Carta a los Reyes Magos

 

Cándido Quitana

 

  Queridos Reyes Magos, es una verdadera lástima no haber finalizado el 2008, con algunas de las obras disparatadas e innecesarias que este Gobierno de Canarias nos quiere imponer, desechadas definitivamente. El puerto de Granadilla o la introducción del gas, son claras muestras de ellas y no debemos desfallecer hasta abortarlas, por el bien de Tenerife y de la mayoría de su Ciudadanía. Les reenvío este correo que acabo de recibir de Ferrol, con una noticia que reafirma la peligrosidad del tráfico de buques gaseros, máxime cuando tienen que aproximarse a una costa poblada. Esto tiene especial gravedad, cuando la costa de destino es habitualmente azotada por fuertes vientos y corrientes que arrastran hacia tierra, como sucede en el litoral de Granadilla. Sin entrar en los irreversibles daños ecológicos que ocasionaría de hacerse el puerto de Granadilla y siendo mínimamente congruentes, ante estos más que evidentes graves riesgos, esas infraestructuras deberían ser desechadas.

 

  La congruencia pasa también, aún si se es insensible con el Medio Ambiente o se pasa olímpicamente del Cambio Climático, en evaluar que puede significar de malo, mejor dicho, de muy malo, algo que he repetido en infinidad de ocasiones. Si de verdad se quiere apostar por nuestra economía, pajaritos preñados o cuentos de la lechera aparte, hay que mimar el turismo de calidad, y para ello es extremadamente importante, la imagen de Tenerife que se le ofrece al visitante a su llegada a la Isla por la puerta principal, el Aeropuerto del Sur. Majestades, es una grave insensatez cometer un disparate tan grande y de tan alto riego, como tratar de ubicar, justo allí, para que ese turista, que viene buscando entornos naturales y medioambiente, disfrute, ya desde el mismo avión, de la visión de una mierda de puerto industrial, de enormes tanques de regasificación, de una refinería de petróleos, etc., aparte de la ya existente Central Eléctrica de Endesa. Todo un conglomerado de chimeneas humeantes, gases, olores y contaminación, propio de lo que sería el basurero de  la Isla de Tenerife. Se trata de una lamentable apuesta que puede acabar con nuestro futuro, con el que nadie está autorizado a jugar de esta manera tan peligrosa, ni siquiera los políticos elegidos.

 

  Melchor, Gaspar, Baltasar, estoy convencido de que el puerto de Granadilla nunca se hará, así se lo he pedido a ustedes durante muchos años, pero algunos de nuestros gobernantes prosiguen, erre que erre, gastando nuestros dineros, sin que les respalde seguridad alguna de que la obra finalmente podrá ser ejecutada. Esto lo saben ellos mismos, ¿por qué siguen actuando de esta manera tan imprudente? ¿Qué motivos reales existen, para que hayan adjudicado fases de esa innecesaria y disparatada obra hace ya casi dos años, si entonces no tenían la certeza de que se podría llevar a cabo? ¿Nos tocará otra vez a la ciudadanía-paganini, hacer frente a las indemnizaciones y lucros cesantes que se han pactado?  Las Teresitas, Tindaya, Parlamento, marina privada de Valleseco, puerto de Granadilla, etc., ¿quedan muchas más?, ¡ya vale! Así es muy fácil ocupar puestos públicos de responsabilidad, cobrando jugosos sueldos y, si SÍ, cojonudo, y si NO, te jodes. La Ley o quien sea, debería de impedir que se pueda actuar de esta imprudente o interesada manera, tan gravosa para las arcas  públicas. Y encima, sus Señorías van y se suben sus sueldos y sus dietas, en un yo me lo guiso y yo me lo como, a todas luces, ¡una insolidaridad y falta de respeto a muchas familias canarias que las están pasando canutas!

 

  Por nuestro futuro y el de las generaciones venideras, conservemos a tope las excelencias con las que nos ha dotado la madre naturaleza, no dilapidemos nuestros recursos naturales, no tenemos otros. Carreteras, las justas y necesarias, no la locura proyectada. Ya está bien de cambiar terrenos de cultivos por asfalto, aunque los de siempre ganen un poco menos de dinero. Mantengamos un mínimo de soberanía alimentaria, puede que nos haga falta y ni el asfalto ni el cemento se comen. De este, el menos posible, para rehabilitar edificaciones obsoletas o deterioradas y para infraestructuras realmente necesarias, tipo Hospitales Norte-Sur. Aquel binomio construcción-turismo ha pasado definitivamente a la historia, antes el turismo tiraba de más construcciones, ahora sucede lo contrario y nuestro territorio es muy limitado, ya hemos traspasado su capacidad de carga. Así que, señores políticos, no nos vendan la moto, está trucada y lo sabemos, pónganse a trabajar de verdad en cosas realmente importantes. Ruedas de prensa como la de la plataforma tricontinental, son para olvidar, reír o llorar, según se tercie, no se olviden de que África está ahí, a escasos kilómetros de distancia, con enormes extensiones de territorio barato disponible y con un coste de mano de obra sin posible competencia. Los Ciudadanos africanos tienen al alcance de la mano su futuro y el no tener que abandonar su continente para sobrevivir, ¡ayudémosles! y no pretendamos convertirnos en intermediarios interesados. Aún así, queridísimos Magos de Oriente, no les pido carbón para nuestros gobernantes, les pido congruencia y que trabajen para el Pueblo y por el interés general, ¡sólo con eso tendríamos un gran regalo! 

 

© Cándido Quintana

Presidente de la Plataforma de Defensa del Puerto de Santa Cruz

 

http://www.f-cape.org/category/noticias/page/2/

 

http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2001/01/26/394137.shtml

 

http://www.boston.com/news/local/massachusetts