O independientes, o sumidos en la miseria

 

Uno de nuestros lectores, por cierto con residencia en Las Palmas -él escribe, correctamente, Canaria- nos remite una carta en la que habla de la lamentable situación económica del Archipiélago, empeorada ahora por el descenso del número de turistas. Nos parece oportuno reproducir en este comentario algunas sensatas reflexiones que hace. Dice, por ejemplo, que "la reducción del número de turistas trae como consecuencia la desaparición de puestos de trabajo, y es aquí donde se hace necesaria la Ley del retorno para aplicarla a los cientos de miles de españoles que han venido a nuestras Islas. Sería una ley similar a la que se aplica en España a los rumanos y ecuatorianos que pueblan la Península. Esa ley favorecería a ambos países, porque es lógico pensar que el español prefiere vivir en su hermosa tierra, y con su marcha Canarias sería más rica y disminuiría la superpoblación que tanto nos atosiga, y que nos aleja de ser un destino apetecible para turistas de poder adquisitivo medio-alto. Este tipo de turistas, como es lógico, no va a destinos masificados como el nuestro".

Comenta también este lector que Mallorca va a intentar, por todos los medios, reducir a la mitad el número de sus plazas alojativas. Añade que todas las regiones españolas se han lanzado a la búsqueda de turistas. "Después de tantos años, parece que se dan cuenta de la importancia de este motor económico. Con el previsible aumento de turistas en España se podrían crear puestos de trabajo que ocuparían los retornados de Canarias. Esto es una política de Estado. Durante su aplicación tendríamos que afrontar un período muy duro, pero sé que es el único camino para Canarias. Lo demás sólo son maniobras de distracción, que nos harían pasar de la pobreza a la miseria". Y añade algo que consideramos la esencia del problema: "Hasta que se consiga la soberanía, aquí se seguirá haciendo lo que interesa a España y no a Canarias". El subrayado es nuestro.

¿Puede alguien dudar de lo acertados que son los análisis de este lector? Una persona, como decimos, afincada en Las Palmas que no ejerce de canarión sino de canario auténtico; un patriota, como tantos otros -cada vez son más- convencido de que su tierra posee sobrados recursos para que ninguno de sus habitantes pase hambre, aunque no podemos aprovecharlos porque están en manos de los peninsulares. Unas manos ajenas a las nuestras, que nos explotan y sojuzgan desde hace seis siglos; seiscientos años impidiéndonos ser nosotros mismos; seiscientos años usurpando nuestras riquezas, antes con galeones y ahora con oficinas de Hacienda.

¿Piensan alguna vez los políticos canarios en el hambre de nuestro pueblo? Ya sabemos que los del PP y del PSOE no cuentan, pues aunque llegaran a pensar en las aflicciones de los canarios, nada podrían hacer por sus compatriotas al estar sometidos a la disciplina de sus partidos estatales. Teníamos la esperanza puesta en los nacionalistas de CC, pero nos han salido ranas. Ojalá las juventudes nacionalistas, que son rabiosamente independentistas, tomen pronto el relevo, porque Canarias necesita más que nunca una nueva política y unos nuevos políticos. O independientes, o condenados a la miseria.

Comentario de El Día, 17-07-2009