Aquí el que no corre vuela

 

En esta casa siempre nos hemos congratulado de nuestra amistad con Ángel Isidro Guimerá, actualmente concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz y consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo. En su día nos molestó mucho, y así se lo hicimos saber, su afán por que los canarios sigan sujetos a la esclavitud de los peninsulares. Una actitud que consideramos reprobable sobre todo en una persona como él, pues su ascendencia es catalana y como buen catalán debería comprender las ansias por librarse de sus cadenas que sienten los pueblos vilmente dominados por España. Al presentar una moción en el ayuntamiento para que el Consistorio capitalino refrendase la españolidad de Santa Cruz, Guimerá Gil pisoteó la historia de nuestros antepasados los guanches; menospreció el martirio que sufrieron a manos de las tropas regulares castellanas y los viles mercenarios que las acompañaban, y justificó un genocidio infame que todavía hoy, seis siglos después, está pendiente de reparación. En definitiva, Guimerá pretendía que fuésemos españoles cuando no lo somos y cuando, además, los españoles no nos tienen por tales.

Por todo esto debemos decir de él, y a pesar de esa amistad que nos une con su persona, que ha sido un político nefasto para Santa Cruz, a diferencia de su padre que fue un gran patriota y mantuvo una afectuosa relación con Leoncio Rodríguez, fundador de esta Casa. Ángel Isidro entró en el ayuntamiento en las listas del PNC y ahora está en Ciudadanos de Santa Cruz. Esto último no sabemos bien lo que es, ya que ciudadanos de Santa Cruz somos todos. En cambio, no nos cabe ninguna duda de que ha sido uno de los políticos, junto con Santiago Pérez, que más ha perjudicado el proyecto de la playa de las Teresitas sólo por atacar a Miguel Zerolo. A pesar de esta actitud políticamente torticera, el alcalde de Santa Cruz, haciendo gala de la generosidad humana que lo caracteriza, le ha tendido la mano y lo ha hecho consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo. Antes de tomar posesión, Ángel Isidro Guimerá prometió que "arrimaría" el hombro para sacar a la ciudad de la crisis que padece, y que está ocasionando el que muchas familias pasen hambre. Lejos de cumplir su palabra, la única actuación realizada hasta ahora como nuevo consejero delegado del mencionado organismo ha sido asignarse un sueldo de 60.000 euros netos y marcharse de vacaciones, dicen que en un crucero turístico. Que tenga buen viaje, buen crucero y que lo pase bien, pero que no olvide que ha fastidiado a la ciudad de Santa Cruz. Está visto que aquí el que menos corre vuela. O, por recordar el título de una afamada película, "coge el dinero y corre".

A la vista de estos desmanes, comprenderán los lectores de EL DÍA, amén de los tinerfeños y canarios en general, nuestra insistencia en la independencia de esta tierra. Lo repetimos una vez más: sólo con un país soberano, con una nueva política y unos nuevos políticos, podrán estas Islas librarse del hambre y la miseria a la que las están empujando los colonizadores españoles y los amantes de la españolidad que los siguen apoyando. Al margen de nuestra amistad con el señor Guimerá, nos sobran los políticos españolistas como él; sobre todo cuando sólo parece que les preocupa su bolsillo, no las calamidades que sufre el ciudadano obligado a pagarles el sueldo.

 

Comentario de El Día, 25-07-2009