Por una economía sostenible

 

Pedro Ángel Acosta Rodríguez

 

La economía de la Isla de La Palma, así como de gran parte de Canarias, pero sobre todo de La Palma, está muy relacionada con el plátano. No hay más que ver los comercios: cuando se ve algo de movimiento es cuando llegan las subvenciones, pero la reflexión que hacen muchos agricultores, la mayoría es “¡Qué triste que el trabajo no se valore y todo se reduzca a una simple subvención”!

 

Es decir, los agricultores y agricultoras adquieren el terreno, lo trabajan, lo siembran de plátanos, las cuidan durante un año de malos vientos, plagas comunes y últimamente no tan comunes, cuando llegan los sulfateos han habido enfermedades graves, que en ocasiones les ha costado la vida, debidas a algunos fitosanitarios, cuya normativa actual, por suerte, exige que sean ecológicos, aunque siempre algún que otro propietario protesta por la actividad moderada de estos fitosanitarios, que son muy flojos, pero claro, no viven aquí, viven en Madrid, aunque de familias canarias pero nacidos y criados en la metrópoli del imperio godo. Han recibido las fincas en herencia, pero nunca vienen, dejan a un medianero o encargado, le dan dos perras más que a los demás y clan asegurado.

 

En algunas asociaciones nombran a un presidente que no conoce la producción de plátanos y les pasa como a aquel ministro de Franco cuando vino a la Orotava, después de un viento muy fuerte. Cuando contempló el panorama desde lo alto del municipio y vio las fincas completamente devastadas por el vendaval comentó: “hemos perdido el fruto pero podemos recuperar la madera”.

 

Comento la anécdota porque, obviamente, la platanera no tiene madera pero si mucha fibra; al frente hay que poner a alguien que entienda, el agricultor, lo mismo que un mecánico si es el coche el que falla. Deben ser los propios agricultores y ganaderos los que tomen las riendas, sin tutores ni cuidadores, que ya son mayorcitos y se trata de la economía de un pueblo.

 

Triste resulta ver la cantidad ingente de fincas abandonadas, porque sus dueños se cansaron de trabajarlas, pues lo único que recibían más o menos decente de su trabajo eran las subvenciones, porque del trabajo propiamente dicho eran muchas las veces que oían “aquí debes tanto” y pocas “tienes que cobrar tanto”.

 

En mi modesta opinión, hay que dar carta de despido a todas las asociaciones, tanto agrícolas como ganaderas de Canarias y pasar la autogestión a los propios agricultores y ganaderos, que no necesitan representantes  y mucho menos vividores.

 

Como coordinador del Movimiento por la Unidad del Pueblo Canario (Movimiento UPC) en La Palma, he estado por toda la Isla, hablando con los agricultores y los ganaderos en el mismo campo y se les nota la tristeza en sus caras, y cuando les pregunto su opinión acerca de algunas asociaciones, la mayoría dicen que los representantes tienen unos sueldos “grandes y robustos”, buenos coches, buenos hoteles, buenas comidas…, pues todos cobran, mientras que el productor si sobra cobra y si no a la próxima, como cuando se escapa la guagua ¡a esperar por la siguiente!, pues lo mismo.

 

Me pregunto por qué no se les garantiza una cantidad mínima por kilo comercializado, y me remito al programa electoral de nuestra organización, el Movimiento UPC, que propone subvencionar con un euro cada kilo de fruta, verdura, cereales, legumbres, carne y pescado que se produzca en nuestro territorio. Yo pienso que sería bueno porque estamos hablando de la economía de un pueblo y no es ningún juego reducir esos sueldos tan grandes, esos lujos, porque desde que se forma alguna asociación de repente buenos trajes, buenas corbatas y muchos paseos de ruedas de prensa, pero la enfermedad sigue sin curarse ¡Hagan un alto en el camino y piensen porque todos cobran y el productor sigue con la ultimo, si es que lo pilla!

 

Tengo un amigo propietario de una finca relativamente grande. Estuvo llevando fruta al almacén que al que la suele llevar, y después de tres meses fue a cobrar. Le pusieron 40 euros en la mano. Es decir, emplea tiempo, paga abonos, agua y todo lo que conlleva una explotación platanera. Yo le hice la cuenta de la siguiente manera: 40€ dividido entre 90 días ganas 0,44 céntimos por día, o sea que en aquellos países que desgraciadamente solo reciben donativos por circunstancias de la vida está previsto un promedio de 2€ por persona, cinco veces más que nuestro amigo agricultor.

 

Como ya he venido diciendo en otras ocasiones, y no solo yo a título personal, sino la organización que represento, el Movimiento UPC, en vez de tirar los plátanos al vertedero de Barranco Seco o cualquier otro, se hiciera un estudio, que no es nada nuevo, ya que se han hecho algunos pero desconocemos los motivos para no ponerlos en práctica, incluyendo un uso sostenible del territorio en base a las siguientes consideraciones:

 

1.     Del plátano, con un tratamiento adecuado y personal cualificado, se puede obtener metano, que se puede utilizar como carburante, pegamento, alcohol, hilo, papel, con la parte de abajo se puede obtener pasta para la reparación de chapa.

 

2.     Tenemos algunos hoteles ocupando mucho terreno y bastantes pocos beneficios. Si lo analizamos detenidamente nos daremos cuenta de que solo se quedan aquí algunas nóminas, correspondientes a los peores sueldos, pues lo normal es que los trabajos estén ocupados por una invasión de godos. Los beneficios se quedan en los países de origen. En resumidas cuentas, un montón de terreno ocupado para nada, terreno que necesitamos para la agricultura inteligente.

 

3.     El turismo que a nuestra tierra le viene bien es el turismo rural, siempre que lo explote los canarios y canarias, única forma de que los beneficios se queden aquí, ayudando a mantener el paisaje agrícola.

 

4.     Igual pasa con las empresas foráneas: se cogen las obras  importantes y a los de aquí les dejan las subcontratas, un montón de horas para ganar una miseria, y todos los beneficios se han ido fuera. En mi opinión, los beneficios los tienen que invertir aquí, para construir fábricas, industrias, etc., así si podemos hablar del porvenir de Canarias y no continuar permitiendo el expolio de nuestra tierra.

 

* Coordinador en La Palma (Benawaré) del Movimiento UPC