LA SITUACIÓN DE CANARIAS ES DE EMERGENCIA NACIONAL

 

Antonio Artiles Mejías *

 

El pasado día 14 de febrero leí que Canarias recibió durante el año 2009 la cantidad de 8 millones de turistas, lo cual significa que hemos perdido alrededor de 4 millones. Esta es una magnifica noticia porque significa que podemos llegar a ser un destino exclusivo, como lo es Mykonos en Grecia, si dejamos de ser un destino de turismo de masas.

 

Debemos tener claro que un objetivo a conseguir sería no pasar de 6 millones de turistas anualmente, que era lo que teníamos en el año 1991. El turismo de masas interesa a España por su condición continental y su poca presión demográfica. Todo el contrario de lo que nos ocurre a nosotros. En el año 1991 debimos colocar el cartel de COMPLETO, para que de esta forma no siguiera subiendo el número de turistas.

 

Como el mismo Sr. Rivero afirmó hace poco tiempo, la riqueza que creamos tuvo efectos perversos, que podríamos calificar de riqueza destructiva, ya que el efecto llamada fue tal que nos condujo a la superpoblación que padecemos. A España si le interesa el turismo de masas, no solo por el aspecto demográfico sino también por la creación de puestos de trabajo. Tengamos en cuenta que mientras España tiene una densidad poblacional de tan sólo 75 personas por km2, en Canarias alcanza las quinientas. Otro punto a tener en cuenta es que para equipararse España a nosotros en número de turistas tendría que recibir ciento sesenta millones de turistas, cuatro veces su población.

 

Ha sido este turismo masificado el que ha hecho que Canarias sea considerado uno de los peores destinos turísticos del Mundo en lo que a calidad se refiere, lo que ocurre es que, debido a nuestro clima y a la proximidad relativa a Europa, es difícil que los europeos elijan otro destino.

 

Es sabido que el ritmo de crecimiento poblacional en los últimos años ha sido de un promedio de 60.000 personas anualmente. De todos los efectos colaterales perniciosos que tiene esta inmigración, el más nocivo de todo es que conducirá sin remedio, de seguir así, a nuestra desaparición como pueblo y nación.

 

Visto todo lo anterior, podemos decir que la situación de Canarias es de emergencia nacional.

 

Hay una campaña para hacer creer al pueblo llano y sencillo que Canarias tiene crisis, lo cual es un engaño, ya que es de todo punto imposible que un pequeño país como el nuestro, que recibe nada menos que ocho millones de turistas, padezca una crisis económica. Habría que saber a donde vuela nuestro dinero. Nuestra riqueza que no es otra que el turismo ha sido sobre-explotada porque se ha puesto al servicio de un país de más de cuarenta millones de habitantes y no de dos millones como es el Archipiélago Canario.

 

La otra campaña consiste en hacer creer al pueblo llano y sencillo que el paro en Canarias es nuestro, cuando la realidad es que es un paro inducido por la llegada masiva de españoles a participar en el reparto de nuestra riqueza.

 

Tengo la certeza de que España se ha propuesto acabar con nosotros, ya que vamos por un camino de destrucción económica debido a la sobre-explotación de nuestra riqueza. Es bien sabido que cuando se produce una sobre-explotación se agota más rápidamente la riqueza explotada. Seguir con nuestras islas al servicio de país de cuarenta millones de personas nos conducirá inexorablemente a  una catástrofe económica, donde nos repartiremos miseria en lugar de riqueza.

 

Para acabar con esta espiral destructiva deberíamos dotarnos de una Ley de residencia, tema este que España considera tabú.

 

Nosotros debemos dirigir todos nuestros esfuerzos a conseguir que Canarias sea un destino turístico de primer orden, para ello lo primero es acabar con el turismo de masas, preservar el paisaje, etc...

 

Si lo hacemos así, tanto las generaciones presentes como las futuras disfrutaremos de un bienestar envidiable.