Carta abierta al Sr. Alcalde de
Honorio
Marichal *
Ilustre Isaac Valencia,
no deja usted de sorprender al lector cuando se dirige al “cuarto poder” con
declaraciones tan fuertes como desafortunadas, no siendo la primera ni la última
vez, el pasado 29 de abril en el periódico, La Opinión de Tenerife[1].
¿Realmente considera una
amenaza al vecino marroquí? No pretendo darle lecciones de humanidad -¡mal godo
me parta!-, pero como persona
inteligente y capaz que le considero me gustaría que se replantease seriamente
la situación, olvidando por un segundo los aspectos culturales, sociales en
general, ideológicos, inclusive los
nombres de Marruecos y Canarias. ¿Qué gana Marruecos invadiendo Canarias y
violando la legalidad internacional, con las sanciones que esto le supondría?
Marruecos acaba de firmar un tratado comercial preferencial con
El miedo a la invasión
marroquí, tanto que ridícula, es un miedo inducido que no soporta un análisis
mediano y serio. Una invasión marroquí, Sr. Valencia, es difícilmente
justificable en el Derecho Internacional y menos que un régimen árabe invada a
una democracia “a la occidental”. El resultado sería más que inaceptable en el marco
geoestratégico mundial, las consecuencias llegarían en forma de apoyo diplomático y otros a las islas. Sin
dudarlo.
Llego a una conclusión,
tras reflexionar y analizar a economistas canarios como Jorge Dorta, presidente de la empresa suiza de capital canario Mencey Capital Management (en su libro “Canarias, con
futuro” de
La invasión de Canarias
por Marruecos podría resultar más que una mala fusión, especialmente para la
élite marroquí (árabes, el 30% de la población). Analizando la situación
interna del país magrebí nos damos cuenta que un 70% de la población es amazigh y la absorción de Canarias, también de raíces amazigh y controlando un PIB similar y posiblemente
superior -en un futuro no muy lejano- al marroquí tiene el potencial de
desequilibrar las estructuras de poder en Marruecos.
Entonces, Sr. Valencia,
¿tememos a Marruecos… o a nosotros mismos? El caso saharaui no cabría ser
comparado. Aun así el ejército marroquí tuvo que construir un muro al no poder
controlar durante más de 10 años a 7000 guerrilleros del Frente Polisario sin equipamiento profesional. Es obvio que la
ocupación de Canarias es infinitamente más complicada que la ocupación del Sáhara, refiriéndonos a cuestiones técnicas y logísticas.
La invasión de Marruecos
no solo no es una posibilidad real, ni teórica… es un fantasma del pasado que
ha sido astutamente aprovechado contra los canarios. ¿Si existiera esa
posibilidad -respóndase honestamente- cree usted que el Estado español le
seguiría vendiendo armas a Marruecos?
*
Coordinador Nacional de las Juventudes del CNC
canariasnotanbruta@hotmail.com
Esta carta
abierta fue enviada a la redacción del periódico La Opinión, el pasado
29-04-2010. (Ruego a La Opinión de
Tenerife la publicación de esta carta abierta al señor Alcalde Isaac Valencia
tras las recientes declaraciones en su diario, 29-04-2010) Dejé pasar
un tiempo prudencial y, en vista de que no la publican, la mando a otros medios
de comunicación.
[1]
«Si no nos espabilamos los moros se llevan el turismo»