El pueblo tinerfeño y canario ha despertado

 

Hoy corresponde escribir un editorial porque queremos tocar temas profundos; trascendentales. La información más elocuente, más meditada, más seria, más responsable es la que recoge la Prensa. Y dentro de la Prensa en Canarias, está el periódico EL DÍA, que por algo es líder en lectores. A diario nos gusta repasar la prensa del Archipiélago, tanto la digital como la de papel, y a la vez acercarnos a otros medios para comparar, estimularnos y denunciar las indecencias; las de los propios medios y las de los organismos o instituciones que esos medios denuncian, o sobre los que informan. […]

Hay dos aspectos obvios sobre la realidad de Canarias que no admiten una encuesta ni referéndum. Uno de ellos es la independencia del Archipiélago, porque estas Islas ya eran un país libre cuando fueron invadidas. Consultar si los españoles tienen que marcharse es como consultar entre los vecinos si los "okupas" de una casa deben desalojarla o que puedan votar en la cuestión los propios "okupas". Pusimos este ejemplo el otro día y lo recordamos hoy, pues resulta imprescindible tenerlo en cuenta. Canarias fue un país vilmente ocupado y asesinado. Hasta sus niños y niñas de seis años fueron vendidos como esclavitos. ¿Tenemos que seguir amando la españolidad? Amen ustedes a los españoles. Pidan ustedes una consulta para saber si debemos seguir bajo la dominación de los peninsulares, además de continuar amándolos.

Entre tanto, la "nacionalista" en la que tanto confiaba Tenerife, Ana Oramas, sigue con su manía de la política pura, pero se está dando cuenta de que Zapatero es un farsante. Lo que no le admitimos a la señora Oramas es que diga, en unas declaraciones a un periódico de Canarias, que CC es prioritaria en Madrid. ¿Qué disparate es ese? A CC la anulan en cualquier momento. ¿Qué significan dos diputados entre 350? Ya sabemos que un voto puede ser decisivo en cualquier régimen democrático. Pero esos votos de Ana Oramas y de José Luis Perestelo no son decisivos; son votos indígenas. Votos de fez, de turbante, de burka o de chilaba. Votos con la misma validez que el de los procuradores saharauis en las Cortes franquistas. Que no se engañe; que no le hacen caso. No le hacen ningún caso; que no. Que a los peninsulares no les gustan los indígenas. Lo decimos una vez más: que no. ¿Qué caso le ha hecho Zapatero a don Paulino Rivero? Ninguno. Lo ha tratado como a un medianero, como a un nativo, y lo ha despachado con el anuncio de que ya visitará la finca. Visita que se centrará en Las Palmas, como siempre. Ahí hará el paripé y pretenderá que Canarias siga siendo una colonia, despreciada y sometida a las botas de cualquier peninsular. Tanto de los que viven en la Península como de los que están aquí y que, aun de forma silenciosa, se sienten superiores porque han nacido en la Metrópoli y nosotros en la colonia. Entre ellos están los cuatro godos repulsivos de la prensa. Mucha gente nos pregunta quiénes son. Nosotros decimos sus nombres "sotto voce", pero no en público porque no merecen la distinción de que los nombremos.

Concluimos con una buena noticia. Los domingos y los lunes la centralita de nuestro periódico se bloquea por las muchas llamadas de adhesión a nuestros editoriales e informaciones. El pueblo tinerfeño y canario ha despertado. Ve irremediable, necesaria y justa la soberanía. Ha comprendido que esta tierra fue robada, su gente masacrada y sus criaturas esclavizadas. Ha comprobado que Marruecos no es un peligro latente sino real. Cuando quiera, se incauta de Canarias con el apoyo de la ONU y de los americanos, porque esta tierra es marroquí. En Rabat han comprobado que las inmensas riquezas de este país, de su cielo y de su mar se las están mamando los peninsulares. Mientras tanto, están engañando a doña Anita, a don José Luis y a don el otro con unas migajas. Hasta al propio presidente del Gobierno de Canarias lo engañan con la celebración de una cumbre en las Islas, que no sirve para nada. Lo único que nos sirve es nuestra soberanía; nuestra independencia. El que Canarias sea de los canarios. […]

Extracto del Editorial de El Día, 5-04-2009