¿Cómo se puede defender el genocidio?

 

[…]¿Cómo es posible que usted y quienes nos critican puedan olvidar el genocidio de sus antepasados? ¿Cómo es posible que puedan ser padres y madres, esposos y esposas de personas canarias, si renuncian a sus abuelos, a sus antepasados? ¿Está de acuerdo usted con la esclavitud, la violación y la masacre de un pueblo?

No salimos de nuestro asombro: ¿cómo es posible que alguien con un mínimo sentido común se crea la opereta que se representó el pasado viernes en la Delegación del Gobierno de Las Palmas? ¿Queda todavía alguien que dé crédito a las mentiras de Zapatero? Además, el dinero que ha venido a ofrecer lo ha rapiñado previamente la Hacienda española de Canarias. A la hora de la verdad, lo que dicen que van a darnos -ya veremos si nos lo dan- son migajas en comparación con lo mucho que se han llevado.

Nuestros enemigos manifiestan que la portada de EL DÍA ha motivado rechazo. Nosotros sabemos que la respuesta ha sido muy positiva, como cabía esperar, porque el ansia irreprimible de los canarios por su libertad se hace patente cada día. No somos separatistas, como dicen, porque nunca nos hemos considerado españoles. Somos canarios y queremos presentarnos como tales ante el mundo. Que expliquen por qué son españoles esos que falsamente se rasgan las vestiduras. ¿Cuál es la base de su españolidad? Que explique otro señor comunista, a quien nadie le vota, lo que es la decadencia del caciquismo que impera en Canarias, cuando lo que pretende instaurar su partido es precisamente el caciquismo más perverso: el de la obligada sumisión a los caciques políticos que están al servicio, de forma servil, de los que deben ser servidores de sus habitantes. Que nos aclare otro señor, de los que también opinan alegremente, qué intereses pueden estar detrás de la independencia de Canarias, salvo el ansia de ser libres. Que nos lo aclare frente a frente.

De Santiago Pérez lo esperamos todo. Sólo alguien políticamente tan retorcido como él puede decir, como señalábamos antes, que tras la independencia, Canarias "sería una sociedad en la que se practicarían las actitudes xenófobas pero, sobre todo, en la que se estimularía el mayor delito político contra el pueblo canario: el pleito insular". ¿Es un mayor delito el pleito que la corrupción que se practica en su partido, señor Pérez, como es subirse los sueldos en tiempos de hambre para el pueblo? ¿No es eso un delito político y moral?

En cambio, nos ha sorprendido la opinión de Miguel Cabrera Pérez-Camacho, portavoz del PP en el Parlamento de Canarias. Tras decir que estamos en nuestro derecho de manifestar lo que consideremos oportuno sobre la independencia de Canarias, señala que "en el PP, la españolidad de Canarias ni se discute: todos la tenemos muy clara y la defendemos con orgullo". Claro que los partidos estatalistas no discuten la españolidad de este Archipiélago, porque son españoles y no canarios. Por lo tanto, al ser españoles, no merecen el voto de los canarios.

En cualquier caso, esa es una opinión que nos ha dolido por venir de una persona a la que le asignábamos una alta cuota de inteligencia, de patriotismo y de honradez, porque es el único diputado que no cobra en el Parlamento de Canarias. Sin embargo, que nos diga el señor Pérez-Camacho por qué defiende un absurdo como es la españolidad de Canarias. Tendrían que hacernos una trepanación para meternos en el cerebro esa necia idea. ¿Cómo se puede justificar el asesinato, la invasión y el genocidio, viniendo a matar y a esclavizar a dos mil kilómetros de distancia, en otro continente?

 Extracto del comentario de El Día, 12-10-2009