Los países colonizados templan armas
Se acerca 2010 y los países
víctimas del colonialismo templan las armas. Parece que todo se desarrollará
por la vía pacífica, al menos en lo que respecta a Canarias. ¿Quiénes son
estas colonias apremiadas a liberarse del yugo metropolitano que las sojuzga? En
principio, los que reclaman su libertad con más urgencia son los territorios
franceses de
Por lo que respecta a
las Islas Canarias, su ignominiosa situación colonial ya es conocida en
SI Canarias no es una
nación independiente, o está en proceso de descolonización mediante unas
conversaciones para recuperar su soberanía antes de que concluya el año 2010,
Marruecos tendrá a su favor todos los argumentos para que los isleños pasemos
a ser marroquíes. Al Gobierno de Rabat le ampara para reclamar Canarias el
hecho de que estamos muy próximos a sus costas, integrados en sus aguas e
inmersos en su Zona Económica Exclusiva. Para evitar esto, es necesario que
Canarias sea un país libre, como ya lo era antes de que se produjese la brutal
conquista que supuso el genocidio de una parte importante de la población
aborigen. Esta tarea de mostrarle al mundo nuestros derechos y necesidades la
está realizando el Movimiento Patriótico de José Luis Concepción, el
CNC-MPAIAC de Antonio Cubillo, los independentistas de Lanzarote y Las Palmas,
la inteligente y bien informada Comunidad Canaria en Londres y, por supuesto, EL
DÍA de Tenerife; un periódico que siempre ha llorado la inhumana conquista que
sufrieron nuestros padres y antecesores guanches, y que tanto ha ensalzado la
naturaleza de esta tierra porque la llevamos en el alma. Los canarios somos
distintos a los peninsulares por bonhomía, y somos aún mucho más diferentes
del godo que nos avasalla y trata de mantenernos bajo su bota, como los lacayos
que debían tumbarse en el suelo para que su señor se limpiase las suelas en
sus espaldas.
O somos independientes,
o seremos de Marruecos. De hecho, todo lo que podría ser de Canarias, o poseer
los canarios en comandita con el reino alauita, como por ejemplo los posibles
yacimientos de gas y petróleo, va camino de ser sólo de Marruecos. Ya se
vislumbra este filón. Y España, de forma artera, trata de apoderarse de él
con la intervención de una de sus empresas petroleras. La parte del oro negro
que le pudiera corresponder a Canarias por su situación pasará a manos de los
peninsulares, pero no de los isleños. Así continúa el saqueo a que nos ha
sometido
Y aquí una pregunta
algo aislada: ¿por qué, y a cuenta de qué, se insiste tanto en decir que
somos españoles cuando España está allá muy lejos? Confiamos en que naciones
sudamericanas, e incluso los Estados Unidos, que ven ahora comprometida la
continuidad de Puerto Rico como una de sus colonias (en este caso camuflada como
Estado Libre Asociado), comprendan la situación avasallada de Canarias y
contribuyan a remediarla. En el asunto de Puerto Rico ya ha intervenido el Comité
de Descolonización de
Hacemos un paréntesis
para enviarle una nota a nuestro ilustre colaborador Juan Jesús Ayala, al que
tenemos por un gran nacionalista, aunque tibio, tibio. Y teórico. Dice en su
artículo publicado el pasado jueves en nuestro periódico que "aquellos
que transitan por la senda del nacionalismo persiguen como fundamento llegar a
la meta deseada. A la construcción nacional de un territorio concreto y, a
partir de ahí, a la independencia. ¿Pero cuándo? Esto no podrá ser cuando
uno quiera, cuando uno piense por los demás. Será cuando los demás se hagan
partícipes de esa idea y la hagan extensiva, compartiéndola entre sí, camino
ya del objetivo trazado desde un espacio cultural común". ¿Cuándo, don
Juan Jesús?, le preguntamos nosotros. ¿Cuando don Zapatero y otros godos se
dignen a perdonarnos la vida y concedernos nuestra independencia?
Por cierto, ya que
estamos preguntando, formulamos una cuestión a nuestro juicio importante: ¿qué
va a ocurrir con los nacionalistas tibios, con la nacionalista que practica la
política pura en Madrid, con los amantes de la españolidad y con los
"europeos" que viven en estas Islas tan próximas a las costas de África,
cuando Canarias sea un estado soberano? ¿Qué va a ser de ellos?, insistimos en
preguntar. ¿Cambiarán de chaqueta para convertirse en independentistas de toda
la vida, o serán como un residuo de la mala época vivida por los
representantes del nacionalismo oficial canario en el Congreso de los Diputados
y en el Senado de
Antes de acabar, un
apunte más. Hoy ilustramos nuestro editorial con dos mapas[1].
Uno pertenece a un artículo publicado por la prestigiosa revista
"Newsweek", que cita a las Islas Canarias como claro ejemplo de
colonia; como uno de los últimos resquicios del para nosotros tan odioso
Imperio español. El otro nos lo ha hecho llegar
Los alcaldes
puertorriqueños que aparecen en una foto publicada recientemente en EL DÍA
pidiendo la independencia de su tierra proclaman, sin duda, "ni españoles,
ni yanquis; puertorriqueños". Ojalá pronto oigamos decir a nuestros
alcaldes ni españoles, ni marroquíes; canarios".
[1]


Bajo el lema de "Sardinia no es Italia", el Movimiento Independentista de Sardinia lanza una campaña en pro de la independencia de dicha isla europea bajo soberanía de Italia.
