Canarias debe encontrarse a sí misma
Antonio
Cubillo Ferreira *
La corona española, a
lo largo de estos siglos, ha ido tejiendo alrededor de nuestro archipiélago una
telaraña inmensa para conservar sus dominios, en esta última colonia y primera
conquistada. Debido a ella, ha podido seguir chupando nuestras riquezas,
nuestras energías e incluso la mente de muchos canarios, que cuando vuelan alto
y se enredan en la tela de araña, alertan a la vieja araña que viene a
chuparles la sangre, mientras gritan "Viva España".
El problema de muchos
de nuestros compatriotas es que no saben lo que son, de dónde vienen y adónde
van. Por ello, a lo largo del tiempo, los partidos españoles de diferentes
tendencias los han conducido a defender sus propios intereses o en defensa de
la gran araña. Ha habido algunos intentos de rebelarse y romper la telaraña,
como en 1827, en Tenerife, con un movimiento independentista que no cuajó; en
1897, en Caracas, con Secundino Delgado y el segundo periódico El Guanche, que
preconizaba la independencia, y en 1924, en Cuba, con la creación del PNC, que
tenía una ideología independentista y exigía la solución de la independencia y
publicaba el tercer periódico El Guanche, pero que no cuajaron por el simple
hecho de que Canarias está en África y aquellos grupos o partidos estaban en
otro continente. No confundir este PNC, que se extinguió en Cuba a finales de
los años 40, con el actual PNC, creado en los años 80, que no tiene ideología
independentista y que va a remolque de los autonomistas de Coalición Canaria,
que se sienten europeos, atlantistas, antiafricanos
compulsivos y se han convertido en los tiralevitas de don Paulino Rivero con su
frac.
Hacia 1850 se había
creado en Tenerife el primer periódico El Guanche, muy importante para la época
como expresión de una pequeña burguesía que se removía para romper la telaraña
y logró que la metrópoli dictara la ley de Puertos Francos de 1852 y se
conformara con ello, pero no profundizó en la canariedad
para que nuestro pueblo africano tomara conciencia de quién era y de dónde
venía. No podía plantearse el problema de adónde iba, puesto que el continente
africano en la totalidad estaba bajo la bota colonial.
En 1956, con la
independencia de Marruecos y Túnez y la lucha de liberación en Argelia y en
otras colonias africanas que empezaban a empuñar las armas para expulsar a los
colonialistas y con la llegada a Canarias de las primeras lanchas de
contrabando que venían de Tánger, llegaron noticias esperanzadoras para los que
siempre habíamos soñado con la independencia de Canarias. Cuando se crea en Tamarant el Movimiento Canarias Libre, los patriotas de la
isla de Chinet insistimos en que era necesario hablar
de independencia y que los acontecimientos en el continente eran sumamente
importantes, pues decíamos que la contradicción principal de Canarias no era el
franquismo, sino el colonialismo español. Precisamente, en una conversación que
tuve con mi amigo y colega Fernando Sagaseta, le dije
que había que ir a Marruecos a ver qué estaba pasando allí y en Argelia. Yo
había sacado un pasaporte por si acaso, y en 1960 lo envié a Madrid a la
embajada de Marruecos para que me diesen un visado de entrada de turismo. Como
no me gustaba ir por Madrid, me las arreglé con Armando Santana, un
cambullonero venido de los barrios de la Isleta, de Tamarant,
que acabó como propietario de varias lanchas que traía llenas de mercancías de
contrabando que desembarcaba tranquilamente en el barrio de El Cabo de esta
capital tinerfeña -tenía compradas a todas las autoridades españolas, como era
de rigor y costumbre-, por donde llegaban la penicilina, radios, tabaco,
cocinas y toda clase de tejidos, café, aceite y todo lo que aquí se necesitaba,
que después vendía tranquilamente en su almacén de la calle Miraflores. Digo me
las arreglé porque Armando Santana y los cambulloneros del muelle me
prometieron llevarme en una lancha rápida para ver la situación en el
continente, pues ellos sí creían en la independencia, porque la habían visto de
cerca o hablaban con los marineros extranjeros que venían del continente. Rindo
aquí homenaje a todos los cambulloneros de los dos grandes puertos canarios,
que con riesgo de sus vidas sacaban mercancías de los barcos extranjeros que
por aquí transitaban y daban de comer a muchas familias que en los años de
escasez no podían pagar los precios de la penicilina, del café, aceite, azúcar
racionado con la cartilla de racionamiento española o con los chanchullos de
algunos comerciantes liados con los mandamases del Mando Económico. Aún estamos
muchos esperando el monumento al cambullonero, que debería levantarse en los
grandes puertos canarios y que cuando seamos independientes prometemos hacerlo.
