Lloraremos lágrimas de sangre

Constituirse en país libre es la única salida que le queda a Canarias

 

Hablábamos en nuestro editorial de ayer, 7-04-2009,[1] de la servidumbre al poder central de los parlamentarios canarios. Tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado, y tanto del PP como del PSOE. Todos ellos son sumisos a Zapatero, a Madrid y al colonialismo, al igual que CC. Ayer nos preguntábamos qué hacen los que están allá. Hoy nos cuestionamos qué han hecho y qué hacen los que quedan aquí. ¿Cómo son capaces de perjudicar tanto al propio Archipiélago que les vio nacer? ¿Cómo no se han levantado en armas -metafóricamente hablando, pues predicamos el pacifismo- para reivindicar la soberanía, la libertad y el orgullo de ser canarios en lugar de españoles bastardos? ¿Qué es eso de ser ultraperiféricos? […]

El caso es que tanto los parlamentarios canarios en Madrid, como los que sientan sus posaderas en la Cámara legislativa canaria, sólo saben divertirse y atacar la libertad de expresión. Reprueban la labor de un periódico como si fueran comunistas de Lenin o Stalin -que los hay dentro; al menos uno, o más de uno-, o nazis de Hitler. No olvidamos al socialista que quiso que se reprobara sólo a EL DÍA, pese a que siempre tuvo y tiene abiertas las puertas de nuestra Casa. Las vergüenzas cometidas por los miembros del Parlamento son múltiples. Ahí tenemos el intento de la final de murgas, los desahucios, los histerismos y ahora el machismo. ¿Qué beneficio le reporta al pueblo estas machangadas, que si machistas, que si maricas? ¿No es para echarlos a latigazos de una vez?

La única solución es la soberanía, si antes no nos anexiona Marruecos legalmente o por la fuerza. A ver quién se lo impide. Marruecos cuenta, además, con el apoyo del amigo norteamericano. Insistimos: no nos queda más remedio que ser soberanos sin pérdida de tiempo. Se lo decimos a usted, don Paulino: debemos plantarnos cuanto antes en Madrid, Bruselas y Nueva York para pedir la soberanía de un pueblo que no necesita autodeterminación porque fue invadido. El guanche era un pueblo con miles de habitantes que fueron masacrados y esclavizados. Constituirse en país libre es la única salida que le queda a Canarias. Tinerfeños, canariones, canarios de las restantes islas: la independencia es la única salida. Si no somos libres antes de que concluya el año 2010, lloraremos lágrimas de sangre. Lo repetimos, debemos levantarnos en armas -metafóricamente, insistimos- para ser libres, sin necesidad de referendos porque sobra consultar lo obvio: Canarias era una tierra libre antes de la conquista, y libre debe volver a serlo.

[1] Para qué sirven los diputados canarios en Madrid?

Comentario de El Día, 8-04-2009