¿Por qué nos contentamos con migajas?
Migajas; sólo migajas
de una riqueza enteramente nuestra es lo que consiguen los políticos canarios
en Madrid. ¿Por qué la riqueza que se genera en Canarias y que debe, por consiguiente,
quedarse en Canarias para beneficio de los isleños, la recauda y se la lleva la
nación española que nos coloniza? Vivimos en la única colonia que le queda a
España. Retamos a los eruditos a que demuestren, si son capaces de hacerlo, que
esto no es una colonia. Retamos a los españoles de todas las clases y
conocimientos a que lo hagan. Retamos igualmente a los isleños españoles a que
traten de llevar a cabo esta tarea. Es decir, retamos a las "dos Españas": la continental y la insular. Dos Españas: una en los antípodas de la otra. Una en su sitio,
que es Europa, y la otra donde le corresponde, en el continente africano, si
bien la primera se ha metido hace seis siglos en la casa de la otra y sigue en
ella. Retamos a cualquiera, insistimos, a que nos demuestre que Canarias es una
comunidad autónoma española. El único argumento que podrá exponer quien se
empeñe en tal disparate es un documento llamado Constitución española, en el
que se sitúa a nuestro Archipiélago como una de las comunidades autónomas de la
nación que nos coloniza. Eso tiene la misma validez -lo hemos dicho varias
veces, pero no está de más repetirlo- que si
Nos preguntamos, una y
otra vez, por qué un patriota tiene que hablar con una mordaza. Estamos
pensando en Miguel Zerolo. Sus declaraciones a un
diario de Las Palmas causan tanta pena que dan ganas de llorar, pues reflejan
la opresión que un régimen colonial es capaz de infligir a quienes somete. Un
régimen totalitario, a la vez franquista, fascista y social-comunista, que en
tiempos pasados, cuando cometió el infame crimen de la conquista por la fuerza
de esta tierra, fue el más inhumano de cuantos han existido sobre el planeta.
Un régimen que aplastó a las nobles gentes de esta tierra; personas que vivían
de forma pacífica y poseían su estructura familiar y social. Todo un pueblo
diezmado, esclavizado y exhibido en las cortes europeas mediante el uso de
tropas pertrechadas con las armas más modernas de ese momento; tropas regulares
y mercenarias procedentes de la metrópoli; deleznable gente de guerra a la que
no le importó enfrentarse con arcabuces a unos aborígenes armados sólo con
palos y piedras. Tropas que enarbolaban una cruz que no era la de Dios. A pesar
de la diferencia de fuerzas, nuestros antepasados les hicieron frente para
defender a su tierra. Y aunque al final cayeron, vendieron cara su derrota pues
en numerosas ocasiones descalabraron a los castellanos.
A este respecto,
aconsejamos la lectura del comunicado que publicamos en esta misma edición
dominical por la conmemoración de la victoria guanche de Acentejo
del Movimiento Patriótico Canario (MP), que recuerda
esta noble gesta, a la vez que hace un llamamiento al pueblo canario para que
participe en su conmemoración el domingo 31 de mayo. "En dicha batalla
-tal y como recoge el comunicado-, los invasores extranjeros, a pesar de la
enorme superioridad del armamento y del empleo de la caballería, sufrieron una
de las derrotas más estrepitosas del colonialismo español".
Cuánta razón tiene
Miguel Zerolo cuando afirma que "la gente se
está dando cuenta de que Madrid establece dos tipos de españoles: de primera y
de segunda. Y hay muchos españoles nacidos en Canarias, o que sienten esta
tierra, que se dan cuenta de que se nos trata como españoles de segunda. Que
llegan los catalanes o los andaluces y consiguen lo que quieren, deuda
histórica, reforma del Estatuto..., y que en Canarias somos españoles de
segunda y no se consigue eso. Y hay mucha gente que empieza a decir que, o
somos españoles de primera, o si nos siguen tratando como españoles de segunda
va a llegar un día en que no vamos a querer que se nos siga tratando así. El
nacionalismo no está rebrotando de repente. Es que muchos canarios no quieren
ser españoles de segunda". Alguien ha dicho que Zerolo
es proclive a las piruetas políticas. A las piruetas no, sino a la sordina que
le han impuesto.
Por otra parte, las
voces de la calle advierten de que los nacionalistas de CC se quieren sumar a
los nacionalistas peninsulares para concurrir a las elecciones europeas. Un
error, pues Canarias no es Europa. Otra cosa bien distinta es que tengamos una
formación y una cultura europeas. Que tengamos una lengua europea, que es la
española, de la que estamos orgullosos porque nos es muy útil: permite que nos
comuniquemos con 500 millones de personas en todo el mundo.
Retomando el tema de
lo comedido que debe ser el alcalde de Santa Cruz en sus declaraciones, nos
apena que la gente del país deba "hablar silenciosamente" porque los
partidos de la nación opresora los tienen amenazados con su justicia. Qué
conducta tan distinta la de Miguel Zerolo en
comparación con la de Ana Oramas y José Luis Perestelo. ¿Qué ha conseguido la
niña de
Llegado el caso de que
Marruecos materialice sus pretensiones, poco podrá hacer España para impedirlo
por una sencilla razón: Canarias no le pertenece a España. ¿Puede un país ser
dueño de otro que lo conquistó mediante una masacre? Sólo el hecho de
constituirnos en nación independiente puede salvarnos de las ambiciones
marroquíes. Hemos de ser un Estado archipielágico y no el archipiélago de un
Estado. Sólo así podemos tener bandera y asiento en organismos internacionales,
como
Sabemos que España no
quiere perder esta colonia, pero no le queda más remedio que perderla. Los
españoles deberán devolver lo que han robado. Deberán cumplir la resolución
1.514 de las Naciones Unidas, porque la firmaron. De nada les servirán a partir
de ahora sus tretas habituales para mantenernos como esclavos. Éramos un pueblo
libre y libre queremos volver a ser. Nos asiste el derecho internacional. Nos
obliga la debida memoria a nuestros antepasados. Nos lo impone la enorme
lejanía de
Editorial de El Día, 24-05-2009