La crisis europea nos va a aplastar

 

Antonio Cubillo Ferreira *

Los pasados lunes y martes[11 y 12-07-2011] fueron declarados en Europa como días negros por la crisis de Grecia, Portugal, Irlanda e Italia y, posiblemente, con la caída en picado de España, cuya economía no podrá resistir los embates de los especuladores, la deuda exterior y el cúmulo de gastos de los actuales gobernantes, todo ello pendiente de un hilo de la economía USA, que también ha entrado en crisis y que si no lo arreglan los partidos demócrata y republicano antes de principios de agosto, sus consecuencias van a hacer catastróficas en las economías capitalistas y en los países pobres del Tercer Mundo y territorios aún colonizados.

La crisis europea tendrá graves repercusiones negativas, sobre todo para los trabajadores y la clase media no integrada en Coalición Canaria, en este territorio africano que somos las Canarias. En las colonias, por un proceso histórico, cuando surge una pequeña burguesía o clase media consciente, que ha tomado conciencia nacional y que ven un futuro de libertad, rompiendo las cadenas del colonialismo, organizan la lucha de liberación y unen a todas las fuerzas vivas del país, a todos los trabajadores, estudiantes, intelectuales y campesinos para acabar con el colonialismo aunque lleve siglos dominando el territorio. Claro que el colonialismo que conoce este proceso hace todo lo posible por desunirlo y destruirlo, porque sabe las consecuencias. Por ello en estos momentos está apoyando a fondo al grupo de partidos que forman la Coalición Canaria, dirigida por el paulinismo, que en realidad es la pequeña burguesía liberal parasitaria que surge en las colonias y que aquí quiere convertirse en el nacional paulinismo autonómico, dirigido por el ex alcalde de EL Sauzal.

En el caso de Canarias, la corona española y sus gobernantes llevan siglos anulando a todo movimiento u organización, para guardar esta colonia. Recuerden un primer movimiento por la independencia de Canarias, que surge en Tenerife en 1827, al socaire de las independencias de las colonias españolas en América, que no pudo cuajar porque se había centrado en una sola isla, Tenerife.

Esto que digo y que poca gente conoce, se encuentra documentado en la "Historia de las Islas Canarias 1776-1868", de Francisco María de León, editado por el Aula de la Cultura de Tenerife, 1966, páginas 189 a 207, y las referencias exactas se hallan en el Archivo de Simancas, Estado 8.191, folio 85. En efecto, el 15 de agosto de 1827, el embajador de España en Londres, conde de Alcudia, comunicaba al gobierno de Madrid "estar en posesión de informes fidedignos de que en aquellas islas (refiriéndose a las Canarias) se hallan en muy mala disposición en cuanto al espíritu público de los habitantes en general, y que los revolucionarios que trabajan con infernal ahínco en su seno, y desgraciadamente con cierto fruto, de acuerdo con los de otros puntos, tienen todo tan bien preparado, que el día que lo crean oportuno, y quizás antes de ser prevenidos, proclamarán la independencia de las islas". Una serie de personajes relacionados con este asunto fueron acusados por el juzgado de La Orotava de haber preparado este movimiento, entre los cuales citamos a uno de mis antepasados familiares, don Isidoro Rivero Peraza de Ayala, de Tacoronte, tío de mi tatarabuela doña Severina González Rivero, que fue deán del obispado de La Laguna; don Francisco Lugo Viña, don Antonio Monteverde, don Pedro Benítez, don Miguel García, don Fernando Llarena, todos ellos de La Orotava, don Miguel Yánez, del Realejo, don Fernando del Hoyo, don Juan Botas, el provisor don José Martinón, don Juan Tabares de Roo, de La Laguna, el juez de La Laguna don José Antonio Morales, don Francisco Guerra, de Añaza, y muchos más y de otras islas.

También hubo intentos que se hicieron desde la emigración en América (Secundino Delgado en Venezuela y el PNC, en Cuba), que fracasaron porque no se dieron cuenta que Canarias está en África y no en América, y no se puede liberar una colonia africana desde tierras americanas, por mucha diáspora que haya en el exterior. Al menos me dijo G. Wangüemert los esfuerzos que se hicieron en Venezuela en 1897 con "El Guanche" y la revolución de las colonias en América y Asia en 1898, obligó a España a dar la Ley de Cabildos en 1912, para acallar a los sectores protestatarios canarios, como en 1852, ante los artículos del primer periódico llamado "El Guanche" y los contactos de los republicanos de las colonias españolas de América independizadas, obligó a España a dar la Ley de Puertos Francos.

