Canarias no es la única colonia

 

Ayer acabábamos nuestro comentario con Sarkozy[1], Martinica y la independencia de los territorios franceses de ultramar. Admiramos al presidente francés por muchas razones. Es indudable que su personalidad posee aspectos algo frívolos de carácter familiar, pero no vamos a entrar en ellos en este editorial. Lo importante en él, desde nuestro punto de vista, es su inteligencia, su firmeza como gobernante, su conservadurismo en aspectos morales que no admiten ningún tipo de discusión y, sobre todo, porque no exhibe sonrisas falsas e hipócritas. Una faceta en la que nos recuerda a Obama, porque ambos ponen el rostro que deben poner. No estamos ante el caso del Zapatero de los españoles.

Sin embargo, Nicolas Sarkozy se equivoca con Martinica, Guadalupe, con la Isla de la Reunión , con la Guayana francesa y con todas las posesiones galas de ultramar. Se equivoca flagrantemente, y lo decimos desde la distancia galáctica que media entre él en su Elíseo y EL DÍA y la colonia española de Canarias. Hemos retado a muchas personas, incluso intelectuales, a que demuestren que este Archipiélago no es una colonia. Hoy hacemos lo propio con Monsieur Sarkozy. Que nos asegure el presidente francés que Canarias no es una colonia. O, si lo prefiere, sin necesidad de salir de su propio país, que nos asegure que esas posesiones galas de ultramar citadas anteriormente, situadas en otro continente y en otros océanos y mares, en cualquier caso alejadísimas de la Francia europea, no son una colonia. Lo retamos a que nos demuestre que la Guayana francesa no es una prisión; que no fue la cárcel de Papillón hasta su fuga definitiva en 1941. La Guayana ha sido una prisión colonial francesa como la isla de Fuerteventura fue lugar de destierro de la Metrópoli española, al igual que El Hierro. El propio Franco fue desterrado a Canarias en tiempos de la Segunda República.

Las colonias que Francia mantiene en las Antillas y en la Polinesia son una vergüenza para el mundo porque el mundo las tolera. Las consienten incluso países que en el pasado fueron colonias, como es el caso de los Estados Unidos. En este asunto Washington mira para otro lado para no incomodar a un importante aliado europeo. Los habitantes de estos territorios quieren sacudirse el yugo francés. Por este motivo ya se han producido revueltas que han ocasionado muertos y heridos. Sin embargo, Sarkozy ha empleado palabras cínicas en su reciente visita a la Martinica para asegurar que esta isla es parte de Francia. A ver cómo se come esto. Sarkozy les ha dicho a los habitantes de esta isla que su país les concederá ciertas libertades, pero no la independencia. "Albárdame ese cangrejo...". ¿Cuándo piensa Francia darle la independencia a estas personas? ¿O es que no se la va a dar nunca? Posiblemente el Gobierno metropolitano de París tenga que abandonar sus absurdas posturas cuando se produzca un estallido social aún más violento que el anterior. Tal vez cuando haya más muertos se acaben los abusos en estos territorios. ¿Por qué se empecina Francia en este absurdo de no concederles la libertad a quienes tienen pleno derecho a ella? Durante mucho tiempo Francia estuvo realizando pruebas atómicas en el atolón de Mururoa. Para eso sirven las colonias.

No conocemos el origen de esas posesiones francesas. Según una noticia de la agencia EFE, parece que dependen de París desde 1635. ¿Y por qué es francés ese territorio en la actualidad, si era libre hasta ese año?, nos preguntamos nosotros. Sin duda tuvo que emplearse la fuerza para producir el cambio de estatus, y es la fuerza de las Fuerzas la que impide que dichas colonias retornen a su primitiva naturaleza. Nos repugna la actitud de Francia, sobre todo porque viene de un país no sólo muy civilizado, sino también una de las cunas de la cultura europea. Le aseguramos, Monsieur Sarkozy, que usted verá con sus propios ojos la libertad de esos países; una libertad que ahora les niega de forma tan ignominiosa.

