Siglo XXI, descolonización final, tácticas a aplicar

 

 

Antonio Cubillo Ferreira

 

Hay que reconocer que la ONU ha fracasado, ya que no ha cumplido uno de los objetivos de la misma, que era la descolonización total de todos los pueblos colonizados y de los territorios controlados por los Estados o entidades estatales, como la llamada España, dominada actualmente por una monarquía medieval que sigue imponiendo su dominación a territorios europeos, Euskalerria, Catalunya e incluso Galitzia, y mantiene aún colonias en África insular, las Canarias, y en el continente, Ceuta, Melilla, islas Chafarinas, peñones de Vélez de la Gomera, Alhucemas y Perejil en territorio marroquí. Esta monarquía medieval que ya en el siglo XV expulsó a una población más española que la propia monarquía, medio millón de judíos en 1492, tiempo después, entre 1609 y 1611, expulsó a más de dos millones de moriscos que, en realidad, eran españoles practicando la religión musulmana que habían heredado de sus antepasados hispanos convertidos al Islam.

Esta monarquía está actualmente dirigida por un partido ex republicano, el PSOE-GAL, que defiende el colonialismo a ultranza, la monarquía borbónica y cuyo antiguo dirigente, el ex presidente Felipe González, por fin se ha declarado como responsable máximo del GAL, en unas declaraciones aparecidas en el periódico madrileño "El País", en fecha del 6 de noviembre pasado. Conocíamos las cloacas del Estado terrorista español desde hace tiempo; por eso, siempre que nombramos a dicho partido socialista, le añadíamos siempre lo del GAL, esperando que algún día los socialistas republicanos canarios serios que no militan en ese partido monárquico se organicen y formen un partido socialista canario, republicano y antimilitarista que luche por la independencia de nuestra patria canaria, sometida a España desde hace seis siglos.

No tendríamos espacio aquí para contar todos los crímenes llevados a cabo por esta monarquía medieval, primero en Canarias y después en América y Oceanía, o los crímenes cometidos en el Rif, Guinea Ecuatorial o el Sahara, donde esta monarquía practicaba las entradas para cazar esclavos en tiempos de los adelantados de Canarias. Por eso, fue un error dejar entrar en la ONU a un país como este, cuya actuación sigue ocasionando males en nuestro continente, restos de su caduco imperio colonial. Los lectores canarios saben que, cuando se planteó pública e internacionalmente, el problema de la descolonización de nuestra patria canaria, a partir de 1964, por el MPAIAC, la reacción de la España colonial fue negativa, y cuando la instalación oficial de la monarquía borbónica, en 1975, hubo crímenes y asesinatos de militantes y represión a todos los niveles, recurriendo incluso al asesinato de Estado o terrorismo de Estado (abril de 1978, en Argel) para que el problema colonial de Canarias no se viese en las Naciones Unidas, cosa que fue aplaudida por todos los partidos españoles europeos de todas las tendencias, los cuales son defensores, ante todo, del colonialismo europeo en África.

Los militantes del Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del MPAIAC, ante todo debemos ser pragmáticos y realistas y ser capaces de analizar la situación política del momento para actuar y movernos siempre con el objetivo de la descolonización e independencia. Ya hace tiempo que estamos viendo que la ONU tiende a desaparecer prácticamente y ser sustituida por el G-20, gobierno mundial basado en la economía de los más ricos, que acabará sustituyendo a la ONU por su incapacidad. También debemos analizar que la OUA, que había sido creada en 1963 para acabar de descolonizar el continente, hoy en día (2002), se ha transformado en la llamada UA, dejándose influir por las potencias coloniales europeas para transformarla y hacer desaparecer el Comité de Liberación de la OUA, establecido en Dar-es-Salaam, sabiendo que aún quedaba por descolonizar el archipiélago canario y la isla de la Reunión. Pero es que la influencia de las potencias extranjeras seguía siendo muy fuerte en nuestro continente y así se apoyaba a dictadores como Mobutu, Tschombé, Idi Amin, Bokasa o Bongo, del Gabón, gran amigo de España, de quien recibía dinero pagado por el presidente Calvo Sotelo para no dejar hablar a la delegación del MPAIAC en una reunión de la OUA celebrada en Gabón, o el mismo William Tolbert, de Liberia, amigo del régimen de Madrid, que también fue pagado por éste para impedir hablar a la delegación canaria del MPAIAC.

