LA PROPIEDAD
INTELECTUAL AL SERVICIO DE LA CONTAMINACIÓN
Y CONTRA LOS
DERECHOS HUMANOS
Antecedentes
del cierre de emisoras en Telde He recibido vía correo electrónico, un artículo
firmado por David Hammerstein, el que fuera
eurodiputado de los Verdes, buen amigo y luchador nato, que al leerlo lo
relacioné de inmediato con el cierre de las emisoras de radio acaecido meses
atrás en Telde, alegando violación de la derechos de propiedad intelectual. No
tengo nada que añadir, se los transcribo literalmente y saquen ustedes sus
propias conclusiones.
Mafersa
MICROSOFT COOPERA EN LA REPRESIÓN DE ECOLOGISTAS EN
RUSIA LA PROPIEDAD INTELECTUAL AL SERVICIO DE LA CONTAMINACIÓN Y CONTRA LOS
DERECHOS HUMANOS
Ahora resulta que mediante la "policía del
copyright" y con la ayuda de Microsoft se puede perseguir a los
ecologistas.
Utilizando la excusa de los derechos de autor del
programa Microsoft Windows, los abogados de Bill Gates cooperan en la detención
de los defensores del medio ambiente en Rusia y se convierten así en cómplices
de la represión de los derechos humanos en un país que los pisotea. Esto constituye
todo un ensayo práctico de un nuevo escenario de futuro donde se cumplen las
peores pesadillas contra los derechos fundamentales y las luchas sociales
mediante la aplicación global de los acuerdos de ACTA. Y todo con el nuevo
"armamento" de los derechos privados de propiedad intelectual que en
ACTA abogan por una estrecha colaboración entre la justicia, la policía y los
grandes poseedores de derechos de propiedad intelectual como es Microsoft.
El Lago Baikal es el lago con más volumen de agua
dulce en el mundo y según algunas estimaciones contiene el 20% de agua dulce
del mundo. Desde los años sesenta existe junto al lago una industria papelera
muy contaminante con unos impactos muy dañinos sobre este ecosistema tan
singular y valioso, con más de 1600 especies de flora y fauna endémicos. El movimiento ecologista ruso lleva más de 20
años luchando en contra de los vertidos de la fábrica papelera que destruye la
vida en el lago Baikal. Sin embargo, hace unos meses el Presidente Putin avaló
la reapertura de la industria contaminante a pesar de las protestas del grupo
ecologista Baikal Wave (Ola del Baikal). A finales de
enero de 2010 un grupo de policías vestidos de paisano penetraron
en la sede de la asociación ecologista en Irkutsk y se llevaron todos los
ordenadores que contenían los ficheros que documentaban toda una generación de
esfuerzos para proteger la naturaleza en Siberia. El pretexto utilizado era una
denuncia por parte de la empresa Microsoft sobre los ecologistas porque
utilizaban programas de software suyos sin licencia. Cada vez se hace más
frecuente este tipo de acciones policiales "anti-piratería"
dirigidas en contra de organizaciones ciudadanas con las excusa de una supuesta
defensa de la propiedad intelectual. Huelga decir que solo se llevan a cabo en
contra de los grupos que son críticos con el gobierno ruso. Con este botón de
muestra no resulta demasiado difícil el imaginar el peligro que supone la
arbitraria aplicación de las leyes de la propiedad intelectual para los
derechos humanos y las libertades ciudadanas básicas. En países como España ya
lo vemos constantemente con las actuaciones nefastas de la SGAE, pero en países
tan autoritarios y carentes de libertades ciudadanas de expresión como son
Rusia o China, la "protección de los derechos de autor" tiene unas
funciones policiales que alimentan daños colaterales añadidos al minar los
derechos democráticos más fundamentales.
Con la próxima aprobación de una serie de nuevas
medidas draconianas en el acuerdo internacional de ACTA (Acuerdo de Comercio Anti-falsificación) se podría avanzar aún más en la
represión de los derechos civiles. ACTA y los numerosos acuerdos de libre
comercio, que incorporan duros capítulos de propiedad intelectual, no presagian
nada bueno para el ejercicio de todo tipo de derechos ecológicos y sociales. En
este caso del Lago Baikal, la letal combinación del gigante empresarial
Microsoft y un gobierno autoritario desarma y quita la palabra a los defensores
del medio ambiente.
Si no lo evitamos, el fundamentalismo del copyright
arrasará con toda libertad y pensamiento creativo como ya se intenta con el
agua dulce del Lago Baikal y las comunidades de seres vivos que lo habitan.
DAVID HAMMERSTEIN