Carta
abierta al Presidente del Cabildo Tinerfeño, D. Ricardo Melchior.
José
Ramón Carrillo Rodríguez *
Excmo. Señor, yo no se si usted se habrá enterado o
dado cuenta (por que como es usted tan trabajador y esta siempre tan ocupado,
quizás se le haya podido pasar), de que en las últimas dos décadas, esta isla
llamada Tenerife ha sufrido un conjunto de cambios en su medioambiente natural
terrestre, así como graves afecciones en su costa que han afectado
negativamente a su naturaleza.
Quizás en esa burbuja política en la que usted se
mueve, la percepción de los acontecieres no sea la misma que para una buena
parte de la sociedad Tinerfeña, ya que los cambios que se han producido, por su
rapidez y alcance no tienen precedente alguno en la historia del desarrollo de
esta isla. Para muchas personas y colectivos esos cambios desarrollistas, sin
consenso social ni político, no son otra
cosa que el autentico reflejo de la creciente influencia empresarial que padece
la institución que usted preside, que los padece también el gobierno de
Canarias,
En sus declaraciones, (impropias de una autoridad
pública que representa a los Tinerfeños), donde arremete contra las personas y colectivos,
que creen en otro modelo de desarrollo basado en el estudio objetivo de las
necesidades que pudiesen tener las sociedades humanas, y la preservación en lo
posible de los hábitat naturales en los que vivimos, se denota que su
preocupación esta mas enfocada a satisfacer a las partes que usted representa,
tanto a la parte política como a la empresarial, y demuestra muy poco interés
por encontrar soluciones al empeoramiento de nuestro medioambiente, el cual
nunca había sido tan importante y amplio, como lo es a día de hoy. No le voy a
hablar aquí de imbornales insuficientes, ni de emisarios submarinos, ni de la
contaminación del subsuelo y atmosférica, ni de los planes de movilidad, la
decadencia del sector primario con sus correspondientes recortes presupuestarios,
estas entre otras problemáticas, por que supongo que con lo ocupado que esta
con sus trenes, parques nacionales, superpuertos, ampliaciones de aeropuertos,
y etc., no le quedara tiempo para estas pequeñeces, por las que los únicos que
presionan son un puñado de guerrilleros impresentables.
Su estrategia mediática belicista donde las haya, no
es esta la primera vez que la pone usted de manifiesto, ya las han oído y leído
la ciudadanía en otras ocasiones con motivo anillo insular, las torres de Vilaflor, la campaña turística "no winter
blues", las relativas al Centro de Interpretación del Parque Nacional del Teide, o el ansiado
Puerto de Granadilla, por lo que no es nada nuevo en su afán personal de
interpretar las cosas como a usted mejor le convengan, casi siempre sin aportar
coherencia a los debates en cuestión, y tan solo echando balones fuera y
vendiendo humo.
Si fuese usted algo mas inteligente y no tan osado
como demuestra ser cada vez que alguien le contradice y expone argumentos contrarios
a los que usted defiende, debería de prestar mas atención y respeto por las
personas pertenecientes a los campos de la ciencia y la intelectualidad, así
como por la ciudadanía común a la que debe de representar en su totalidad y no
parcialmente. Debería de ser en esos parámetros donde se concreten el poder
encontrar y desarrollar nuevas formas de análisis y comprensión de la compleja
realidad del modelo de desarrollo que cabe en esta isla, y llegar así a
síntesis y propuestas útiles objetivas, que nos puedan llevar al enderezamiento
de la situación actual en el marco del conocido por todos (supongo que de esto
si habrá oído hablar y entiende su verdadero significado, si no al menos le
deseo que busque algo de tiempo y le preste atención en profundidad),
desarrollo sostenible.
Pero lo que es absolutamente indigno, es que el
presidente de la primera institución de la isla de Tenerife, pretenda imputar a
miembros de Ben Magec cuestiones ilícitas que podrían
ser consideradas hasta de fraude de Ley y de delito ecológico, insultando y
acusando e a los ecologistas de llevar especies protegidas de un lugar a la
zona en donde se pretende hacer el Puerto de Granadilla, con el fin de
paralizar unas obras a las que se opone hasta la alcaldesa de Granadilla, Carmen
Nieves Gaspar, miembro de su propio partido y que acaba de ser reelegida
candidata para los comicios del 2011 en su circunscripción.
La relevancia del modelo de isla que propone el señor
Melchior, su desfachatez en defender sus proyectos a capa y espada, ponen de
manifiesto los cambios e impactos diferenciales que se pueden generar en el ya
dañado ecosistema tinerfeño, haciendo evidente la amplia diversidad de
percepciones y valoraciones que los mismos están suscitando, obviando todo
aquello que le sea adverso a sus
intereses y compromisos políticos, no dejando incorporarse a sus cuestionados
proyectos, los nuevos tipos de conocimientos científicos y sociológicos, algo
que cualquier político que se precie haría de forma inminente y urgente, por
que la situación es la que es, y no la que nos quiere pintar don Ricardo
Melchior .
* Secretario y
Portavoz de la Asamblea del Puerto de la Cruz