Canarias y la Economía del Conocimiento
Mencey
Macro *
La economía del conocimiento y el capital intelectual son
como semillas que si las lanzas en suelo pedregoso difícilmente germinarán.
Para que germinen primero hay que quitar las piedras y preparar el terreno, es
decir hay que tener el marco institucional y jurídico adecuado. Esto es de
simple sentido común.
La educación es clave para el desarrollo y
para reducir diferencias sociales, pero necesita de un marco jurídico e
institucional adecuado en el país para dar sus frutos. De lo contrario te
gastas una pasta en educación para unos resultados muy pobres como en Canarias.
Un compañero de la Red de Conocimiento de Canarias nos refirió a Fullerton[1], una empresa de microcréditos, y en como convirtieron en productivos y
engranaron en la economía real a miles de personas que dejaron la pobreza y
empezaron a formar parte de la clase media.
"Un micro crédito es un crédito, pequeño en importe y pequeño en
plazo. Para poner un ejemplo, es un crédito de 200 euros a dos días. Sirve para
financiar el circulante de un pequeño comerciante, en un Zoco, que con las
ventas del día lo devuelve y torna a empezar. La relación con su financiador es diaria, y utilizan tecnologías móviles para
sostener eficientemente el sistema. El compromiso del financiador
es a largo plazo, siempre está a su lado, y parte de los beneficios los
reinvierte en Acción Social en la comunidad..., colegios, enfermería y salud, o
en depurar agua. En definitiva, es alguien comprometido con la gente de
base."
Fullerton y Temasek[2] es un ejemplo de lo que yo propongo para Canarias, la democratización de
la economía a través del sistema financiero y la intervención pública de forma
indirecta, a través de la actividad inversora de los fondos soberanos. ¿Se
imaginan la actividad de Fullerton dependiendo directamente de un ministerio?
Fullerton y su inversor Temasek, fondo soberano,
al cual conozco muy bien, son ejemplos de cómo un marco institucional adecuado
puede ayudar a gestionar correctamente un doble superávit fiscal y comercial
así como permitir que la economía del conocimiento y el capital intelectual
florezcan.
Una empresa a lo Fullerton sería una gran oportunidad para Canarias en la Tamazgha (o el Magreb que es el termino árabe), pero no
solo esa, hay muchísimas otras oportunidades evidentes y obvias…, yo he contado
mas de 60 sectores, servicios financieros, medicina, educación, transporte,
seguros, reparaciones y servicios técnicos, telecomunicaciones, biotecnología,
energía renovable, hidrocarburos, diseño… ¡son tan obvias que hasta duelen!
El problema de Canarias no es la falta de oportunidades, sino que las
oportunidades están ahí delante de las narices pero no se pueden aprovechar.
¡Ese es el enorme drama de este pueblo!
No se pueden aprovechar, no porque los canarios no sepamos aprovecharlas,
nuestra historia en América prueba lo contrario, sino porque el marco
institucional canario es contraproducente y está supeditado a otros intereses y
no a las necesidades de desarrollo de Canarias. Y eso es evidente, a poco que
lo analices con un mínimo de rigor.
Es mas, las reformas y el marco regulatorio que nosotros necesitamos no se
puede dar dentro de España y el marco constitucional actual. Es imposible, y
eso es lo que yo trato de explicar. Ni siquiera fuera del marco constitucional
se podría dar porque nacería viciado y lleno de contradicciones, y habría que
forzarlo tanto que carecería de la necesidad de adaptarse a los cambios, con lo
que rápidamente se quedaría obsoleto (lo cual es una constante en nuestra
historia).
* Fuente original: Mencey Capital Management