Acabamos de decir que desconocemos el origen de esas colonias francesas. En cambio, conocemos muy bien el origen del sometimiento canario a la metrópoli española. La conquista castellana concluyó en 1496. Antes, estas Islas estaban autodeterminadas como libres. Los guanches vivían en libertad y armonía cuando fueron salvajemente invadidos por personas que se calificaban a sí mismas de civilizadas. Todo un pueblo diezmado, sometido, esclavizado y vendido en las cortes europeas para solaz de los poderosos. Hombres y mujeres, niños y niñas arrancados de sus familias... Qué crimen. Nos queda la esperanza de que esta situación no se prolongue, porque el pueblo canario está despertando y hay una fecha señalada: 2010. Por si fuera poco, nos urge convertirnos en estado soberano porque el moro está al acecho. Aunque los gobernantes magrebíes digan que no tienen interés por incorporar Canarias a su territorio, lo cierto es que pintan a estas Islas del mismo color que su país en los mapas del Gran Magreb, y las incluyen en sus planos de carreteras. "Despierta, negro, que viene el blanco. Desde el navío te está mirando...". Así lo dice una de las romanzas más célebres de La tabernera del Puerto, de Sorozábal. Despierta, canario, que el moro te vigila. Porque los marroquíes nos acechan. La estrofa citada es sintomática.

Hemos hablado de la Polinesia y las Antillas francesas. Hemos hablado de Canarias y de nuestro futuro magrebí, que será inevitable si antes no alcanzamos nuestra independencia. Porque Canarias está en las aguas de dominio económico exclusivo de Marruecos. Nos lo recordaba en nuestra edición de ayer la Comunidad Canaria en Londres: "Las aguas territoriales del archipiélago africano de las Islas Canarias (como colonia de España) son las aguas comprendidas en las doce millas medidas desde la costa de cada isla. En cambio, las aguas territoriales de un Archipiélago Estado (Estado independiente y soberano) son las aguas comprendidas dentro de las doce millas medidas a partir de la línea de base archipielágica (línea recta que une los puntos más salientes de las islas del archipiélago). Otro concepto a tener en cuenta es la Zona Económica Exclusiva (ZEE), que se extiende a 350 millas de la línea de base archipielágica y que implica el derecho soberano de explotación de recursos del mar, lecho y subsuelo marino".

No hay ni un ápice de exageración en esto. Por eso te decimos, canario, que tu bienestar depende de ti. En la actualidad, ni eres español, ni canario. Eres un híbrido con tres componentes: marroquí, español y canario. O, lo que es peor aún, con cuatro, pues también te han hecho europeo ultraperiférico. ¿Qué eres en realidad, canario? ¿Dónde está tu identidad? ¿Dónde está tu decoro y tu vergüenza? ¿Dónde está tu libertad? No te dejes engañar por Zapatero, por las Anitas, por los Ríos -los del Estatuto- por el PSOE y el PP -al servicio de Las Palmas y de España- y por todos aquellos aborrecibles que se empeñan en perpetuar la españolidad del Archipiélago.

Antes de concluir queremos enviarle unas palabras a Juan Jesús Ayala. Disculpe usted que lo citemos tanto, pero sus artículos nos inspiran con frecuencia. Groenlandia[2], que está camino de su independencia, no tiene ni punto de comparación con Canarias, aunque hoy no vamos a demostrar por qué. Tan sólo apuntamos que esta isla se encontraba casi desierta cuando llegó a ella el primer danés. Sin embargo, en Canarias vivían miles de personas que fueron poco menos que exterminadas.

Y un apunte más. La visita que ayer realizó Zapatero al Archipiélago, que no comentamos en este editorial pero de la que nos ocupamos ampliamente en nuestras páginas de información, también demuestra que somos una colonia. Con tanto séquito y tanto despliegue no se acude a una comunidad continental.

[1]Comentariodeeldia29junio9

[2]Groenlandia camino de la independencia

Editorial de El Día, 30-06-2009