LOS ECOLOGISTAS PIDEN PROTECCIÓN

 

Padre Báez *

 

    Esta mañana, cuando fui a La Aldea (Fiesta de San Nicolás), al pasar por el Andén Verde, vi en los risco tres pobres cabras (y digo "pobres", porque a merced del primer cazador que las vea, desaparecerán...), y es el caso que pensé: en otro tiempo, entre otros animales, en Valleseco, habían cabras; en San Mateo, habían vacas; en Tejeda, habían mulos; en Artenara, también mulos; en Tirajana (sin precisar más, acerca del lugar) habían burros; en La Aldea, habían cabras; en Valsequillo, habían vacas; en Santa Brígida, habían caballos; en Santa Lucía, habían cabras; en Arucas, habían vacas; en Moya, habían ovejas; en Agaete, habían cabras; en Firgas, habían ovejas; en Gáldar, habían ovejas; en Las Palmas (¿cuál va a ser si no?), habían mulos; en Mogán, habían mulos; en Telde, habían burros; en Ingenio, habían cochinos; en Agüimes, habían cerdos o marranos; en Teror habían cabras y ovejas; en Guía (de Santa María), habían vacas..., es decir: había leche, carne, queso, suero... ¡había comida! Todos esos animalitos de Dios (¡y de sus amos!), fueron suplantados por pinos. Ahora, ya no tenemos agricultura (salvo pinos), y no tenemos animales (salvo perros, ¡un montón!); y es el caso, que: los ecologistas -perdón- Los Ecologistas, piden al Estado (o al estado), que protejan a los cigarrones, a las arañas, a los mosquitos, a las libélulas, a los sarantontones, a las tijeretas, a las garrapatas, a "arreclanes", a los piojos, a los erizos (no de castañeros, sino de los de las especies de las ratas), a... ¡otros especimenes! Pues, ¡eso: que me guarden una cría! Y de paso, que ordeñen a todos esos insectos protegidos, a ver qué leche dan y qué queso o carne también.

 

    ¡Ah, babiecas del carajo, en vez de pedir protejan a las cabras, a las ovejas, a las vacas, a los mulos, a los burros, a los caballos, a los conejos (de granja), a las gallinas, a los cochinos, a las palomas (de las que se comen o matan para comerlas), etc., etc., te piden -le piden al estado-, que protejan a esos bichos; ¡que si hubiera de lo primero, ellos se reproducirían sin necesidad de protección alguna!  

 

    Pues ¡eso, que sigan echando tiros fuera (¡y a ver si apuntan a una cabra asilvestrada!). ¡Qué pena, Dios, no protejan lo que da comida, y sí a todo bicho que transmite enfermedades, y no dan nada...

 

   * Fernando Báez Santana. El Padre Báez, que prefiere: cabras, cabrones o machos cabríos, y demás animales, a bichos ecologizados.


 

 

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