Una colonia que pasa hambre

 

Hoy volvemos a tratar un asunto muy denso sobre la vida. La vida se sostiene comiendo. El alimento espiritual es importante, pero el físico resulta imprescindible. Ayer publicábamos en primera página una foto lamentable por su contenido. Un agente de la Policía Nacional, no local, de espaldas para que no se vea su rostro, sin duda cumpliendo órdenes de superiores, vigila a un grupo de personas que se manifiestan en nombre de los que pasan hambre. La imagen es propia de un país del tercer mundo. Esto ocurre mientras gobiernan unos señores que se consideran socialistas.

Siempre hemos dicho que nos sentimos socialistas humanistas. Socialistas de los que no quieren que haya hambre en el mundo. Deseamos el bienestar para los trabajadores, para las familias. Queremos el pleno empleo. Pero no somos socialistas políticos. Repugnamos el socialismo político. Nos asquea el socialismo de Felipe, de Alfonso, de Solchaga, de Roldán y de tantos otros que no lograron nada para España. Nos hace vomitar el actual socialismo de Zapatero, Blanco, De la Vega, López Aguilar o Santiago Pérez. Reprobamos la política por las personas que la ejercen, pues si ésta se realiza con afán de servicio público, con corrección, con educación, sin constantes denuncias en los juzgados y sin el empleo de la policía en forma dictatorial, si se dan todos esos condicionantes, la política se convierte en una tarea sublime.

Esta Casa está siendo víctima del socialismo político. Víctimas de sus multas y de sus negativas a ayudas a las que legalmente tenemos derecho. Víctimas de sus denuncias en los juzgados. Víctimas del atropello que supone utilizar la propia Constitución española para censurar a EL DÍA en el Parlamento de Canarias, donde un socialista consiguió la reprobación de este periódico. Como Dios castiga sin palo ni piedra, al Parlamento le salió el tiro por la culata. Sin embargo, no somos rencorosos. Seguimos publicando informaciones, cuando procede con sus correspondientes fotografías, en las que intervienen miembros del Partido Socialista. Por lo demás, el PSOE gobierna en España por una sucia maniobra contra el PP realizada en un día de reflexión electoral, con manifestaciones ante las sedes del partido conservador. El PSOE ganó legalmente aquellas elecciones, pero moralmente no estaba legitimado para gobernar. Otro tanto podemos decir de los últimos comicios, cuando los socialistas le mintieron al pueblo con el argumento de que no habría crisis. Les ocultaron a los ciudadanos una realidad que ya estaba ahí. Por eso podemos afirmar que ganaron con el engaño y la trampa. Lo repetimos: moralmente no estaban ni están facultados para gobernar.

La culpa del hambre en España la tiene el Gobierno de Zapatero. En Canarias no, pues aquí no gobiernan los socialistas. En Canarias pasamos hambre por culpa de nuestra dependencia colonial. El yugo de la Metrópoli nos sojuzga y nos mata de inanición.

Y entramos en materia. Nos ha causado mucha risa una frase de Ana Oramas. "Espero que después de las elecciones europeas Zapatero se deje de pamplinas y se siente realmente a gobernar este país", dice esa señora dedicada a la política pura en Madrid. Pues sí, señora; usted tiene razón, pero lo que está haciendo en Madrid es una machangada. Deje todo eso y véngase para acá. ¿Qué está haciendo por Canarias en la capital de la Metrópoli? ¿Qué hizo Mauricio o Mardones? Nada. Todos ustedes son indígenas a los que les toman el pelo los peninsulares. Esa política pura suya es una estupidez. ¿No se da cuenta? ¿No oye como se ríen de usted cuando camina por los pasillos del Congreso?

Volvemos a la foto de nuestra portada de ayer. La del policía nacional controlando a un centenar de manifestantes que protestaban, de forma pacífica, ante el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz para apoyar a una asociación que reparte alimentos entre los más necesitados. Se da la circunstancia de que la Corporación socialista del Puerto de la Cruz quiere cerrarla porque carece de licencia municipal. Ya ven nuestros lectores: según los socialistas, para comer hay que cumplir las leyes. Si no, no se come.

Recapitulemos: Canarias fue un pueblo invadido, masacrado y robado. Los canarios pasan hambre porque los peninsulares, entre ellos el señor Zapatero y sus huestes, se maman las riquezas de las Islas. Lo pueden hacer con impunidad porque somos una colonia. Un territorio usurpado que, en virtud de esta ignominiosa condición, carece de aguas jurisdiccionales y es propiedad de Marruecos. Sin su identidad, su libertad y su dignidad, el Archipiélago pasará a depender de Marruecos. Dígaselo a don Perestelo y a don el otro, señora Oramas. Lo mejor que pueden hacer los tres es renunciar a representar a Canarias en Madrid mientras las Islas no sean un país independiente. Volver a la capital de España sólo para negociar asuntos entre naciones iguales, aunque sería mejor que usted y los de su cuerda desaparezcan para siempre de la política canaria. De todos los políticos de las Islas sólo salvamos a Paulino Rivero, por ahora, y a un par más. Los otros son pura porquería política.

Entramos en otro tema muy profundo, como es el de la playa de las Teresitas. Santa Cruz, y toda la isla de Tenerife, no dispone de una playa porque los socialistas y sus socios en el Ayuntamiento de Santa Cruz -esos controvertidos ciudadanos- lo han impedido con sus denuncias. Lo dice nuestro colaborador Andrés Chaves en su artículo de ayer. "Más de dos años después de que los inspiradores del caso Las Teresitas sacaran el asunto a la luz, ni la jueza que investiga el caso, ni la policía, ni, por supuesto, la celosa fiscal anticorrupción tienen nada serio contra nadie, pero sobre todo no tienen nada contra la persona a batir, contra Miguel Zerolo", escribe acertadamente Chaves en su columna. "En un país normal ya se hubiera levantado el secreto del sumario, se habría reconocido el fracaso de la investigación y se hubiese abierto el juicio oral contra los culpables presuntos, si los hubiera, incluido el propio alcalde. Pero ocurre que quienes investigan saben que un tribunal absolvería sin ninguna duda a los actuales imputados, así que es mucho más cómodo seguir investigando". Así es.

¿Cuándo dejará la justicia española de perseguir a un patriota canario? ¿Cuándo vamos todos a dejar de estar sometidos al yugo peninsular?

Editorial de El Día, 7-05-2009