Televisión nuestra, policía nuestra,
¡claro que sí!
Antonio
Artiles Mejías
Todos los países del mundo tienen su
televisión, su policía, sus autoridades de inmigración, etc., etc. Solamente
desde el punto de vista de alguien afectado por el síndrome del colonizado se
puede entender que tenga algo en contra de la creación de nuestra Televisión
Canaria. A los canarios nos agrada oír a nuestra gente, lo cual nos da la
impresión, importante, de sentirnos en nuestra tierra. No nos martirizan con el
"pillar" en lugar de "coger", el "chaval" en
lugar de "muchacho", el "crío" en lugar del
"niño", y así sucesivamente. Para evitar que nuestro idioma, que
forma parte de nuestra idiosincrasia, desaparezca, sería conveniente incluso
que nos dotáramos de estudios de doblaje, como ya hacen los catalanes.
La Televisión Canaria ha creado unos
cuatrocientos puestos de trabajo para los canarios auténticos, no de
importación, y unos cinco mil puestos de trabajo indirectos. Como ven todo muy
conveniente para nuestro país. Anteriormente, la televisión española perdía
ochenta y cuatro millones de pesetas diariamente sin que nadie se quejara.
La policía canaria también es un paso
adelante, como demuestra la posición totalmente en contra, enfrentada, de las
autoridades españolas, que han puesto todos los inconvenientes posibles, como,
por ejemplo, que sea una policía complementaria en lugar de una policía sustitutoria, como habría sido ideal, e imponiéndonos la
vergüenza de colocar al frente de ella a un español, un tal Badenas,
en lugar de un canario. Estimo que esa maniobra contribuye a ahondar el
síndrome del colonizado.
Son muchísimos miles de jóvenes españoles
que ocupan puestos de trabajo de policías y guardias civiles aquí en Canarias,
en lugar de ser ocupados por jóvenes canarios sacados del paro.
En realidad, es un abuso más de tantos,
obligados por nuestra situación colonial que nos hace estar al servicio de otro
país.