EL EJEMPLO NACIONALISTA DE LOS AMERICANOS
Fidel Campos Sánchez
Oír a los americanos cantar
«Todos somos uno», en la víspera de la investidura de Obama,
ha hecho que intentemos, a través de ese gran espíritu
nacionalista, aportar un poco de luz a tanto despropósito en esta
mamandurria canaria de nuestros políticos (todos, cierto que unos más que otros
y otros más que unos).
¿Por qué, siendo una
nacionalidad, no somos capaces de sentarnos en una mesa y llegar a un acuerdo
para prepararnos para cuando llegue el anunciado aumento del paro y la
depresión llegue a mayores cotas, seamos capaces de solventar el problema mejor
que el resto de las diferentes nacionalidades del Estado español? No olvidemos
que nuestra «felizmente» protección del paro, nos hará tener que hacer
esfuerzos añadidos para que el aumento del mismo no haga que dicha protección
descienda o se reduzca.
¿Por qué nuestros políticos
están más pendientes de «el tú más o el no por sistema o echarle a Zapatero la
culpa de todo lo que pasa en el mundo» que de buscar juntos soluciones a esta
«crisis financiera mundial» que, aunque ahora «los de siempre» traten de
nacionalizarla, ha sido provocada por los grandes «golfos» financieros; por
cierto, se están marchando de rositas y creemos que después de que pase todo
esto (que pasará), habría que pedirles cuentas económicas y penales, sino que
debe empezarse hacer ¡ya!
¿Por qué no es posible en
nuestra nacionalidad ver a nuestros políticos juntos, como vemos a los
políticos del resto de los países desarrollados, y no un día sí y otro también
les oímos y vemos hacer declaraciones que dan «asco», más en línea a sus
intereses personales, partidistas o de grupo?.
¿Por qué no hay una cabeza
bien amueblada capaz de convocar una reunión entre todas las partes implicadas
en la economía (partidos, empresarios, sindicatos, profesionales, periodistas,
justicia...) y hacer un gran acuerdo que ilusione y de confianza a los
ciudadanos? Acuerdo que fuese respetado por todos y con el compromiso de que,
ante cualquier intento de romper él mismo, fuese rápidamente contestado por el
resto, con tal contundencia, que quien lo hiciese quedase desacreditado, de por
vida, ante la opinión pública por irresponsable? Lo
primero que contempla la generalidad es Canarias y los ciudadanos que en ella
vivimos y trabajamos, después las aspiraciones políticas, a veces no tan
legítimas.
¿Por qué el mundo está
pendiente de Obama? porque es un «líder moral» y ante
la falta, a nuestro humilde entender, de grandes líderes, todos hemos puestos
nuestros ojos, nuestras ilusiones y esperanzas en él. Suerte Obama, pues creemos que la suya y de su pueblo va unida a
la pérdida de valores y Democracia en esta parte del mundo, unas Islas situadas
en medio del Atlántico cuyos ciudadanos debemos aprender de ese auténtico
nacionalismo americano que ya quisiéramos para nosotros los que creemos en el
soberanismo canario que, lamentablemente, está secuestrado por el nacionalismo
mercantilista de CC y el españolismo dependentista del
PSOE y PP que ven en sus partidos políticos una gran
oficina de empleo para prácticas de nepotismo y continuar en la corrupción ya
establecida, como sistema de Gobierno. ¡Qué pena!