Canario, vive libre sin sentirte esclavo
Queremos insistir hoy
ante los lectores de EL DÍA en un tema desarrollado en nuestro comentario de
ayer: la identidad canaria no se perdió hace treinta años, como señala Paulino
Rivero en la inauguración de
Seiscientos años
después, y nada arrepentidos de los crímenes que cometieron, los españoles
insisten en conservar Canarias como una colonia. Esa forma de pensar es
salvaje, incívica, antieuropea y contraria a cualquier principio humanitario de
convivencia pacífica entre los pueblos; una convivencia entre iguales que, en
el caso de España y Canarias, sólo puede establecerse con la independencia de
las Islas.
Tenga esto en cuenta,
señor Rivero, y, como le decíamos ayer, no traicione a su pueblo al igual que
lo han hecho otros nacionalistas, de forma especial los representantes de su
partido en Madrid. No se apoquine -volvemos a recomendarle- y encabece la
delegación que establezca con
En Europa no quieren a
España y mucho menos a su presidente del Gobierno. A Zapatero sólo lo toleran
cuando él insiste en que lo inviten a algún foro internacional, en el que se
cuela sonriente y mofletudo. Si España persiste en no soltar la teta canaria, los nacionalistas auténticos -no los
paraestatales de CC, de los que sólo salvamos a dos o tres- deben montar una
acción exterior. Una iniciativa que han de emprender, como decimos, los
patriotas. En cierta forma ya ha comenzado a hacerlo el Movimiento Patriótico
Canario, que preside José Luis Concepción, con el envío de cartas a numerosos
organismos internacionales en las que se denuncia nuestra ignominiosa situación
colonial.
Las personas que le
hemos sugerido a Paulino Rivero para que lo arropen en el proceso hacia nuestra
independencia -el propio José Luis Concepción, Antonio Cubillo, el doctor
Manuel Díaz y Ramón Moreno Castilla- son canarios profundamente amantes de su
tierra y absolutamente incorruptibles. Desde luego, pueden ser muchos más; en
realidad, pueden serlo todos aquellos que sienten de verdad a su tierra, según
recomienda nuestro entrevistado del domingo último, el independentista Rafael
Delgado. Enseguida estaremos con él y sus acertadas manifestaciones. Sin
embargo, antes de seguir adelante queremos tocar un tema que, de tan reiterado,
ya nos aburre.
¿Cómo es posible que
un periódico tinerfeño de escaso éxito, y que cada día va a peor, siga empeñado
en defender la españolidad de estas Islas? Realmente estamos intrigados en
saber cómo se mantiene económicamente esa malhadada publicación, pues de la
venta en los kioscos no debe obtener gran cosa, considerando las exiguas cifras
de difusión que tiene. Sea como fuese, mantiene ese periódico a un colaborador
de prosa pobre y torpe, obsesionado en acabar con los editoriales
independentistas de EL DÍA. Iluso. Ese individuo de pésima escritura es la
esencia del godo químicamente puro. Un peninsular que jamás ha querido
integrarse en la sociedad canaria porque desprecia a los canarios, a quienes
siempre ha considerado inferiores. Escribimos estas líneas sin leer el último
de sus insufribles ladrillos, pues no estamos para ejercicios masoquistas. Qué
disparates habrá escrito esta vez. Cualquiera sabe, pues como buen godo quiere
seguir mamando de la teta canaria. Quizás algún día
le replicaremos. Hoy, no.
Por fortuna hay
hombres válidos capaces de quitarnos el mal sabor de boca que nos produce la
hez del periodismo. Por ejemplo, el patriota Rafael Delgado, quien dice
claramente que la independencia de la nación canaria no puede tener fecha de
caducidad, y que CC ha utilizado la palabra nacionalista de forma engañosa para
el gran público. Afirma Delgado, y estamos muy de acuerdo con él, que el
derecho del pueblo canario a ser libre no prescribe nunca, aunque
Acierta de pleno
Rafael Delgado cuando dice que es el pueblo canario el que tiene que asumir de
una vez por todas su responsabilidad como pueblo y
tomar las riendas de su destino. "En cuanto a las medidas a adoptar, diré
que tenemos que dotarnos de los medios necesarios para hacer escuchar nuestra
voz, pues si luchamos por conseguirla podemos ganarla, pero si no lo hacemos no
podemos obtenerla", afirma muy correctamente.
No es menos cierto que
sobre Canarias continúa cerniéndose, como si se tratara de una peligrosa espada
de Damocles, la amenaza marroquí. Tiene mucha razón Rafael Delgado cuando dice
que "Marruecos, principalmente, se siente bastante cómodo con la
indefinición actual de Canarias y los canarios por su situación colonial".
Por supuesto que sí. Mientras Canarias no sea un estado soberano, las Islas
continuarán en su Zona Económica Exclusiva. ¿Puede el godo al que nos
referíamos antes rebatir esto?
Esa indefinición, como
recuerda igualmente el patriota Rafael Delgado, nos impide a los canarios
diseñar y tener un proyecto de futuro. "Ya va siendo hora de que nos
pongamos de pie -afirma- y denunciemos los continuos pactos coloniales como han
sido el llamado Estatuto de Autonomía, que nunca nos sirvió y que ha fracasado
totalmente, o cuando se nos metió en
Incrementa su razón
Rafael Delgado cuando dice que algunos de los máximos dirigentes de CC han
declarado su inequívoco españolismo, motivo suficiente para que no se les pueda
conceder el aval de nacionalistas. No cabe duda de que cuando seamos canarios
independientes, con identidad propia en el mundo, habremos asumido que
realmente somos isleños y no españoles, godos, peninsulares o ultraperiféricos.
Ni una sola de las
respuestas de nuestro entrevistado carece de jugo, canariedad,
patriotismo y razones políticas para que Canarias viva con mucho bienestar,
soberanía e identidad propia. Si