La ONU ha decretado que este año termina la segunda década de la descolonización, pero todos sabemos que España no va a respetar nunca este mandato ni se va a retirar de sus colonias en África, Canarias, las ciudades ocupadas de Ceuta, Melilla y las islas del norte de Marruecos. Los Estados y gobiernos de África del Norte deben saber y ser conscientes de que la situación de inestabilidad permanente que existe en esta parte de nuestro continente es debida a la presencia secular de la monarquía medieval española. No habrá nunca paz en esta parte de África mientras siga existiendo el colonialismo español que desde hace seis siglos está aquí instalado y cuyas agresiones comenzaron en tiempos de Carlos V. Es por ello que nuestro Movimiento de Liberación Nacional, el MPAIAC, y su brazo político, el CNC, hemos hecho un llamamiento a todos estos gobiernos a través de un comunicado (8-11-2010) para que nos unamos todos para acabar con la principal contradicción que tiene África del Norte en estos momentos, cual es el colonialismo español.

El MPAIAC está ya haciendo gestiones en este sentido, esperando que los gobiernos de Argelia, Marruecos, Túnez, Libia, Mauritania, más las representaciones del F. Polisario y el MPAIAC puedan reunirse todos en una capital neutral y así acabar con la presencia secular de España en África del Norte. Pensamos que entre africanos podemos arreglarnos si estamos todos unidos contra el enemigo principal, que es la monarquía europea instalada en Madrid.

Dentro de esta política, en el interior de Canarias tenemos que plantear una táctica para anular los manejos de los partidos políticos españoles que defienden el colonialismo, PSOE-GAL, IU y PP, así como neutralizar a los ultraperiféricos europeos autonomistas de Coalición Canaria (CC) por su colaboración descarada al servicio de Madrid. En las Universidades canarias debemos trabajar para atraernos a la juventud canaria que no está aún contaminada ni controlada por estos partidos colonialistas españoles. Tenemos por ello que felicitar la aparición de un nuevo sindicato estudiantil en la Universidad de La Laguna, el Congreso Nacional de Estudiantes (CNE), formado por jóvenes con una ideología netamente independentista seria y reivindicando nuestra pertenencia al continente africano y que va a luchar por la instalación en las dos Universidades de una cátedra de Estudios de Etnografía de África del Norte, donde pueda enseñarse el tamasight y la historia de toda la Tamazgha, ya que el pueblo guanche viene de esta parte de nuestro continente. Esperamos que este nuevo sindicato pueda instalarse pronto en la isla de Tamarant y las otras islas y que establezca relaciones con el Congreso Mundial Amazigh y las agrupaciones estudiantiles africanas, no sólo africanas del norte, sino de todo el continente. Esperamos también que a través de este nuevo sindicato se puedan establecer relaciones con delegaciones estudiantiles, africanas en general, españolas, vascas, catalanas, gallegas y de otros países europeos, como corsos, bretones, escoceses, irlandeses, suizos, etc. y países americanos y de Oceanía, que luchen contra el colonialismo español, así como también nos dicen sus militantes que serían bienvenidos todos los estudiantes conscientes y luchadores contra el colonialismo de otras nacionalidades que estudien en las Universidades canarias y, desde luego, todos los estudiantes nacidos en Canarias, que por este hecho ya son canarios, en base al "ius soli". Precisamente, en estos momentos, en la Universidad de Aguere se está en plena campaña electoral, puesto que las elecciones tendrán lugar el próximo día 22 de noviembre, donde concurrirán otros sindicatos estudiantiles, algunos de ellos subvencionados y bien pagados por los partidos españoles y sus filiales canarias y adheridos que predican consignas antiunitarias y extranjeras a nuestra causa nacional, cual es luchar por arrancar nuestros justos y legítimos derechos nacionales y establecer en un futuro, en esta colonia, una República Federal Canaria, laica y social, como se ha previsto en el Anteproyecto de Constitución, presentado por el CNC y publicado en el periódico independiente de Canarias, EL DÍA, durante seis meses (septiembre 2007-marzo 2008).

