LA CLASE TRABAJADORA CANARIA HA DE BUSCAR SU CAMINO

 

José Luis Valdés

 

Es habitual por parte de la izquierda españolista el hacer análisis cómodos de lo que ellos entienden por  marxismo, adaptando la ideología a intereses personales o de determinadas líneas revisionista de partido, tergiversando con descaro el contenido científico del concepto ideológico del marxismo. 

 

Con malabarismo propio del revisionismo intelectual burgués, acoplan sus postulados en beneficio del españolismo rancio antisoberanista, en  contra del  interés del pueblo al cual pretenden representar.

 

 Uno de los planteamientos habituales de esta llamada izquierda, es considerar que en el momento actual el pueblo del Archipiélago Canario no reúne  las condiciones características de explotación económica y política que en los tiempos de la republica o del franquismo. Esto es una falacia, actualmente el proletariado canario está igual de explotado, solo que la explotación está  mas adaptada a los métodos y formas del capitalismo actual, la diferencia es que, en la época de la republica, era colonialismo burgués republicano, bajo un régimen franquista colonialismo fascista, y hoy día, bajos la monarquía y la fachada de una democracia burguesa, detrás de la cual se esconde la dictadura del capital. Otras de las falacias que  transmiten es, “que Canarias no tiene las condiciones objetivas y subjetivas para ser una nación soberana e independiente”, pero nunca explican cuales son esas condiciones de la que hablan. Más ridículo es cuando repiten el concepto xenófobo del miedo el moro, igualito que los franquistas, pero con otras palabras. Otro de sus argumentos es “de que vamos a vivir en Canarias”, como si hoy día viviéramos de las limosna de España, ¿acaso alguna nación capitalista mantendría a un pueblo que no le diera beneficio? Otro de sus argumentos demagógicos es considerar que si fuéramos independientes el imperialismo yanqui o Marrueco nos anexionaría, ¿como si ya no lo estuviésemos con España en la OTAN y siendo títere del imperialismo a través del Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y de la Organización Mundial del Comercio?, en las cuales España juega un papel activo.

 

 La mayoría de estos infumables mentirosos que se hacen llamar de izquierdas, muy pocos se definen ya comunista. Cuando tienen que defender su tierra de los ataques del imperialismo a través del colonialismo español, se achican, intentando con malabarismo dialéctico,  justificar su postura reaccionaria y su miedo a la soberanía.

 

Esta actitud negativa, por parte de un sector importante de la intelectualidad canaria, hace que se cree un estado de confusión en la clase media y trabajadora, produciendo fobias, lo que repercute en la psiquis del pueblo,  perdiendo este la propia autoestima, y produciéndose un estado de ansiedad y desarraigo.

 

Para librarse el proletariado de las islas de los complejos que esta clase media canaria sufre por las contradicciones personales y políticas en que se encuentra sumergida, la clase trabajadora ha de apartar a ese sector de pequeña y mediana burguesía e intelectuales vendidos a los intereses del españolismo rancio, creando sus propias organizaciones de masa autogestionadas por los propios trabajadores, no como sucede hoy día, que los partidos de izquierdas y sindicatos están dirigidos por burócratas e intelectuales aburguesados. En las candidaturas de estos partidos es difícil de encontrar en ellas un albañil, un campesino, un cocinero, o un mecánico. Se demuestra la poca importancia que estos le dan a la clase trabajadoras, las candidaturas están compuestas por funcionarios, intelectuales y profesionales liberados, los cuales tienen facilidad de participar en la política, con tiempo libre incluido.

 

Si queremos un futuro digno para nuestros hijos y mejoras en su conjunto de las condiciones de vida y libertad, tenemos los trabajadores que asumir el reto de dirigir nuestro propio destino, sin dependencia, ni intervención directa de agentes externos a nuestra idiosincrasia proletaria. Los intelectuales y los profesionales, tanto en lo sindical como en la política, han de estar al servicio del pueblo, no el pueblo al servicio de ellos.

 

POR UNA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA

INDEPENDENCIA Y SOCIALISMO