Esto me lo enseñó el compatriota palmero Gómez Wangüemert, residente en Cuba y uno de los fundadores del PNC en 1924, partido independentista allí creado para la independencia total de Canarias. Cuando tuve que exilarme en 1962, a París, en pleno franquismo, entre mis documentos llevaba el teléfono en Cuba de Gómez Wangüemert, que me lo había dado su pariente palmero, que tenía una imprenta en la calle de La Carrera, la Imprenta Wangüemert en mi ciudad natal, Aguere o La Laguna, como aparece en los mapas, diciéndome que en Cuba me informaría del PNC y de Secundino Delgado y la bandera del Ateneo lagunero. Llevaba también la dirección en París de don Elfidio Alonso, el periodista republicano exilado, que había sido director del ABC durante la República y que también me podía informar, dirección que me la habían facilitado su hijo Elfidio y su hermana, María Rosa Alonso.

Don Elfidio, como buen lagunero republicano, me recibió en su casa de París y me invitó a cenar bastantes veces y discutimos la situación de Canarias bajo el fascismo y lo que se podía hacer en las duras condiciones de la época. Yo me interesaba, sobre todo me dijo de los sucesos de 1907 en Aguere en el Ateneo lagunero y lo de la bandera que había recogido un día don Fernando Tacoronte para esconderla en su casa de Tegueste y si sabía algo del PNC, y entonces le enseñé el número de teléfono de Gómez Wangüemert en La Habana. Me dijo que lo mejor era llamarlo y él mejor que nadie me informaría. Dicho y hecho, llamé por teléfono a Cuba, me presenté, él me dijo que me conocía de nombre por las luchas en Canarias entre el 57 y 62, huelgas de taxistas, puertos, panaderos, lecheras, etc. Me preguntó en qué podía servirme y me interesé por la fundación del PNC y la lucha de este partido en Cuba a favor de la independencia y lo de la publicación del periódico "El Guanche" con una bandera de siete estrellas blancas de lo cual tenía algunas noticias fraccionadas. Cuando le hablé de la lucha en Canarias, me dijo que él en ese tiempo, 1962, estaba en La Habana trabajando de periodista de la revolución en la radio, una emisión que se llamaba Radio Minuto, pero que estaba muy afectado todavía porque su hijo había muerto en el asalto al palacio, ataque dirigido por Fidel Castro, y no podía comprometerse en otra lucha por Canarias.

Me dijo que después del fallecimiento de Secundino Delgado en 1912, en Tenerife, habían publicado en Venezuela una edición del periódico "El Guanche" durante un año, José Cabrera, él y otros canarios que habían pasado a Cuba con la independencia idearon hacer un partido independentista para luchar por la liberación de Canarias, y por eso en 1924 habían fundado el PNC, pero ese partido, al cabo de diez años, había dejado de existir por una sencilla razón, cual era, me precisó muy bien, que Canarias está en África y Cuba en América y no se podía liberar una colonia desde otro continente. Le dije entonces que había conocido en julio de 1962 la delegación argelina en el Congreso de la Paz en Moscú, el 5 de julio, día en que el presidente Kruschof había anunciado a los 4.000 congresistas la independencia de Argelia y que me iba para Argelia. Me felicitó por la elección porque era lo mejor que se podía hacer por la independencia de Canarias, que ellos los del PNC habían tenido buena voluntad pero nada más y había en política que ser realistas. En 1964, cuando la creación del MPAIAC, en Argel, el 22 de octubre de 1964, lo llamé por teléfono de nuevo y me felicitó, y dijo que eso era lo que había que hacer, por la sencilla razón de que Canarias era una colonia africana de España y en dicho continente se estaban sublevando todas las colonias. Años después, tras la muerte del dictador fascista, en Canarias legalizan unos compatriotas aquellas siglas del PNC pero ya no tienen la ideología independentista de los fundadores de 1924 en Cuba, y es una lástima porque para que un partido nacionalista en Canarias tenga futuro, tiene que tener como fin la independencia y transformar esta colonia en una República Federal africana.