Estamos en un siglo donde se van a reafirmar las identidades nacionales de los pueblos, por lo que debemos prepararnos para participar en el nuevo concierto de naciones. Surgirán nuevas naciones o federaciones en nuestro continente que romperán las fronteras establecidas por el colonialismo europeo en la conferencia de Berlín de 1885 que tantos males ha traído a nuestro continente. En Canarias, los españoles y sus lacayos autonomistas andan diciendo que las Canarias son muy pequeñas para formar un Estado, con su propia moneda y que, además, no tenemos una gran población. Claro que los patriotas no somos ignorantes y vemos que la República de Djibouti, a la entrada del Mar Rojo, sólo tiene 500.000 habitantes y es un Estado africano, así como las islas de Cabo Verde o las Seychelles, o Luxemburgo, Liechestein, Andorra y Mónaco. Los canarios somos una etnia; aunque los conquistadores nos hayan arrebatado la lengua original, tenemos nuestro territorio, nuestras tradiciones, nuestra propia cultura, nuestras luchas y combates contra los invasores, nuestra historia de ayer y hoy, y cuando un pueblo tiene conciencia de estos factores, es una nación. Esta nación está aún ocupada, luego hay que liberarla para transformarla en el sueño de todos los canarios, la República Federal Canaria.

Los siglos pasados han enseñado que los pueblos colonizados obtienen la independencia si tienen el coraje de sublevarse y luchar. Ahí están las colonias americanas, africanas y otras. Pero quedan aún colonias, y Canarias fue la primera que cayó en las garras del colonialismo español, y estamos hartos ya. Los conquistadores y los escritores que se ocuparon de los guanches decían que no éramos un pueblo, sino gentes que salían de la Edad de Piedra, sin cultura y que no se entendían incluso entre las distintas islas. Tenían que justificarse estos colonizadores españoles, denominando salvajes a los pueblos conquistados, aunque en Méjico y Perú había Estados-Imperios con una gran cultura que fueron destruidos y arrasados para justificar la conquista. La propia iglesia española discutió en Salamanca durante muchos años para saber si los indios tenían alma o no, y el desprecio hacia los pueblos africanos llegó a tanto en Europa como se lee en los discursos del escritor francés Jules Ferry, en 1885, diciendo que los africanos eran razas inferiores que había que civilizar. El colmo de las ideas colonizadoras europeas llegó a tal punto que un brillante escritor francés de la categoría internacional de Víctor Hugo, en un banquete celebrado en París el 18 de mayo de 1879, en conmemoración de la abolición de la esclavitud (ver "Actes et paroles", vol. 4, Project Gutemberg, 2005), en pleno fervor de la colonización francesa dijo "que comparaba África a un bloque de arena y cenizas, un trozo inerte y pasivo que desde hace seis mil años hace obstáculo a la marcha universal", y exhortaba a los europeos en estos términos: "¡Id, pueblos, ¡amparaos de esta tierra. Tomadla. ¿A quién? A nadie. Tomad esa tierra a Dios. Dios se la da a los hombres, Dios ofrece el África a Europa. ¡Tomadla!". ¡Sin comentarios!

 

* Presidente del partido independentista Congreso Nacional de Canarias (CNC), brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC

cnc@elguanche.net  cubilloantonio@hotmail.com  mpaiac@elguanche.net

 

Publicado en el periódico El Día, sección Canarias, 13-11-2010