CAMPO
(AGRICULTURA Y GANADERÍA) Y PROSTITUCIÓN
Padre
Báez *
No hay en Canarias 1.000 pastores; no hay en Canarias 1.000 ganaderos; no hay en
Canarias 100 pastores, pero sí hay en Canarias de
Es este un tema como el secreto a voces, que nadie sabe nada, pero lo sabe todo
el mundo. La prensa todos los días con la pederastia de los curas, pero ellos
fomentando la prostitución -no cito periódico provincial- que llena a diario páginas
y páginas de reclamo y oferta de este gran negocio. Parece hasta ético,
moral y espiritual y santo para ellos (los de la Prensa, ¡pues de esos
anuncios viven y se mantienen!).
Y, ¡viva la hipocresía!: hay drogadictos, porque hay droga, te dicen; aquí
igual: hay prostitutas, porque hay clientes, te repiten. Algo así como: hay
prostitutas, porque hay clientes, y mientras hayan clientes, habrán prostitutas
(el pez que se coge la cola). Mientras haya consumidores de droga, hay droga. ¡vamos,
unas matemáticas perfectas! de premio Nóbel, ¡no te digo!
Los del cabildo, que no se ocupan del campo sino para reducirlo y multar a los
campesinos, nos van -en su día- a dibujar el perfil de las prostitutas; pues,
un servidor, les ahorra el trabajo: la prostituta es la hija del trabajador en
paro -cuando no su propia esposa- que suple así, con esta economía tan
boyante, la que el cabeza de familia no lleva a casa, porque le han puesto
puertas al campo, y lo tienen parado.
También están preocupados en el cabildo por el perfil del que demanda la
prostitución; pues, también les puedo ahorrar el trabajo: todo aquel que, por
no contraer matrimonio (porque económicamente no puede), tiene que suplir;
también el que se encuentra con su propia esposa, que si usa del matrimonio
-como débito- lo puede acusar de violador; también el que, estimulado por la
prensa medalleril, antes citada, otras fuentes, pues van a beber en
dichas aguas; y otros, que, desequilibrados y maníacos sexuales,
"curan" así sus enfermedades.
En definitiva: la crisis, el hambre, el paro, la desaparición de agricultura y
ganadería, el abandono del campo, que debido al empeoramiento de la
situación social y laboral, el verse desprotegidas económica, afectiva,
cultural y espiritualmente, las llevan -y cada vez más- a la prostitución a
las pobres (económicamente) mujeres.
No me cabe la menor duda que el trabajo en el campo abandonado (agricultura,
ganadería y pastoreo) reduciría y frenaría tanto la prostitución que la
pondría al borde de su desaparición (¡y si no: hagan la prueba!); de paso,
desaparecerían hasta los clientes, ocupados de sus quehaceres más perentorios,
que en desviarse en vicios y pecados.
Y conste, si existe la prostitución no es porque la demanden los clientes, sino
porque la situación actual -en todos los niveles- la favorecen, con el visto
bueno de quienes pueden evitarla y no lo hacen, porque ¡menudo negocio es el
tema! Si los trabajadores no necesitaran dinero y tuvieran el trabajo que les
han quitado en el campo, se acabaría en gran parte la prostitución.
Una recomendación (seguro que lo hacen ellos, pero en hoteles de lujo y sin
testigos): que sus "señorías" se den una vuelta por esos andurriales
donde se prostituyen y vean (sí: vean y miren) y saquen conclusiones (pudieran
ser sus hijas y esposas; pero son de otros y no les afecta (tal vez, no sabemos,
que también se puede dar el caso, sean sus hijas y señoras; por eso, que
se den una vuelta (no como clientes, y si sí, que les pregunten, por qué están
ahí).
Y por último: vivimos en un nuevo Sodoma y Gomorra (en las televisiones todas,
la sodomía al completo; y en las calles la gomorrea a tutti fruti). Y añado:
este negocio da más -¡mucho más! que ocuparse y defender el campo.
Precisamente por eso, ¡lo favorecen y explotan, sacándole la gran tajada (más
de 20 millones de €, genera la prostitución, ¿quién o cuál da más?).
*
Fernando Báez Santana, Pbtro.
El Padre Báez, que espera más educación sexual y menos provocación e incitación al sexo, para el cual debe y tiene que haber prostitutas (pues, ¿no tiran preservativos en romerías y carnavales?).
