Lloraremos lágrimas de sangre
Constituirse en país libre es la única
salida que le queda a Canarias
Hablábamos en nuestro
editorial de ayer, 7-04-2009,[1] de la servidumbre al poder central de los
parlamentarios canarios. Tanto en el Congreso de los Diputados como en el
Senado, y tanto del PP como del PSOE. Todos ellos son sumisos a Zapatero, a
Madrid y al colonialismo, al igual que CC. Ayer nos preguntábamos qué hacen los
que están allá. Hoy nos cuestionamos qué han hecho y qué hacen los que quedan
aquí. ¿Cómo son capaces de perjudicar tanto al propio Archipiélago que les vio
nacer? ¿Cómo no se han levantado en armas -metafóricamente hablando, pues
predicamos el pacifismo- para reivindicar la soberanía, la libertad y el
orgullo de ser canarios en lugar de españoles bastardos? ¿Qué es eso de ser
ultraperiféricos? […]
El caso es que tanto
los parlamentarios canarios en Madrid, como los que sientan sus posaderas en
La única solución es
la soberanía, si antes no nos anexiona Marruecos legalmente o por la fuerza. A
ver quién se lo impide. Marruecos cuenta, además, con el apoyo del amigo
norteamericano. Insistimos: no nos queda más remedio que ser soberanos sin
pérdida de tiempo. Se lo decimos a usted, don Paulino: debemos plantarnos
cuanto antes en Madrid, Bruselas y Nueva York para pedir la soberanía de un pueblo
que no necesita autodeterminación porque fue invadido. El guanche era un pueblo
con miles de habitantes que fueron masacrados y esclavizados. Constituirse en
país libre es la única salida que le queda a Canarias. Tinerfeños, canariones,
canarios de las restantes islas: la independencia es la única salida. Si no
somos libres antes de que concluya el año 2010, lloraremos lágrimas de sangre.
Lo repetimos, debemos levantarnos en armas -metafóricamente, insistimos- para
ser libres, sin necesidad de referendos porque sobra consultar lo obvio:
Canarias era una tierra libre antes de la conquista, y libre debe volver a
serlo.
[1] Para qué
sirven los diputados canarios en Madrid?
Comentario de El Día, 8-04-2009