Manuel Fernández *
Esta frase,
que fue muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral
de Bill Clinton en 1992
contra George H. W. Bush
(Bush padre), lo llevó a convertirse en presidente
de los Estados Unidos de Norte América.
Frase rabiosamente
vigente en nuestro país y en el momento de crisis aguda que estamos viviendo
actualmente.
Claro que
la crisis es para la mayoría de los mortales, pero existen “honrosas”
excepciones que confirman la regla:
Me parecen escandalosos
los beneficios obtenidos por el Santander y el BBVA en unos momentos en que
muchos españoles han perdido su piso y otros están en camino de ello. Me parece
puro escarnio que sus directivos se regodeen anunciando en todos los medios
unos beneficios procedentes en gran medida de las comisiones por números rojos
de sus clientes.
Y para que estén más
tranquilos, el gobierno de la nación pone a su disposición nada menos que 150
mil millones de euros.
¿Y para nosotros, los hipotecatenientes?, para nosotros, los que colaboramos con
las comisiones que nos clavan a obtener los escandalosos beneficios de los
bancos, ¿Qué ha dispuesto el gobierno? ¿Y para los parados? ¿Cuántos cientos de
miles de millones de euros ha dispuesto el gobierno de la nación para los
parados? Porque si los bancos en España son unos pocos de cientos (supongo), y
le ponen a su disposición 150 mil millones de euros, considerando la misma
proporción, a los 3.327.801 parados ¿cuanto no
nos tocaría?
Y no quiero ni hablar de
los hipotecatenientes que se han quedado parados del
paro, me explico, que se les ha acabado las prestaciones del desempleo y hasta
la ayuda familiar.
Pero existen otras
empresas que, no contentos con sus grandes beneficios, haga frío o calor, se
permiten el lujo de no hacer lecturas reales de los contadores de sus abonados
con el fin de facturar lo estimado por consumos de meses anteriores, sólo que
ahora se factura mes a mes y la lectura estimada es la de dos meses: una forma
rápida de capitalizar la empresa, que se le devolverá más adelante lo cobrado
demás a los abonados, si se percatan de ello.
Aún sigo preguntando en
los medios a ver si alguien puede aclararme como es posible que habiendo bajado
el crudo de
Si, por la misma regla
de tres, en Canarias el agua la fabricamos con la energía eléctrica que quema combustibles
fósiles para su fabricación los derivados del petróleo, ¿Cómo es posible que
nos hayan aumentado el recibo del agua?
Si hubiese seguido su
escalada de precios el barril de crudo en vez de bajar de manera tan
significativa ¿A cómo estaríamos ahora pagando el Kw./h.
facturado por Unelco-Endesa, o el metro cúbico de
agua facturado por Emalsa?
Si realmente el gobierno
de la nación quisiera ayudar a salir de la crisis a los españolitos de a pié,
en lugar de a los bancos y a las multinacionales del petróleo, ¿No hubiese sido
más positivo para lograr tal fin el que nos hubiesen bajado el recibo del agua
y de la luz en la misma proporción que bajó en precio del crudo? ¿No hubiese
sido más positivo que nos hubiesen pagado a nosotros la hipoteca, que ya se la
pagaríamos más adelante, cuando tengamos trabajo, si de todas formas el dinero
lo iban a cobrar los bancos, con lo que hubiesen matado dos pájaros de un tiro?
Es difícil resumir en
muy pocas palabras el alcance de la crisis que atenaza, acogota y consume a
todos los canarios, españoles y resto de ciudadanos del mundo, pero la mejor
definición me la dio, sin saberlo, un amigo, pequeño empresario al que me
tropecé hace unos días por la calle, y al que invité a un café. Ante mi
pregunta de que cómo le iba su negocio, después de pensárselo unos momentos en
los que puso cara de reflexivo me contestó:
La cosa me va tan mal,
tal mal…. tan mal, que si mi mujer se fuese con otro, yo me
tendría que ir con ellos.
* Director de www.pclradio.info