España no nos mantiene; nos expolia
[…] Observamos que
tanto en el ámbito del Gobierno de Canarias como en el Parlamento siguen
empeñados en que todo siga más o menos igual en estas islas colonizadas, a la
vez que piensan en las elecciones de 2011. Las cábalas se suceden a diario,
pues estos políticos sólo parecen interesados en sus bolsillos. Ni les importa
el hambre que pasa el pueblo, ni el hecho de que continuemos siendo un país
sometido a la nación que nos coloniza; una nación plus ultra, a miles de
kilómetros de nosotros. No vamos a extendernos hoy al decir que el pueblo está
a punto de echarse a la calle vociferante. Preferimos silenciar ese aspecto
pues, aunque se trata de algo evidente, no deseamos dar pie a que las malas
lenguas de siempre nos acusen de estar fomentando la violencia para conseguir
nuestra independencia. ¿Cuándo hemos incitado nosotros a la violencia? ¿No
hemos dicho siempre que los medios para conseguir que Canarias sea un país
soberano han de ser siempre pacíficos? Contra uno de esos individuos que nos
calumnian e injurian hemos iniciado los trámites oportunos para empapelarlo
judicialmente por las mentiras que ha publicado sobre EL DÍA y su editor. No
conocemos de nada a este fulano mendaz, pero ya lo conoceremos y nos conocerá
él en persona. EL PUEBLO, como decimos, está a punto de salir a la calle para
protestar ante la ‘aplatanada’ indolencia de nuestros políticos. ¿Por qué no
iniciar cuanto antes el proceso para ser independientes, si el año 2010, fecha
tope establecida por la ONU
para descolonizar todos los territorios del mundo, está a la vuelta de la
esquina? ¿A qué esperan? ¿Piensan seguir así otros seis siglos más? Que no se
equivoquen, pues al pueblo tienen que respetarlo, o el pueblo los guillotinará
políticamente como decapitaron físicamente a Luis XVI
y a su esposa, la reina María Antonia, como consecuencia de la revolución más
justa que ha existido en la historia universal. Algo parecido puede ocurrir en
Canarias pero siempre en el nivel de las ideas, pues lo que queremos no son
revueltas -como dice el mala lengua de la pluma para el que vamos a pedir penas
de cárcel pues merece estar en presidio- sino paz, paz y paz. Lo que no podemos
es renunciar a nuestra libertad, porque la libertad es algo precioso. ¿Por qué
hemos de ser españoles? ¿Por qué se empeñan algunos en que sigamos siendo
españoles, súbditos de los peninsulares, y mejor dicho, o peor, de los godos?
Entre los que luchan
pacíficamente para que seamos libres está la Comunidad Canaria
en Londres. Isleños que residen en la capital británica sin olvidarse de su
tierra esclavizada por la
Metrópoli española desde hace siglos. Estas inteligentes y
doctas personas nos han enviado una noticia importante despachada por una
agencia informativa internacional que, como suele ser habitual en estos casos,
ha sido sustraída por el Gobierno de Madrid a la opinión pública española
porque no les interesa que se conozcan en la Península los vientos de
libertad que ya soplan en el Archipiélago. En dicha noticia se afirma que
Canarias lidera la corrupción en su zona. No hablamos
de corrupción política, o de las maniobras de algunos políticos para enriquecerse,
pues ese es un subterfugio utilizado por López Aguilar para conseguir el
Gobierno de estas Islas. Cuando se dice que el 74 por ciento de los isleños consideran
al país canario como ‘muy corrupto’, se está afirmando que los miembros del
Parlamento de Canarias no han actuado correctamente con la subida de sueldos.
Ahora se habla de que declaren los bienes que poseen antes del inicio de su
actividad pública. Eso no sirve para nada, pues se presta a muchas falsedades.
Lo que deben hacer es acopio de vergüenza para no seguir cobrando todo lo que
cobran tras subirse el sueldo en tiempos de crisis y, a continuación, ponerse
a trabajar más. ¿Somos terroristas por pedirles a
estas ‘señorías’ que se marchen y dejen su escaño para personas políticamente
más dignas o, incluso, que se cierre el Parlamento durante algún tiempo, hasta
que Canarias, ya como nación plenamente soberana, tenga su propia cámara
legislativa.[…]
Extracto del Editorial de El Día, 12-07-2009