El viaje no lo pude
hacer en 1960, sino en 1962, clandestinamente, en un pequeño mercante asturiano
que me dejó en el puerto marroquí de Safi hasta
llegar a Casablanca la bella, y de allí a París, ya que las autoridades
franquistas me buscaban por dos consejos de guerra y dos o más juicios
pendientes por las huelgas del puerto, panaderos, lecheras, y por el juicio por
ser parte del Movimiento Canarias Libre en Tenerife y por fundador del MAC
(Movimiento Autonomista Canario). Del muelle a Marruecos, Francia, Moscú 1962,
Congreso de la Paz, julio 1962, el presidente Kruschov,
ante 4.000 delegados, el 5 de julio, nos anuncia que Argelia acababa de
declararse país africano independiente, después de una lucha de ocho años y un
millón y medio de caídos en combate y torturas del colonialismo francés. ¡Doce
minutos aplaudiendo en los salones del Kremlin! Casi toda África estaba
presente: unos ya con sus independencias, otros batallando por obtenerla con
sus luchas y otros tomando conciencia, como la representación canaria.
Cuando mi vuelta a París, agosto del 62, llamaba por teléfono a
compatriotas para explicarles lo que estaba pasando en el mundo y en África. No
lo comprendían o seguían hablando de la unidad contra el franquismo; yo les
decía que de todas maneras el dictador se iba a morir algún día y que había que
pensar en lo único que interesaba a los canarios: la libertad y la
independencia. Pero la clandestinidad española y las tramas de la telaraña
impedían ver fuera del entramado. De ahí que lo mejor era plantear la solución
en nuestro continente y en la OUA buscar apoyos diplomáticos y, sobre todo,
buscar una definición de Canarias dentro del contexto internacional. Creando el
MPAIAC avanzamos en la toma de conciencia y en la clarificación exterior, cosa
que logramos, sobre todo, con la declaración solemne de la OUA, del 20 de julio
de 1968, en Argel, en la sexta conferencia de jefes de Estado africanos, donde
por fin se aclaraba que Canarias no forma parte de España, sino de África, y
que nuestro pueblo colonizado tiene el derecho a la autodeterminación y a la
independencia como todos los pueblos colonizados del continente.
En diciembre de 1975
logramos obtener una radio que transmitía para todo el mundo desde Argel, La
Voz de Canarias Libre, órgano oficial del MPAIAC, que hizo una labor inmensa
para la toma de conciencia del pueblo canario y, sobre todo, para que se
conociese en el mundo entero nuestra lucha por la reivindicación de nuestros
justos y legítimos derechos nacionales. La radio del MPAIAC, repito, sirvió
para la gran toma de conciencia de los canarios, lo que provocó la enemiga de
la corona medieval española, de los partidos españolistas de todo tipo y de los
grupos canarios agodados que se empezaron a formar en
las islas tras la muerte de Franco. Como es lógico, las maniobras de los
servicios españoles y de los partidos españoles y filiales en Canarias fueron
múltiples. Los compatriotas que trabajaron en la radio y muchos de nuestros
militantes son testigos y fue necesaria una labor de desenmascaramientos, sobre
todo a partir del 1º de noviembre de 1976, porque los partidos españoles de
izquierda y derecha sólo pensaban en acabar con la radio. Me gustaría contar un
hecho que después tuvo repercusiones en el cierre de nuestra emisora.
