De Afortunadas a desgraciadas
Canarias es
una colonia y España su país colonizador. En la capital de España tienen su
sede los partidos estatales PSOE y PP. A ambos les interesa mantener este Archipiélago
como colonia. Cada día resulta más vidente, a los ojos de la historia, que el
saqueo de las colonias mantuvo durante muchos siglos la gandulería de los
españoles. Hoy, Canarias produce beneficios con los
que España ha hecho y hará obras, que por sí mismas no justifican la
perpetuación de estas Islas como territorio sometido; como finca de los
peninsulares. Canarias pertenece a los canarios, no a los españoles.
Es trágico para
nosotros, como isleños, que tanto el PP como el PSOE
mantengan la situación colonial del Archipiélago. Pero es peor aún que lo hagan
con la colaboración del partido paraestatal CC. Lo es porque esa situación
colonial perpetúa la pobreza de los canarios, a quienes desde
¿Por qué gobierna el
PSOE en España?, nos preguntamos una vez más. Pues, por dos
"accidentes". El primero lo constituyeron los atentados de Madrid.
Los socialistas aprovecharon ese sangriento suceso para volver a los votantes
contra el PP. Incluso convocaron manifestaciones ante la sede de ese partido el
día de reflexión. Algo que nunca había ocurrido en España desde la transición
democrática. El PSOE difundió la idea de que el atentado se debía a la
ineficacia del PP; un partido que en ese momento
figuraba en las encuestas como claro vencedor de los comicios.
El segundo "accidente"
que le permitió a Zapatero mantenerse en el Poder ocurrió pocas semanas antes
de las últimas elecciones generales, cuando, en un debate televisado, el
candidato del PP Manuel Pizarro fue ridiculizado por
el ministro de Economía en funciones, Pedro Solbes.
Con el paso del tiempo se ha visto que era Pizarro y no Solbes
quien tenía razón. La crisis que se avecinaba era real, pese a que Zapatero
seguía negándola con su sonrisa mofletuda. Quizá debamos pensar que el pueblo
peninsular sí es menor de edad, pues no se dio cuenta de que la crisis nos
golpea con más fuerza que a otros países por culpa de los socialistas; de sus
erróneas políticas, que se centran en aspectos superfluos -aunque algunos de
extrema gravedad- en vez de atacar las causas que están sumiendo a la gente en
la miseria. La crisis económica no se curará en España hasta que no se cure en
el mundo, aunque España sea diferente, como dijo en su día Fraga Iribarne.
Pensar lo contrario supone errar el razonamiento.
A Manuel Pizarro no se
le hizo caso a pesar de que en su debate con Pedro Solbes
dijo verdades como puños. Hace unos días, este hombre de empresa y gran
conocedor de la economía española, se ha manifestado en Las Palmas en contra de
fusionar las cajas de ahorro. "La fusión de las cajas en apuros sólo
genera un problema más grande", ha dicho. "La fusión por sí sola no
resuelve nada. Tiene que ser una actividad voluntaria de las entidades, porque
juntando dos cajas que tienen problemas se crea un problema más grande",
añadió. Coincidimos plenamente con Manuel Pizarro, que está a favor de
"aplicarle la ley a quien va mal, y a quien va bien dejarle hacer lo que
quiera; si quiere fusionarse, que se fusione".[…]
Qué triste resulta
para nosotros el vernos sometidos a tanta miseria,
máxime cuando tenemos recursos para ser una de las naciones más ricas del
mundo. Actualmente hay familias canarias que pasan hambre física -nos obliga
nuestra conciencia y el respeto a los lectores a decirlo así de claro- por
culpa del yugo que nos unce a
Cambiamos de tema
porque existe otro asunto que también nos hace hervir la sangre. "La
hacienda autonómica se encamina al colapso", señala un político tinerfeño,
socialista, denunciante de cualquier cosa siempre que convenga a sus intereses,
antifascista, antixenófobo, antirracista, pro comunista y ruin hasta con aquellas personas que,
engañadas por su palabrería, han votado por él. Por si fuera poco, este
político resentido y enemigo de Tenerife pide que se supriman los gastos
superfluos. Aspecto este último en el que estamos de acuerdo con él. Podríamos
empezar por suprimirle su sueldo de diputado regional, pues aparte de liar a
todo el mundo con sus denuncias, no le conocemos ninguna actividad provechosa
para los ciudadanos de esta Isla y aun de todo el Archipiélago. A continuación podría
aplicarse el cuento todo el Parlamento, renunciando a obras faraónicas
realizadas, tras expropiaciones ilegales, para que sus señorías estén más
cómodas a la hora de hacer la siesta y sabe Dios qué otras cosas. Qué
desfachatez la de este anti tinerfeñista.
Nosotros mismos fuimos víctimas de
No menos indignante
resulta para nosotros el hecho de que los gobiernos de España y Canarias hayan
estado debatiendo estos días la financiación autonómica. ¿Qué necesidad tiene
Canarias de estar pendiente de decisiones tomadas en Madrid? Esto es de
vergüenza. Se nos debería caer a todos la cara de vergüenza por asistir
impávidos a semejantes infamias. ¿Por qué no somos nosotros mismos de una vez?
¿Por qué hemos de seguir soportando el agobiante calor de la máscara que nos
disfraza de autonomía, cuando en realidad somos una colonia sometida y
explotada? ¿Por qué no nos manifestamos, de forma pacífica, siempre pacífica,
contra esta absurda situación? ¿Por qué no iniciamos una rebeldía civil contra
quienes nos maltratan, nos humillan y nos obligan al servilismo, como obligaron
a nuestros antepasados los guanches después de
masacrarlos?
Confiamos en nosotros,
en nuestra Casa que es EL DÍA; confiamos en los lectores que a diario nos
muestran su solidaridad; confiamos en los movimientos patrióticos, como el
Movimiento Patriótico Canario, el CNC, el PNC y en
los jóvenes de CC que quieren la soberanía en vez de la continuidad colonial
por la que apuestan los dirigentes paraestatales de este partido. En cambio, no
confiamos en Ruano, en los Ríos (no los cineastas, sino los
"artistas" de la política), en Barragán, Mardones y la inefable niña
de la política pura que, según parece, se ha vuelto socialista. Por supuesto,
no confiamos en el PP y en el PSOE; ni tan siquiera
en IU, que es el comunismo disfrazado y contaminado
por los falsos ecologistas. Afortunadas en la leyenda pero desgraciadas hoy.
Eso es lo que son nuestras Islas, y lo que seguirán siendo mientras no nos constituyamos
en una república independiente.
Extracto del Editorial de El Día, 19-07-2009