Ahora, con todo lo que está pasando en Europa, con las crisis de las economías que en su día aceptaron el euro, moneda capitalista controlada por Alemania y Francia para destruir la personalidad propia de cada país y la independencia de sus economías, todo el mundo está esperando que le toque el turno a España, después de Grecia, Irlanda y Portugal. Como es lógico, Canarias como última colonia de la corona española, va a pagar las consecuencias negativas, mejor dicho, el pueblo trabajador y la clase media y pequeños empresarios y autónomos, no sometidos al garfio parasitario de Coalición Canaria.

Nos parece que ha llegado la hora de buscar la unión de los canarios, trabajadores, estudiantes, profesionales universitarios, pequeños comerciantes, campesinos y todos cuantos creen que la independencia es la solución de nuestros problemas, creen en Canarias como una Nación africana donde se vaya a fundar una República Federal Canaria, Laica y Social. Las pequeñas burguesías insulares, no surgidas y apoyadas por el franquismo o por los partidos políticos españoles, PP y PSOE, o las que se han enriquecido con la corrupción generalizada imperante y favorecidas por los gobiernos españoles tardo franquistas, deben unificarse con los sectores populares y de los trabajadores y autónomos de la islas. Hay que darse prisa porque la crisis europea nos va a aplastar y como colonia africana, la metrópoli va a chuparnos todas nuestras riquezas o alquilarnos a cualquier potencia imperialista extranjera, ante el silencio y la colaboración del paulinismo y la burguesía liberal parasitaria que Madrid ha favorecido en estas islas.

Cuando en el único periódico independiente de Canarias, EL DÍA, el Congreso Nacional de Canarias (CNC), partido independentista, brazo político del Movimiento de Liberación Africanao, el MPAIAC, publicamos durante seis meses el Anteproyecto de Constitución (septiembre 2007 a marzo 2008), anunciábamos, como única solución para Canarias, la construcción de una República Federal Canaria, laica y social, con su moneda propia, el áfrico, e instituciones propias diferentes a las españolas, surgieron críticas sobre todo por los pequeños burgueses autonomistas parasitarios de CC y de los partidos y grupos canarios que se creen todavía que son europeos y que el euro es una moneda magnífica que nos acerca a Europa y a la economía mundial. Como el periódico independiente EL DÍA y su empresa habían adoptado paulatinamente esta posición y empezó una línea editorial defendiendo los intereses nacionales de Canarias, su soberanía y un futuro libre e independiente, el gobierno colonial español puso en práctica todos sus hilos tejidos a lo largo de siglos de dominación para atacar a este periódico y su línea editorial, así como a los independentistas. El colmo de las maniobras ha sido el quitarle las frecuencia de radio a la emisora Radio El Día, maniobra montada y teledirigida, no por el Gobierno de Madrid, sino por sus perros guardianes en Canarias, Coalición Canaria, el movimiento paulinista, fase superior del colonialismo, es decir, la pequeña burguesía liberal parasitaria que se suele dar en las colonias durante el largo proceso de descolonización.

Personalmente, los compañeros del CNC, hemos estado haciendo encuestas entre los Canarios serios y honrados, trabajadores de todos los sectores, pequeños empresarios y comerciantes, que viven de su trabajo de todos los días, profesionales universitarios, enseñantes, taxistas, portuarios, campesinos, estudiantes, marineros y pescadores, retirados y gente seria que hay en Canarias, por no estar contaminados por el poder central o por los ayuntamientos actuales, ATI o CC, o por los partidos españoles y hay un sentimiento general de que están hartos de tanta corrupción, de la situación colonial, del abandono de la educación y el desastre de la sanidad pública, de los parados que ya se elevan a 300.000, de la inseguridad y de los asaltos y robos que son noticia diaria en todos los periódicos, y se están uniendo alrededor de la independencia para Canarias y salida de la Unión Europea y del euro, como única solución para esta tierra. Los autonomistas englobados en CC, que forman la actual Pequeña Burguesía Liberal Parasitaria, están intentando unificarse, pero aquello es como una jaula de perros rabiosos matándose a dentelladas por unos chorizos y nunca lo lograrán.

Es hora, pues, de que los patriotas serios y honrados, de las dos orillas, nos unamos para conseguir el objetivo soñado de tantas generaciones, una República Federal, Laica y Social con nuestra moneda propia, el áfrico, y formando parte de nuestro continente africano, al cual pertenecemos.

Presidente del partido independentista Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC.

E-mails: cnc@elguanche.net y cubilloantonio@hotmail.com

Publicado en el periódico El Día, sección Canarias, 16-07-2011