Una
cadena de dignidad entorno a un parlamento indigno
Rubens Ascanio Gómez *
El pasado sábado fui un eslabón más de una hermosa
cadena y eso que las cadenas no suelen serlo. Esta lo era porque estaba
conformada por cientos y cientos de
personas buenas que se dieron cita esa mañana para evitar un nuevo episodio de
política de baja calidad de los que nos tienen acostumbrados los trillizos que
se reparten el poder en Canarias.
La jornada convocada desde el creciente movimiento
ecologista que cada vez toma más fuerza en Tenerife logró de forma original
mostrar el rechazo ciudadano a que se descataloguen,
si prospera la propuesta promovida por Coalición Canaria, a 226 de las 450
especies de flora y fauna de nuestro Archipiélago fuera del Catálogo, que
quedarían disponibles para ser eliminadas bajo cualquier megainfraestructura
presente o futura.
La jornada fue un éxito arrollador, un éxito cívico y
organizativo, una demostración visual de la existencia de una masa de población
que no está dispuesta a comulgar con el poder que nos lleva a un modelo de
especulación y corrupción, es una masa crítica que tiene un plan alternativo y
está dispuesta a ponerlo en marcha, eso es lo que más miedo les provoca a
algunos y nuestro mayor reto.
Pocos días
antes la comunidad científica canaria volvió a demostrar su compromiso social
con el cambio de modelo en Canarias diciendo bien claro que con ellos no se
puede contar para justificar las salvajadas medioambientales del Gobierno de
Canarias el sábado los científicos y profesores eran también parte de la
cadena.
Rodeamos el parlamento, un parlamento que lucía en su
entrada un cartel que decía “este parlamento permanecerá cerrado los sábados
hasta nuevo aviso”...creo que el sábado han recibido un nuevo aviso, un aviso
de que ya no se puede silenciar y trabajar de espaldas a la gente. A pesar del
infumable despliegue de antidisturbios, que demuestra las expectativas que los
poderosos tienen depositadas en nosotros y nosotras, las miles de manos que
sostuvieron la cadena creo que tienen claro que modelo de Isla y de sociedad
defienden, en las antípodas de los planes que imponen desde CC, PP y PSOE.
Digo en el título de este artículo que tenemos un
parlamento indigno con parlamentarios que cobran sueldos de escándalo y se
permiten dar lecciones de moralidad a los trabajadores, con “señorías” con
causas penales pendientes, un Parlamento capaz de lanzar a la basura sin
pestañear más de 60.000 firmas contra el Puerto de Granadilla o contra Veneguera, un Parlamento que recorta recursos para la
sanidad o educación en la tierra que más lo necesita.
Decía Carl Sagan en un episodio de “Cosmos” que las
señales radioeléctricas de la tierra quedaban flotando por el universo y tal
vez algún día fuesen escuchadas en algún lejano planeta. Espero que las
consignas y las poderosas energías de cambio generadas el sábado hayan quedado
de alguna manera impregnadas alrededor de esa institución, espero que por algún
milagro de la naturaleza reboten por las paredes bisoñas de ese edificio para que ese eco penetre en las
mentes de esos profesionales de la política, no para que les cambie -eso sería
demasiado difícil- sólo para que por la noche cuando reposen en sus casas
despierten escuchándolo, sabiendo que están rodeados.
* Miembro de Alternativa Sí se puede por Tenerife