Me hallaba
transmitiendo una tarde en 1977 directamente una emisión donde hablaba de que
Cataluña tenía derecho a la independencia, puesto que en 1640, el mismo día que
el Portugal ocupado declaró la independencia e intentó liberarse de la corona
española, lo había hecho Cataluña. También estaba hablando de que Euskadi tenía
derecho legítimo a la independencia, porque era un pueblo ocupado por la corona
española y la república francesa, y, como es lógico, hablaba, como todas las
noches, de la independencia de Canarias. En ese preciso momento entra en los
estudios un saharaui que se había colado en el F. Polisario, llamado Ahmed Boujari, y dando gritos me dijo textualmente: "Si
perdemos Cataluña, el País Vasco y Canarias, ¿qué va a ser de España?".
Tuve que cortar la emisión y poner música para echar a este individuo, que los
argelinos kabiles de la radio me dijeron que era uno
nuevo del F. Polisario, que se decía árabe de los beduinos conquistadores Beni Hillal que invadieron África del Norte en el siglo XIII y
sometieron a los bereberes. Le dije que qué diablo le importaba lo que pasara
en la monarquía española y a quién quería defender con esos gritos en nuestra
emisora. Días después llamé a Canarias y me dijeron lo siguiente: "El tal Bujari fue protegido de un general franquista, el general Ravina, establecido en Tenerife, que había estado antes en
el Sahara y lo trajo de niño a Tenerife para pagarle sus estudios e incluso
vivía en su casa de La Laguna y militaba en grupos de la extrema derecha
española cuando le pagaron sus estudios en la Universidad. Durante sus estudios
de Derecho, se distinguió por estar con los grupos falangistas y franquistas,
oponiéndose a los grupos canarios de la Universidad de La Laguna y todos lo
conocían como el protegido del general Ravina e
individuo peligroso y espía de los militares. Señalamos todo esto a los
compañeros del Polisario, advirtiéndoles de estos desagradables hechos y de su
conducta, pero dijeron que, como no tenían cuadros con estudios, como el tal Bujari, debían aceptarlo. Lo peor es que cuando los
primeros ametrallamientos que hizo el Polisario contra los pesqueros canarios,
en el banco canario-sahariano, vino a hablar conmigo y a presumir de la masacre
que habían hecho asesinando a mis compatriotas pescadores, porque seguían
pescando en sus llamadas aguas. Pueden imaginarse lo que le dije a este
personaje y no pasé a más por encontrarme en un país que me daba hospitalidad.
Este siniestro personaje árabe es el que actualmente tienen los saharauis en su
representación en las Naciones Unidas, donde lleva una labor constante contra
la independencia de Canarias y en España le permiten los españoles y militares
hacer declaraciones contra la independencia de Canarias, como hizo el pasado
domingo en Canarias, en dos periódicos españoles o en el periódico de Madrid
ABC, como en su día lo hemos denunciado en un artículo de denuncia distribuido
en la prensa, el 27 de julio de 2009, donde decía: "El CNC muestra su
extrañeza ante las desafortunadas declaraciones hechas el día 23 de mayo de
2008, hace más de un año, en Madrid, por el representante del Polisario ante
las Naciones Unidas, Bujari Ahmed, y que fueron
publicadas a todo bombo en el periódico monárquico ABC de Madrid, donde afirma,
tras la visita de una delegación marroquí en aquellos días a Canarias,
acompañada de varios saharauis: "Canarias no está bajo la ocupación ilegal
de ninguna potencia extranjera, como sucede con el Sahara... y forma parte de
un Estado del que nadie cuestiona internacionalmente su soberanía, mientras que
el Sahara nunca ha sido marroquí".
