondeaba majestuosa en la grada del Santiago Bernabeu, a los ojos de España, de Europa, del mundo y sobre todo de Canarias.

 

Estos gestos son los que nos enorgullecen y enorgullecen a nuestro pueblo, a nuestra gente, orgullo que se hace más patente todavía viendo el magnífico empate que ante los maños arrancó el equipo representativo de Chinet, donde también ondeó la heroica tricolor, enarbolada por más de seis cientos intrépidos aficionados blanquiazules.

 

Esta valentía de nuestra gente nos anima a seguir luchando por la descolonización e independencia de nuestra Nación, pero no bajemos la guardia y menos ante el oprobio de los medios de incomunicación que se lucran en Canarias, cuyo ejemplo más reciente lo tuvimos ayer, 1º de Mayo, fiesta internacional de los trabajadores y trabajadoras, conmemoración de los mártires de Chicago, que en Canarias celebramos enarbolando miles y miles de nuestro emblema nacional, símbolo de lucha, resistencia y rebeldía, nuestra bandera libertaria, aunque los medios de incomunicación de masas coloniales hayan intentado ningunearnos, sin conseguirlo claro está, pues los canarios y canarias sabemos muy bien lo que somos y sobre todo lo que queremos: la libertad y nada mejor para agradecer a nuestros compatriotas en la metrópoli su valiente gesto que dedicarles la siguiente poesía que para Secundino Delgado escribió Fernando Key Ayala:

 

 

La libertad es astro que fascina,

Por eso el hombre en su soñar constante

Persigue el foco de su luz radiante

Y huye la sombra ante su faz divina

El esclavo ser libre se imagina

Y un consuelo fugaz halla un instante;

Más siente al fin dentro su pecho amante

La fuerza, que a los déspotas domina

Si amas la libertad, no temas nunca

Al esclavo lo hizo siempre el miedo,

Que el miedo es compañero del sicario

¿Qué columna por fuerte no se trunca?

A Nelson, a pesar de su denuedo,

Lo venció siendo débil el canario.