¡Quiero
estar despierto y alzado!
Eduardo
Vera
Aun recuerdo el día en que con una bandera
independentista me planté frente a la puerta del Parlamento en Santa Cruz de
Tenerife y gritaba: "¡ahí está la cueva de ALI BABA!". Tendría poco
más de 20 años, indignado con las políticas del Gobierno Autonómico y muy
preocupado por el futuro que me esperaba en
Canarias con semejante monstruo - institución, la bien llamada
"Bastilla de Canarias".
Lo que si es de resaltar, que tanto mi familia como amistades, no querían ser
co-partícipes de estos acontecimientos, y lo peor es que ni
siquiera en manifestaciones organizadas y más legales, a penas pude
arrancar su participación. Casi siempre solo y tratando de no comer
plátano en el postre, incluso a día de hoy paso hasta un mes
sin tocar dicho fruto ¡Quiero estar despierto y alzado!
¡Qué curioso!, la última vez (2009) que estuve en mi querida isla, encontré a
la gente peor que cuando dejé el archipiélago en el 2006. Noté a las
personas aletargadas, algunos adormecidos por la paga del paro o confiando
en la economía sumergida. Otros haciendo algún curso de dudosa repercusión en
términos de renta o estabilidad laboral. ¡Qué panorama!
¿Serán las papas kinegua? O quizás es el
miedo kinegua, el temor a dejar de
servir humildemente a quienes han expoliado esta tierra de generación en
generación, a esos señoríos y realengos protagonistas de la humillante ley
electoral de la colonia. Son tantos y tantos a quienes tratan de
seguir engañando, pretenden dejarnos ciegos como auténticos "bufones"
de la estructura económica y social de Canarias.
Cada día somos más quienes no soportamos esta situación. Canarias, por el bien
de los isleños, será descolonizada. Los apellidos que
nos engañan están cada vez más nerviosos, no hay más que ver cómo después de
criticar al Gobierno de Canarias por querer facilitar alimentos a la
población, ahora el Cabildo de Las Palmas (PSC) trata de hacer lo mismo. Hasta
la oposición se está dando cuenta de la gravedad que hay en Canarias. Tratan de
tirarnos comida, como si esto fuera su finca de desgraciados pedigüeños. Lo
cierto es que la situación es explosiva. Para colmo la patronal habla de que
Canarias no solo tiene una situación dramática, sino que vamos de cabeza al 30%
de paro e incluso lo superaremos en el 2010. La frecuencia de las visitas a las
Islas de personalidades en los últimos dos años han aumentado
considerablemente: la familia Real, el presidente Zapatero, incluso un
consejo de Ministros se celebrará en Las Palmas, mi querida Guiniguada.
Esta intensidad en sus visitas muestra sus miedos y preocupaciones por
este polvorín en que se les está convirtiendo Canarias.
Si el archipiélago sufre altercados que den confianza a la rabia y la ansiedad
que tiene dentro la población, será una pólvora voraz e implacable, ¡Se acabará
con el Parlamento de un plumazo!
¿Necesitaremos 2000 valientes bien pertrechados? o ¿las masas en algarabías
exigiendo la independencia? 1000 en Santa Cruz de Tenerife y 1000 en Las
Palmas de Gran Canaria o miles de isleños luchando con coraje en cada una de
las capitales de Canarias, pidiendo el final de este modelo económico - social pseudocolonial.
Estoy seguro que la igualdad de los isleños está gravemente amenazada por este
Parlamento Autonómico. Si no lo remediamos, el 90% de
los canarios fallecerán sin titulaciones de capacidad intelectual
elevada, muchos de seguir así acabaríamos sin saber lo
que son las oportunidades de una vida digna.
No quiero morir sin luchar, ¡VIVA CANARIAS LIBRE!
A Dios me encomiendo y no a la falsa
cruz castellana que nos arrebata la dignidad, ¡Viva
23 de Septiembre del 2009