Pero lo peor de todo
es que, de acuerdo con el secretario general del PSOE, en el año 1978, Felipe
González, trajinó con el coronel argelino Sliman
Hoffmann, responsable del departamento de Movimientos de Liberación en Argel y
amigo íntimo (por negocios de Felipe González) y antiguo oficial de tanques del
ejército francés, que a última hora se pasó al FLN con otros dos capitanes
argelinos que los guardaron, porque eran especialistas en blindados y tanques,
formados por los franceses, trajinó, pues, el cierre de nuestra emisora. En
febrero de 1978, Felipe González preparó junto con Hoffman, Bujari
y Abdelazis, actual presidente de la RASD, una visita
a los campos de Tinduf para prometer su apoyo a la
República Árabe Saharui. La condición que puso para
venir el socialista español es que durante su estancia en Argelia no se podía
permitir que transmitiera La Voz de Canarias Libre y sus ataques a la
integridad de España. Como en el MPAIAC estábamos preparando el viaje a Trípoli
(Libya) para la reunión de ministros de Asuntos
Exteriores de la OUA, dejamos pendiente esto de la radio. No obstante, hablé
con el ministro Bouteflika y me dijo que eso eran cosas de Hoffmann, pero que
él lo arreglaría a la vuelta de Trípoli. Cuando ya íbamos a empezar de nuevo la
radio, el 5 de abril de 1978, el Gobierno español envía a los mercenarios que me
apuñalaron, cometiendo un acto de terrorismo de Estado.
Algún tiempo después,
por unos saharauis, amigos del fundador del F. Polisario, El Ouali, que habían sido desplazados todos de la dirección,
después de la muerte de mi amigo El Ouali, me
contaron que Felipe González había estado en Tinduf y
había firmado un acuerdo secreto con la nueva dirección pro
árabe del frente, por la cual el PSOE se comprometía a darles el apoyo
necesario en todos los aspectos y que si llegaban al poder en España los
socialistas los reconocerían y congelarían las relaciones con Marruecos; pero
había una condición secreta especial: "Que desde la firma de este acuerdo,
el F. Polisario no sostendría nunca la lucha de liberación del MPAIAC, ni
hablaría nunca de la independencia de Canarias, y reconocía que Canarias era
una parte integrante de España y no de África".
Años después, me
enteré del precio que pagó Felipe González por este acuerdo y por el cierre de
la radio al coronel del consejo de la revolución argelina, S. Hoffmann: cuentas
corrientes en Madrid, chalets y hotel en Palma de Mallorca, etc.; hice llegar
una copia al coronel Kasdi Merbah,
del servicio de contraespionaje; el coronel Hoffmann fue expulsado del consejo
de la revolución, del FLN y de todos sus cargos y obligado a devolver los
regalos que le había hecho el socialista español. Lo que le entregó F. González
a Bujari, este árabe enemigo de Canarias, de los guanches y de los bereberes, aún no lo hemos descubierto
con detalle. Mañana, 28, por cierto, se cumplen 32 años del asesinato de los
pescadores del "Cruz del Mar" por el F. Polisario. En los próximos
artículos hablaré del montaje colonialista que han inventado los autonomistas
europeístas de Coalición Canaria y el PNC, creando la Fundación Canaria Centro
de Estudios Canarios siglo XXI, para demostrar que Canarias es un pueblo
europeo sin nación y no un pueblo africano colonizado y que los canarios
venimos de Europa. Hoy, sábado 27, se inaugura en Agadir, Marruecos, una
conferencia internacional sobre la causa amazigh en
África del Norte, organizada por el Congreso Mundial Amazigh
(CMA) y vienen representaciones imazighen de Argelia,
Marruecos y de los tuareg del desierto, pueblos sin
nación, por ahora. Por cuestiones de tiempo no podemos enviar una delegación
canaria, que será la próxima vez.
* Presidente del partido independentista CNC, brazo
político del Movimiento de Liberación africano, el MPAIAC
cnc@elguanche.net cubilloantonio@hotmail.com