Mándese a mudar de una vez

 

Titulábamos nuestro comentario de ayer con la reflexión de que esto no puede seguir así. También ayer publicamos que Cristina Tavío, presidenta del PP tinerfeño, se ha sentido asimismo espiada telefónicamente. ¿Qué está pasando en política? Está pasando que Zapatero tiene aburridos a los españoles y a los canarios, porque nosotros, como lo hizo Bolívar, diferenciamos entre españoles y canarios. Trataremos este tema, así como la pintada que ha sufrido en la puerta de su casa Santiago Pérez, con más amplitud en nuestro editorial del domingo.

Hoy queremos dedicar este comentario a hacerle unas cuantas preguntas a don José Luis Rodríguez Zapatero. ¿Le están leyendo, señor presidente del Gobierno de España, los recortes de la prensa tinerfeña que se refieren a usted y a su equipo ministerial? Seguramente, no. Lo más probable es que sólo le lean la prensa de Las Palmas[…]

Por otra parte, parece evidente que usted, don Zapatero, no quiere saber nada de los nativos que pueblan esta colonia mientras está de vacaciones en ella acompañado por su séquito de cortesanos, damas de honor y otros lisonjeros políticos que sólo le dicen lo que quiere oír. Seguro que no le hablan esos tiralevitas del paro feroz que sufren estas Islas por culpa de la política errónea y errática de su Ejecutivo. Cada día nos desayunamos con una mala noticia. Ayer, por ejemplo, dábamos cuenta de que una empresa con gran tradición en Tenerife, como es Contenemar, desmantela sus instalaciones en esta Isla y se va -eso suponemos- a Las Palmas. ¿Le duele, don Zapatero, la situación en la que quedan los trabajadores despedidos y sus familias? ¿Parcheará sus economías personales con algunos euros de la ruleta de la suerte? Hablamos de esos 420 euros que su Gobierno les concede a unos cuantos parados, y les niega a todos los demás.

Y ya que estamos en el turno de preguntas, díganos también, señor Zapatero, cuántos cocineros, lacayos de Las Palmas y Tenerife, sirvientes, los ya citados zalameros y otro personal de confianza están con usted en Lanzarote. ¿Cuántos tiene a su alrededor para que colmen sus caprichos y absolutismos? Sentimos pena por esos compatriotas nuestros, hombres y mujeres embobados por sus encantos de prestidigitador político, a los que embelesa con esa sonrisa mofletuda de aquí no pasa nada. ¿Cree usted que a los lanzaroteños les importa su presencia, como si fuera un virrey, en la esa isla? Lástima que muchos de ellos sean personas sin esencia ni existencia, porque siguen pensando que son españoles cuando en realidad no lo son. Ustedes, los peninsulares, nunca nos han considerado españoles sino carne de cañón colonial cuyo sacrificio no les duele.

Nos preguntamos también cómo es posible que los españoles mantengan en el poder a un inútil político como usted. Un gobernante despreciado por todos los mandatarios europeos, al que nadie escucha por sus repetidas ineptitudes. Con todo el respeto que nos merece, no como político sino por el cargo que ocupa, le decimos que se mande a mudar de una vez, señor Zapatero. Los canarios auténticos nos sentimos afrentados con su presencia.

Extracto del Comentario de El Día, 21-08-2009