Desde Madrid no se debe gobernar a una colonia

 

La patronal ve poco útil para Canarias el plan Zapatero. Lo ve la patronal pero no los sindicatos, que callan porque no les interesa atacar a un Gobierno del que tanto reciben. Por eso no han ido ni a una huelga general, ni a una archipielágica aquí, en Canarias. Es decir, los sindicatos y el socialismo político están conchabados, con lo cual, como siempre, pierde el pueblo. No nos cabe la menor duda de que con una Canarias libre y soberana harían falta nuevos políticos y una nueva política, pues, como muchas veces hemos dicho, la podredumbre actual no nos sirve, pero también serían necesarios nuevos sindicatos de ideología canaria que no estén sometidos a las órdenes de los partidos estatales. Además, ninguno de esos sindicatos sujetos a la obediencia de la Metrópoli vive de las cuotas que pagan sus afiliados, sino del dinero que les da el Gobierno de España para que no incentiven la lucha independentista de nuestras Islas. Nos referimos siempre a la lucha pacífica basada en el diálogo inteligente, pues repudiamos todo tipo de violencia.

"Este paquete de medidas no responde a las debilidades propias del modelo económico de Canarias, acentuadas en la actual recesión", afirma la patronal tinerfeña. No puede hacerlo porque son medidas adoptadas para un territorio continental, situado a 1.400 kilómetros de Canarias, y cuya capital está aún más lejos. ¿Por qué se empeña España en mantenernos cautivos y arrastrarnos al abismo económico? ¿No entienden los gobernantes peninsulares que estas Islas podrían ser riquísimas si tuviesen independencia política y económica? Por su parte, los empresarios canarios no deberían conformarse con protestar contra los decretos del Gobierno de España para salir de la crisis. Su obligación también es dar un paso adelante y reclamar la soberanía para esta tierra.

Dice, asimismo, la CEOE-Tenerife que el Archipiélago tiene unas características muy especiales. A buenas horas se han enterado. Por supuesto que sí. ¿A qué esperan entonces para unirse a esa multitud cada vez más numerosa de canarios que, perdido en gran parte el miedo a la fuerza de las Fuerzas, porque estas son hoy democráticas, aspiran a tener una identidad propia en el mundo? No entendemos por qué los empresarios isleños quieren seguir acudiendo a Madrid a mendigar migajas, en vez de contar con independencia para dirigir sus empresas, establecer sus normas y salvar puestos de trabajo de la mejor forma que consideren oportuno.

En definitiva, tanto los empresarios con sus quejas como los sindicatos con su actitud están demostrando que desde la Metrópoli no se debe gobernar a una colonia. Canarias tiene que autogobernarse como país soberano. Desde la modesta opinión de EL DÍA, es vital, como lo es en todas las democracias "inorgánicas" (y no en la "orgánica" del general), que haya flexibilidad laboral. La máxima flexibilidad para que el pleno empleo sea también el máximo. Nunca un operario bueno, serio, honrado, cabal, trabajador y que, además, está bien remunerado, perderá su puesto de trabajo. El liberado, el abusador, el "depresivo", el sinvergüenza que no da golpe, el que sale al "cortadito" una y varias veces, ocupando tiempo de su horario laboral, y el que sale a fumar en su turno de trabajo perjudican a sus compañeros y al país.