Carta desde la diáspora

 

Luchemos con coraje por nuestra independencia


Eduardo Vera


Les voy a contar la respuesta de por qué se dicen tantas mentiras sobre Canarias y tantas verdades a medias.
Reflexionando desde hace más de tres años como emigrante isleño, profundizo y afirmo más un pensamiento, los canarios somos: DISCIPLINADOS, ORGANIZADOS y con capacidad de ANTICIPACIÓN.

 
Quizás muchos pueden reírse y burlarse de nuestros carnavales, pero en la final de las murgas no hay godos (esos españoles sinvergüenzas), apenas hay muchedumbres forasteras, son en su inmensa mayoría nuestros Compatriotas Canarios. Los niveles de exigencia de dicho evento son impresionantes en tiempos y formas, las murgas isleñas tienen un magnífico nivel organizativo y disciplinario, sobradamente demostrado con sus coreografías y tiempos en sus canciones. Del mismo modo, quienes se agolpan en las colas horas antes o incluso han llegado a dormir en tienda de campaña, en frente de la ventanilla para comprar las entradas del evento, son también en su mayoría canarios. Analizado fríamente, damos muestra como consumidores de tener anticipación en la toma de decisiones del proceso de compra.

 
Estos tres valores tan importantes para el mundo empresarial, son activos de un valor muy cotizado en un país que debería tener un gran Índice de Desarrollo Humano que sin embargo no alcanza.

 
¿Por qué podemos demostrar estas grandes y fabulosas habilidades en las murgas y no en los sectores productivos de nuestra Estructura Económica Canaria? ¿Quiénes son los "BASTARDOS" que en la historia nos han alejado de nuestro legítimo destino?

 
Todos sabemos que desde hace siglos ocuparon estas tierras mediante las armas, arrebatando la libertad a los nativos isleños. Pero no es cuestión de recordar únicamente lo que ocurría hace 600 años. En la primera mitad del S. XX, si un trabajador medianero se enfadaba y exigía mejores condiciones de organización y salario, era reprendido violentamente y ridiculizado; el señor dueño de las tierras o algún sicario le podía dar dos tortas ejemplarizantes delante de sus compañeros a grito de -¡Aquí mando yo y usted se calla!- Si señores y señoras, así se las gastaban algunos amedrentando y arrebatando la dignidad de los canarios en nuestra Patria archipielágica.

 
A día de hoy, con la Ley electoral de Canarias los prepotentes siguen en lo más alto del archipiélago, pero esto ha llegado a su fin. El caciquismo ramplón, que tanto ha favorecido la llegada de forasteros y que tanto ha arruinado a nuestra juventud, tiene que comprender el cambio. Los beneficios de los empresarios de Canarias serían mayores si se hubiera creado una población con más ilusión y mejor capacidad intelectual: profesional y emprendedora con oportunidades para todos los canarios. Las posibilidades de tener mayor calidad de vida en Canarias va a pasar a través de la emancipación. Canarias debe ser un territorio independiente de España. Hay gente que, antes de ver nuevos empresarios y profesionales canarios, han preferido (a cambio de prebendas) entregar nuestra economía a los intereses forasteros.

 
Me ha llegado a mis oídos que algunos se enfadan (con más cara que espalda) porque el isleño tenga coraje y esté indignado. Incluso algunos se han disgustado porque un isleño da "verbalmente" un tonicazo al Godo. Pues que sepan que en la Guerra de Independencia de Argentina (1810-1824), uno de los gritos de combate y valentía para echar a los españoles era -¡FUERA GODOS!- y no lo hacían ni verbalmente ni con toniques, sino a "cañonazos".

 
La independencia de Canarias no caerá del cielo, no será regalada, hay que ir a por ella y, como dice uno de nuestros mejores prócer, ¡hay que arrancarla!

 
Sigo atento y acudiré desde la diáspora a todas las llamadas que me sean posibles, como a la manifestación en Gran Canaria ya anunciada. Compatriotas canarios, con coraje:

 

¡VIVA CANARIAS LIBRE!


 Lo hicimos bien el 24 de octubre del 2009 en La Laguna y volveremos a repetirlo el 6 de marzo en Las Palmas.
Quien la sigue la consigue.

 
25 de enero de 2010 (año de la lucha pacífica por nuestra independencia)