El
análisis de las Elecciones Europeas de un canario “raro”
Rubens Ascanio Gómez
Si, vale, lo reconozco, soy raro, soy uno
de esos bichos raros que el pasado 7 de junio se acercó a votar y encima no
votó por ninguno de los tres partidos mayoritarios en Canarias. Si, soy raro,
un trabajador canario raro que en vez de apoyar a alguno de los tres partidos
responsables de este cataclismo económico y social que ahora vivimos me fui a
un voto de izquierda soberanista. Soy tan raro que la
verdad que no veo normal que en un País como el nuestro, donde el paro según
La verdad que sólo ese dato refleja que
una parte importante de la sociedad está demasiado informada por unos hábiles
medios de desinformación y que la otra está bastante anestesiada frente a lo
que sucede con su realidad y entorno. Incluso parece que en aquellos lugares
con casos abiertos de corrupción los ciudadanos y ciudadanas se vuelcan a votar
por esos partidos aún más, al estilo Berlusconi en el País de la mafia y una de
las cunas de la civilización ¿tendrá que
ver con la canción esa que decía “...de alta cuna de baja cama...”?
Creo que a nadie debe de sorprender de
todas formas las cifras de votos de los grandes partidos, al fin y al cabo
plantearon una campaña basada en un bipartidismo que hasta CC ha criticado (que
curioso que ahora se quejen) Estoy seguro que muchos de aquellos que se acercaron a escoger la
papeleta en su colegio electoral se vieron sorprendidos por ver treinta y cinco
distintas, tal vez hasta se pensarían que era una cámara oculta, porque en
televisión, periódicos y radio a lo sumo verían dos o tres.
Como canario, raro y orgulloso que soy, me
he dedicado a intentar observar algunos aspectos que por lo menos a mí me
preocupan e interesan.
En el contexto del Estado Español me llama
la atención y me parece extremadamente peligroso el importante avance de las
fuerzas ultraderechistas. Frente a los aproximadamente 20.764 votos que estos
grupos que van desde los falangistas a los ultra nacionalistas españoles
pasando por los grupos católicos-franquistas obtuvieron en el 2004 en esta
ocasión superaron los 74.000 votos. Eso significa que casi triplican el número
de simpatizantes de estas ideologías. Aunque tal vez podría, no incluyo a este
análisis a UPyD o Libertas que en su postura sobre
los derechos nacionales de los pueblos que conforman el Estado se encuentra a
la un poco a la derecha del PP y muy cercana al pensamiento
de los grupos de ultraderecha.
En Canarias también existe un peligroso
avance de ese voto ultra, en nuestro caso su apoyo se multiplica casi por
cuatro. Pasan de los 563 del año
Este avance de la ultra derecha no es algo
exclusivo del Estado Español, al contrario muchos Estados europeos han
permitido la llegada de grupos de carácter xenófobo e incluso violento al
Parlamento caso del BNP inglés o de
A la izquierda del PSOE (cosa no demasiado
difícil) se han producido movimientos interesantes, empezando por una mayor
dispersión del voto, con la aparición de numerosos nuevos partidos de
izquierda, una de las plagas más graves y destructivas que aquejan a la
izquierda mundial.
En el Estado Español sumando todos los
votos de fuerzas a la izquierda del PSOE tenemos que en el año 2004 se
recogieron poco más de 1.230.000 votos, mientras que en estas elecciones los
resultados están en 1.381.149 votos, unos ciento cincuenta mil nuevos votos de
izquierda, muchos de ellos cosechados por la candidatura de Iniciativa
Internacionalista.
En nuestra tierra el crecimiento del voto
de izquierda es mucho más moderado ya que mientras que en el 2004 hubo 18.237
votos en este campo en estas elecciones se han sumado 24.022 votos, unos seis
mil votos más. En este sentido, a pesar de la dispersión en forma de muchos
pequeños partidos que suele desanimar al voto, se ha conseguido incrementar el
número de votos disconformes y parte de los electores parecen haber entendido
que deben apoyar candidaturas de izquierda.
En general me resultan destacables las
entradas políticas realizadas por parte de I.I.-SP e Izquierda Anticapitalista, así como el crecimiento de
votos del PCPE en el Estado y Canarias que casi triplican sus apoyos, tal vez a
costa de parte del electorado de IU.
Debemos de constatar además el
mantenimiento del voto verde en un contexto donde muchos piensa que lo único
verde que quiere ver la gente son los famosos brotes.
Francamente me hubiera gustado ver a
Alfonso Sastre en el Parlamento Europeo, creo que él o Doris Benegas hubieran
sido unos magníficos parlamentarios, por desgracia la campaña de
criminalización y de desmovilización entre la izquierda ha podido más.
No pierdo la esperanza, nunca lo hago
(hasta el momento) a pesar de los resultados obtenidos por la izquierda en
Canarias, por eso el domingo siete me
acerqué a la urna y deposité mi voto, el más antisistema y “raro” que encontré,
tal vez en gran parte porque aún sigo pensando que nuestros votos pueden
cambiar las cosas, lo que además de raro posiblemente también me coloque
también en el grupo de los “un poco ingenuos”. Me alegra que más de mil
paisanos hayan pensado lo mismo que yo, aunque también estoy orgulloso de los
otros veintitrés mil que eligieron otra opción del abanico de la izquierda más
o menos real, más o menos honesta, pero izquierda al fin y al cabo.
* Miembro de Alternativa Sí se puede por
Tenerife